Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Una nube tóxica causó caos y pánico en el centro de la ciudad

Durante dos horas hubo autoevacuaciones y preocupación por la combustión de un pesticida en un contenedor en la terminal 4; un olor nauseabundo afectó Puerto Madero, Retiro, San Telmo y Recoleta

Viernes 07 de diciembre de 2012
SEGUIR
LA NACION
0

Una densa y fétida nube tóxica, provocada por la combustión de un contenedor con pesticidas en el puerto, generó ayer pánico y caos en el centro porteño. A las 9.30, la nube, que afectó principalmente a los barrios de Retiro, San Telmo, Constitución, Puerto Madero y zonas de Recoleta, generó preocupación y trastornos durante dos horas. Oficinistas que se autoevacuaban de los edificios del microcentro, las líneas de subte que no completaban su recorrido, el tránsito colapsado y los vuelos demorados fueron algunas de las consecuencias del siniestro.

La sustancia, identificada por las autoridades como Thiodicarb, es un pesticida fabricado a base de carbamato, incluido entre los productos que pueden explotar o hacer reacciones de autocombustión por exposición a altas temperaturas, como las ocurridas ayer, que son las causas que se analizan en la investigación del siniestro que ocurrió en la terminal 4 del Puerto de Buenos Aires.

A pesar de la situación crítica que se vivió durante algunos minutos, no se registraron heridos de gravedad: "Por prevención se atendió a 150 personas en el lugar y sus inmediaciones, y se trasladó a 97 personas a hospitales porteños", indicaron en el Ministerio de Salud de la ciudad. Los cuadros generales presentados por los atendidos fueron cefaleas, mareos, náuseas e irritación ocular.

La emergencia fue atendida inmediatamente por la Prefectura Naval Argentina y Defensa Civil de la ciudad de Buenos Aires. El secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, que se presentó en la zona donde se incendió el contenedor con un mameluco para protección química blanco y máscara antigás, aseguró: "Fue un incendio dentro de un container. Estamos produciendo el enfriamiento de los tambores donde venía el plaguicida".

cerrar

"En la oficina nos preocupamos porque pensamos que alguien había dejado abierta una hornalla o el horno y abrimos las ventanas, pero apenas nos dimos cuenta de que venía de afuera las volvimos a cerrar", contó Mirta Peralta, una empleada de una empresa de Retiro. "Más tarde, un par de compañeras mías se descompusieron y tuvieron que venir a atenderlas", agregó.

Minutos más tarde se descartó que la toxicidad del producto pudiera expandirse más allá de un radio de 600 metros. Fue precisamente ese perímetro el que quedó restringido. Se evacuó el puerto de Buenos Aires, se cortó la circulación vehicular de la autopista Illia y se cerró la estación de Retiro.

La línea C de subtes interrumpió su servicio y las demás no llegaban hasta sus cabeceras del centro porteño. También se evacuaron algunos edificios, como los tribunales de Comodoro Py. También se vio afectada la actividad del aeroparque metropolitano y de la estación de Buquebus.

"Hay que llevar tranquilidad para todos los vecinos: ya no hay riesgo tóxico en la ciudad", aseguró por la tarde Diego Santilli, ministro de Ambiente y Espacio Público.

"Esta mañana nuestra estación de monitoreo de control del aire de La Boca detectó lo que estaba sucediendo y nos indicó que había un alto nivel de ácido sulfhídrico", agregó. Ese ácido surge como reacción de la mezcla del plaguicida con el agua.

"El nivel más alto se detectó a las 9.15 en la estación de monitoreo de La Boca (Brasil al 100) y fue disminuyendo posteriormente hasta volver a valores normales", indicaron en el gobierno porteño.

Uno de los trascendidos de ayer daba cuenta de que cuando el humo comenzó a salir del contenedor, especulando con que alguno de los tambores se habría caído y sufrido una fisura, se le tiró agua para tratar de sofocarlo. Este hecho podría haber potenciado la emanación posterior. Sin embargo, hasta anoche era investigada esta versión.

El contenedor que sufrió el siniestro, por causas que se investigan, estaba cargado con más de 17 toneladas de insecticida sólido, envasado en 390 tambores. Arribó al puerto de Buenos Aires el 26 de noviembre desde el puerto de Shanghai, China, y su destino final era la terminal de Caacupé-Miports, en Paraguay.

Según pudo saber LA NACION, se encontraba en "tránsito" en la terminal 4 del puerto de Buenos Aires, aguardando el servicio de barcazas para partir rumbo a Paraguay. Al ser un contenedor de trasbordo, la terminal no tiene conocimiento de qué contiene ni del fabricante ni del cliente. Es que se trata de una exportación de China a Paraguay con escala en Buenos Aires.

Al menos 30 contenedores de 40 pies, como el que sufrió el incidente, se encuentran todavía estibados en la terminal 4. Sólo se sabe que contienen sustancias peligrosas, aunque no si se trata del mismo pesticida. La intensa lluvia de ayer demoró los peritajes que realizaban en forma conjunta el organismo a cargo de la seguridad portuaria, la Prefectura Naval, y las autoridades de Toxicología y Medio Ambiente del Ministerio de Salud.

El protocolo operativo para contenedores cargados con "sustancias tóxicas", una vez descargados del buque, comienza con una "estiba segregada". Aunque no se sabe exactamente cuál es la carga, se sabe que es un código IMO 6.1, es decir, sustancia tóxica según el código de la Organización Marítima Internacional (IMO, en inglés). "Al no venir con ninguna indicación específica sobre su almacenamiento, se lo estibó a la intemperie, que es lo común en estos casos", dijeron fuentes de la terminal.

La naviera a cargo del transporte de la carga es la alemana Hamburg Süd, que declinó revelar el nombre del cargador.

Consultas masivas

Ante la preocupación que produjo la nube tóxica, cientos de vecinos consultaron al departamento de Toxicología del Hospital Posadas, uno de los servicios especializados del país. Para comunicarse por cualquier duda sobre el tema se debe llamar al 0800-333-0160.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas