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La compu

El sueño obsoleto de una Internet bajo control

Tecnología
 
 

Internet funciona bien. Demasiado bien, de hecho. En 30 años de historia y 22 años de accesos públicos la Red llegó a más de 2000 millones de personas, inició servicios de telecomunicaciones tan innovadores que convirtieron a la telefonía tradicional y al fax en fósiles, con lo que redujo significativamente los costos de las grandes, medianas y pequeñas empresas, sin importar a qué se dedicaran, potenciando la actividad económica tanto en los países desarrollados cuanto en los menos afortunados, y creó, en total, una inmensa cantidad de riqueza que, dicho sin dobleces, alteró para siempre el curso de la civilización.

Y eso no es todo. Ni siquiera es lo más importante.

Internet y las computadoras personales (esto incluye tu tablet y tu smartphone) democratizaron la información, nos proporcionaron un grado de libertad de expresión inédito en la historia y redujeron de manera sustancial las distancias, permitiendo así a muchas personas conseguir una formación que de otro modo hubiera sido inalcanzable. Aunque quedan enormes deudas y muchos enigmas, el mundo es más rico y más justo gracias a que las personas de a pie podemos comunicarnos sin límites ni censura y gracias a que disponemos de poder de cómputo.

Hoy, si queremos comunicar nuestras ideas y opiniones, ponemos un blog. O tuiteamos. O lo publicamos en Facebook. El costo va de muy bajo (un locutorio, un cibercafé) al de cualquier otro servicio, como el celular o la TV por cable. Es fácil, rápido y accesible.

Dos décadas atrás, si hubiéramos querido compartir nuestras ideas u opiniones con el mundo hubiéramos tenido que mandarles un fax a todas las personas de la Tierra (que tuvieran fax). O llamarlas por teléfono. Una por una. Dejando de lado el costo, supongamos que llamáramos a 2000 millones de personas (la cantidad de personas que tienen acceso a Internet hoy) y le dedicáramos 5 minutos a cada una para contarle nuestra idea. La tarea insumiría casi 20.000 años.

Era el mundo de las telecomunicaciones reguladas por una agencia de las Naciones Unidas, la International Telecommunication Union (ITU), y dominado por telefónicas estatales y monopólicas. Y estaba todo bien, todo tranquilo. Las reuniones para decidir cómo se regulaban las telecomunicaciones entre países se hacían a puertas cerradas y sólo votaban (y sólo siguen votando) los estados miembro.

Pero ese mundo, ese escenario, esa lógica y ese paradigma estaban a punto de quedar obsoletos. ¿Por qué? Porque apareció Internet.

Sobre principios de organización y gestión abiertos, públicos, multisectoriales, con decisiones que se tomaban de abajo hacia arriba, Internet iba a definir un nuevo estilo de desarrollo tecnológico que convertiría las rígidas, lentas y siempre concéntricas prácticas de la ITU en una antigüedad. Bueno, es que eran una antigüedad.

La Internet Society (ISOC) y la Internet Engineering Task Force (IETF), por citar sólo dos de las organizaciones que pusieron en marcha este milagro de la Red, propusieron un estilo mucho más dinámico y transparente que el de la ITU, que había sido fundada en 1865, cuando el telégrafo era la gran novedad.

Se sumaron a esta nueva dinámica avances técnicos que progresaban como una exhalación, la privatización de las empresas de telecomunicaciones y la aparición de la telefonía celular, con lo que la ITU y sus Estados miembros perdieron rápidamente poder y relevancia.

La Tierra 2.0

La reunión más reciente de la ITU para establecer las regulaciones que rigen las telecomunicaciones internacionales (o ITR, por sus siglas en inglés) había sido en Melbourne, Australia, en 1988. Por entonces, no teníamos todavía accesos públicos a la Red. La Web no había nacido. Faltaban 7 años para que Internet llegara a los hogares argentinos. Y 10 para que naciera Google. Más de 15 para que Facebook apareciera en el radar. A Internet se la consideraba en 1988 una suerte de experimento académico y se contempló su infraestructura como una excepción a las regulaciones de la ITU. Así que, en dos palabras, no le prestaron atención. Hiela la sangre pensar en que los que decidían sobre telecomunicaciones globales no hayan visto el futuro, a pesar de tenerlo delante de las narices. Pero así fue.

Y fue, dentro de todo, una suerte, porque con una agilidad renovadora y un espíritu democrático casi sin fisuras, la Red creció a la velocidad del rayo hasta convertirse en lo que es hoy.

Parece mentira. Han pasado sólo 24 años y, sin embargo, el mundo ha cambiado por completo. Las reglas de juego son tan diferentes que, uno esperaría, la ITU debería ahora reunirse para revisar sus regulaciones de telecomunicaciones internacionales y adaptarlas a un planeta interconectado, a un mundo 2.0.

Pero no. La nueva Conferencia Mundial de Telecomunicaciones Internacionales (WCIT, por sus siglas en inglés) de la ITU, que se celebrará hasta el 14 de este mes en Dubai, se propone lo contrario: adaptar Internet a los lineamientos del fax, de la telefonía de baquelita, volver a la época en que había que esperar meses para que se aprobara una nueva tecnología, un nuevo dispositivo, un nuevo estándar.

No es sólo falta de visión. Enredados hay colosales intereses económicos y políticos. Por cierto, y para no faltar a la verdad, no todo lo que ha hecho la ITU es negativo. Por el contrario, ha ayudado a llevar la telefonía a muchos lugares del mundo.

Tampoco las intenciones manifestadas para esta cumbre carecen de mérito. Según el actual secretario general de la ITU, Hamadoun Touré, la reunión de Dubai busca ayudar a que Internet llegue a los más de 4500 millones de seres humanos que todavía no tienen acceso, ampliar la disponibilidad de la banda ancha e intensificar la lucha contra la pedofilia, el malware y el spam.

Concedido, suena bien. Pero hay muchas cuestiones que atentan contra esta loable misión o que la ponen en entredicho. Citaré tres.

La primera y más seria, en mi opinión, es que sus reuniones son a puertas cerradas y sólo votan los países miembros. Bueno, Internet nunca habría existido ni avanzado tanto con esta clase de dinámica. No es algo romántico . No se trata sólo de que esa metodología es contraria al espíritu de Internet (eso es cierto, además), ni de que es poco transparente (eso también es verdad). Lo que digo es que ese mecanismo es antiguo, lento, inadecuado para innovar al ritmo que se impone hoy. Es decir, no es competitivo. Ya no más.

Segunda, hay fuertes intereses de países autoritarios por introducir en la infraestructura de Internet mecanismos que atentan contra los derechos civiles: asumir la gobernanza de Internet, asignar direcciones y números IP, inspeccionar paquetes de datos, y así.

Tercero, hay intereses de las telefónicas por aplicar tarifas y mecanismos de facturación que son adecuados para la telefonía fija, pero que dañarían de manera irreparable la forma en que funciona Internet (por ejemplo, cancelando la neutralidad de la Red). Entiendo, por supuesto, que estas compañías quieran ganar más dinero. Es más: me encantaría que ganaran mucho más dinero. Pero creo que no se están dando cuenta de que si dañan la relojería de Internet no sólo no van a ganar más, sino que van a perder millones o directamente marchar a la quiebra. También la dinámica de la economía es diferente hoy que en 1988.

Sobre estos asuntos (y otros) hay más detalle abajo, pero ésta será inevitablemente una columna muy extensa, así que quería dejar un resumen inicial de la situación y de lo que se cocina en Dubai para quienes no tengan tiempo de leer el resto. Es decir, la serie de entrevistas que le hice a un número de expertos y actores de este intrincado drama político, geopolítico, legal y tecnológico.

La enciclopedia y el teléfono de baquelita

Antes de transcribir las respuestas de mis entrevistados, aclararé que el tema es no sólo de una complejidad técnica inmensa, sino de una extensión enciclopédica. Inabarcable, además, para cualquier cronista moderno. Para que se den una idea, en las sesiones de apertura de la cumbre -que la ITU debió transmitir por Internet a causa de las críticas que su tradicional secretismo había recibido- se pasaron más de 1 (una) hora discutiendo si le sacaban o no 1 (una) letra a unas siglas. Mientras escribo esto, varios amigos me van contando por chat lo que oyen en esas interminables transmisiones. La palabra que más leo es "aburrimiento".

Habrá, pues, inevitablemente, en las siguientes líneas, una cantidad de atajos y simplificaciones. No podría ser de otro modo, excepto que el lector estuviese dispuesto a convertirse en un experto en telecomunicaciones, legislación y estándares. Pero hay una lección aquí: tal complejidad y extensión es lo que hace fantástico el sistema de decisiones sobre el que hemos construido Internet. Como usamos un mecanismo abierto, multisectorial, transparente y público, las miradas de todos los interesados están revisando acuerdos, estándares, código fuente, reglas y leyes todo el tiempo desde todas las ópticas.

Viceversa, el mecanismo de debate a puertas cerradas de la ITU y el que sólo voten los países miembro es, en mi opinión, el mayor y más peligroso de los problemas que plantea la cumbre de Dubai. Internet no es lo que es porque sus gestores hayan sido más inteligentes, sino porque su dinámica de desarrollo, depuración y decisión es más eficiente. No sé si mejor. Más eficiente. Es decir, más adecuada para una época en la que mientras te tomás un café se te ocurren las bases para un algoritmo que seis meses después se llama Google y recauda su primer millón de dólares.

La intención de la ITU, según han expresado públicamente, no es tomar el control de Internet, pero el unicato de los Estados en la toma de decisiones es no sólo como echar arena en la delicada relojería de la Red, sino que puede conducir por un camino sumamente peligroso para los derechos civiles.

Sólo como ejemplo, uno de los estándares aprobados por el comité técnico de la ITU es el Y.2770 . ¿Qué hace? Permite la inspección profunda de los paquetes de datos. La intención del Y.2770, dice la ITU, es aumentar la ciberseguridad. ¿Espiar lo que mandamos y recibimos por Internet para aumentar la seguridad? Esperen, esto me suena.

Más: hay propuestas (de Brasil y Rusia, por ejemplo) para que los Estados puedan asignar direcciones IP y nombres de dominio. No se los llama así, para peor. Se habla de recursos . Pero como estas regulaciones pueden y suelen afectar las legislaciones nacionales, muchos gobiernos podrían encontrar en esto el método perfecto para arrogarse el derecho de asignar o no espacios en la Red. Mete miedo, para decirlo suavemente.

¿Qué tan obligatorias son las regulaciones? Bueno, Estados Unidos hace 110 años que no adhiere a las regulaciones de la ITU , favor de anotar. Y favor de anotar también que es la nación que originó Internet y de la que no se puede decir que sea tecnológicamente atrasada. De hecho, Estados Unidos no asistió a las reuniones de la ITU por más de un siglo, y sólo ha ido a las últimas dos, sin adherir a los acuerdos.

Así que, como dice uno de mis entrevistados, Tony Rutkowski, es posible vivir fuera de las regulaciones de la ITR, y si de esta cumbre salen cambios que afecten el funcionamiento de Internet, algunos países (Estados Unidos y la Unión Europea, casi seguramente) no se plegarán y en esas naciones la Red seguirá más o menos como siempre. Pero otras caerán dentro de una Internet que poco tiene que ver con la que hemos tenido hasta hoy. Una Internet intervenida.

Libertad y derechos humanos

Para entender el contexto y las posibles consecuencias de la reunión de Dubai, que el 14 de este mes emitirá un documento que será sometido a votación, hablé con muchas personas, a quienes agradezco no sólo su cortesía y rapidez para responder mis consultas, sino también su paciencia para explicarme estos farragosos asuntos, en algunos casos durante horas.

El primero con el que hablé fue Vinton Cerf, uno de los dos ingenieros que inventaron Internet (el otro es Bob Kahn). Cerf, que hace unos días calificó de dinosaurios a los miembros de la ITU , fue tajante: "Pienso que muchos representantes de países en la ITU buscan regulaciones con términos que justifiquen prácticas domésticas que algunos considerarían adversas para la libertad y los derechos humanos."

Pero hay algo más, más incisivo, que Cerf, autor del metabolismo de la Red, conoce de sobra. Dada la naturaleza global y ubicua de Internet, las regulaciones adversas no tendrán sólo un efecto local, como ocurría en la época del telégrafo. "Algunas propuestas -me dijo-, si son adoptadas por cualquiera de los miembros, podrían tener un serio impacto sobre los costos para los proveedores de Internet y proveedores de aplicaciones en todas partes del mundo. Hacer excepciones no resolverá esta clase de problemas."

Una organización fallida

No menos categórico fue Tony Rutkowski, que fue presidente de la Internet Society (ISOC) en 1994. A la vez, actuó como consejero de dos secretarios generales de la ITU entre 1987 y 1992. Así que, como decimos aquí, conoce el paño. Le escribí un mail preguntándole su opinión sobre los cambios propuestos para la forma en que funciona Internet en la reunión de Dubai. Me contestó a los 10 minutos. "Los cambios propuestos son escandalosos -me escribió- . Ya no existen las condiciones que había en 1988, mucho menos para intentar extender las regulaciones a toda clase de proveedor y servicio imaginable. La ITU ha probado ser una organización fallida. Es improbable que ningún país que se preocupe por su infraestructura de servicios de información acuerde dar apoyo a tal régimen global para la Internet o, para el caso, ninguna otra cosa."

 
Tony Rutkowski. 
 

Respecto de los riesgos de implementar estas nuevas regulaciones, me respondió: "Potencialmente pueden fragmentar Internet entre aquellos que adhieren a las obligaciones (establecidas en las regulaciones) y aquellos que no. Por otro lado, los organismos que forman la ITU son tan torpes que no queda claro cómo alguien podría alguna vez seguir los lineamientos que surgen de ellos. Hoy, prácticamente la única cosa que se sigue es el registro de códigos telefónicos de país."

Internet es otra cosa

Sebastian Bellagamba está en Dubai ahora, es el director de la Oficina Regional para América latina y el Caribe de la Internet Society (ISOC), y siempre ha tenido una increíble predisposición para ayudarme con estos temas complejos ( otro ejemplo fue el IPv6 ). Le pedí que me explique qué está pasando exactamente en Dubai.

Me dijo: "La última revisión del tratado (las regulaciones de telecomunicaciones internacionales o ITR) se realizó en 1988 en Melbourne, por lo que parece sensato que, dado el tiempo pasado, merezca una revisión; y eso es lo que está ocurriendo ahora en Dubai. Las ITR vigentes fueron establecidas en un tiempo donde la norma era que las empresas de telecomunicaciones fueran en general monopólicas y estatales, donde los celulares eran muy pocos en el nivel global y donde Internet era todavía un experimento académico. Las ITR vigentes normalizan la manera en la que pocos operadores nacionales interactúan con sus contrapartes de otros países y determinan cómo los servicios de telecomunicaciones internacionales operan entre fronteras. El tratado establece reglas en temas como, entre otros:

- Flujos de tráfico entre operadores de redes de telecomunicaciones

- Calidad de los servicios internacionales

- Enrutamiento, cargos, facturación y contabilidad entre operadores

- La prioridad que se da a servicios de seguridad y salud

"El tema de fondo, desde la perspectiva de la ISOC, es que muchos de estos conceptos no aplican a Internet. El intercambio de tráfico internacional en Internet está exceptuado de estas reglas, ya que siempre se aceptó que le caben las condiciones del Artículo 9 de las ITR, titulado Arreglos Especiales que deja lugar a excepciones a las reglas establecidas en el tratado.

"Por eso Internet como red creció muy distinta a las redes de telefonía. Por ejemplo, no está basada en el concepto de Calidad de Servicio , sino en lo que se llama Mejor Esfuerzo ( best effort , en inglés), donde los acuerdos que se crearon entre operadores de redes de Internet se basan más bien en el intercambio libre entre pares (o peering ) que en el esquema de compensaciones económicas que aplican los operadores de telefonía (dispuestos en las ITR).

"De hecho, un informe reciente de la Organization for Economic Co-operation and Development confirma que el 80% del tráfico de Internet se intercambia por peering . Traducido, sería: yo acepto todo tu tráfico, vos aceptás todo el mío, y no nos preocupamos por contar cuánto tráfico fue, y por esto ni siquiera hay un valor económico asociado a este intercambio. Sorprendentemente, el 95% de esos acuerdos de peering son informales; esto es: solo un apretón de manos garantiza el acuerdo, no hay un contrato formal."

Es la colisión de dos culturas, de dos mundos diferentes y, en casi todos los aspectos, incompatibles. Le pregunté a Bellagamba cuáles son los riesgos para la red de redes, si se votan algunas de las propuestas más conflictivas.

"Desde varios puntos de vista -me dijo- Internet es una red distinta que la red de telefonía. Querer regular las telecomunicaciones sin tomar en cuenta estas diferencias puede conducir a escenarios disruptivos para Internet. Por ejemplo, la imposición del concepto de la telefonía básica de Calidad de Servicio a Internet redundaría en problemas técnicos difíciles de superar, por cuanto la Red fue desarrollada con un concepto totalmente distinto.

"Otro escenario preocupante es abandonar el espíritu original de las ITR. El tratado vigente es bastante de alto nivel operativo, dejando lugar a detalles de manejo a los operadores y reguladores de telecomunicaciones. Ahora existen muchas propuestas que bajan ese nivel a lo operativo. Si por un momento, y como ejemplo extremo, imaginamos que las ITR mandan las condiciones económicas del intercambio de tráfico para todas las redes, el escenario de peering gratuito se perdería, en claro perjuicio para los usuarios.

"Un tercer escenario preocupante es el de propuestas específicas que, en nombre de la seguridad y protección de los ciudadanos, proponen un control por parte de los gobiernos de recursos críticos de Internet, desde el sistema de enrutamiento de datos hasta los servidores raíz y los registros de direcciones IP, de los contenidos de Internet (déjenos ver todas sus actividades en Internet, así podemos contener la pornografía infantil y el spam, por ejemplo) y de los modelos vigentes de desarrollo de nuevos estándares y protocolos de Internet. Hoy los estándares como el IP o el Wi-Fi, HTML o el video por Internet son desarrollados por diferentes organizaciones, disímiles entre sí, entre ellas la ITU. El problema es que hay propuestas para que los estándares de la ITU sean obligatorios, lo que iría en detrimento de los otros cuerpos de desarrollo, que son los que mantienen las características abiertas de Internet como la conocemos hoy.

-¿Existe algo positivo en esta reunión?

-En mi opinión creo que esta conferencia es otra oportunidad para que los diferentes actores involucrados en el manejo y desarrollo de Internet aprendan mejor cómo cooperar, ya que, por su naturaleza de red colaborativa, Internet requiere necesariamente de la participación de múltiples actores en sus procesos, todos los actores que sean relevantes, y esto debe también incluir a los gobiernos.

Más claro, imposible.

Aquí, la impecable, respetuosa e inteligente carta que la ISOC envió a la ITU en ocasión de la cumbre de Dubai (en español); es indispensable para comprender estos asuntos: www.internetsociety.org/es/doc/internet-society-submission-itu-world-conference-international-telecommunication-regulations

El original en inglés: www.internetsociety.org/doc/WCITSubmissionOctober2012

La gobernanza debe continuar como está

También hablé con la consultora en tecnologías de la información Alicia Bañuelos, una de las más reconocidas pioneras de la Internet en la Argentina, que participó (junto con Jorge Amodio y Eduardo Torres) en el desarrollo de la Red en el país. Con Alicia charlamos durante varias horas sobre estos asuntos; lo que sigue es un resumen de lo que me dijo.

 
Alicia Bañuelos. 
 

"Casi todo el mundo concuerda que es el momento de revisar y modificar las ITR (la última revisión fue hace 24 años), pero la pregunta es hasta qué punto y en qué dirección. Sobre Internet los puntos más importantes son:

-La interconexión a Internet asegurando la opción de Calidad de Servicio con nuevos mecanismos de cobro, lo que podría terminar en la metodología de el emisor paga , lo que permitiría el cobro a los proveedores de contenido.

-Propuestas que permitan a los gobiernos controlar y asegurar el tráfico de Internet (o monitorear y censurar, desde otra perspectiva) relacionados con la seguridad, el spam y el contenido pirata.

-Extender la competencia de la ITU de las telecomunicaciones a las Tecnologías de la Información y Comunicación.

"En cada uno de estos temas hay jugadores importantes. En el primero está ETNO (la Asociación Europea de Operadores de Telecomunicaciones). Su propuesta dice: Para garantizar la rentabilidad adecuada de las inversiones en infraestructuras de banda ancha, los operadores negociarán acuerdos comerciales para lograr un sistema sostenible con una compensación justa por los servicios de telecomunicaciones y, en su caso, respetando el principio de quien envía (a la Red) paga".

 
Jorge Amodio. 
 

"La definición de emisor es difusa, sobre todo porque en muchos casos los usuarios solicitan y bajan datos en lugar de enviarlos. Si se debieran abonar los desequilibrios de flujo de datos entre redes, sería trivial rediseñar las aplicaciones para enviar cantidades iguales y opuestas de tráfico en ambas direcciones, para disminuir costos, pero aumentaría el tráfico general, la congestión y el costo.

"Por otro lado Orece (la Asociación de Reguladores Europeos, los homólogos de ETNO en los gobiernos) refutan esta premisa y dicen: No hay evidencia de que los costos de los operadores de red no se encuentra totalmente cubiertos y pagados en la cadena de valor de Internet" .

Le dije a Alicia que en mi opinión había una intención de parte de los Estados por recuperar el tiempo y el poder perdido en la Red.

-Coincido, pero no todos los gobiernos están en la misma posición ni en el mismo grado de desarrollo de Internet, ni con el mismo nivel de penetración ni de entendimiento del problema. Por eso la gobernanza tiene que seguir como está.

-¿O sea, que en tu opinión existe la intención de parte de la ITU de asumir la gobernanza ?

-Para mí es así. Y que sean los gobiernos los que decidan, traerá costos adicionales en dinero y tiempo. La gobernanza de Internet se estableció en la década del 80, para diferenciarla de los gobiernos. El temor era que en cuanto los gobiernos comenzaron a ejercer el control sobre Internet podrían restringir los derechos y libertades, en particular el derecho a la libertad de expresión y el derecho a la privacidad. También se temía la introducción de procedimientos costosos en dinero y tiempo, lo que reduciría la velocidad de la innovación en Internet o el bloqueo para creación de nuevos servicios y aplicaciones.

"Ahora tenemos que ver qué pasa en Dubai, un punto importante es la posición de Estados Unidos y de la Unión Europea. Supongo que los países de la UE van a apoyar a USA en cuanto al tema de la Internet libre y abierta y no dejarán que la propuesta de la ITU sobre el control de virus termine controlando a los usuarios.

Negociaciones secretas e intereses políticos

Jorge Amodio, el hombre que estableció la primera conexión de la Argentina con Internet en 1990, es quien más debió soportarme estos días en relación con esta nota. Le estuve haciendo consultas técnicas por Skype durante, literalmente, 72 horas. Su paciencia y predisposición es admirable, de verdad. Esto es lo que me dijo respecto de la reunión de Dubai:

"El problema de fondo con este tema es que la ITU es un organismo donde sólo están representados gobiernos, o sea no hay participación de otros sectores, y las negociaciones son esencialmente secretas. Pero también hay muchos intereses económicos. Por ejemplo hasta ahora los contratos de peering han sido entre partes interesadas en intercambiar tráfico. La ITU quiere intervenir en esto.

"Además, lo de Dubai es la movida de algunos gobiernos (China, India, Brasil, Rusia, entre otros) para contrarrestar lo que ellos entienden como control exclusivo de Estados Unidos sobre Internet.

-El control exclusivo de EEUU se refiere en realidad a un número de cosas como la zona raíz de DNS, ¿no?

-Entre otras, pero en principio la mayor irritación viene por el lado de la zona raíz y porque ITU quería que la Icann (la autoridad de nombres y números de Internet) la reconociera como Regional Internet Registry para IPv6, y la Icann se lo denegó.

-¿Y vos qué opinas al respecto?

"Que Icann, aún cuando deja mucho que desear, es una estructura más afín con Internet, y aún cuando en el supuesto caso de que Estados Unidos u otros países occidentales tengan la mayor parte del control, eso es mucho mejor a que lo tenga un país con un régimen autoritario de los que restringen el libre flujo de contenidos en Internet."

Demasiado serio para puertas cerradas

Beatriz Busaniche, de la Fundación Vía Libre , está particularmente preocupada por la amenaza que las nuevas ITR significarán, de votarse favorablemente las propuestas de algunos países, para los derechos y libertades civiles. Me decía estos días: "El interés de la ITU en discutir Internet no es nuevo. De hecho, recordemos que desplazó a la Unesco en la coordinación general y organización de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información en 2003, cuando la idea de que la ITU tomara cartas en alguna parte de la gestión de Internet ya estaba sobre la mesa, aunque con pocas posibilidades de prosperar en ese entorno.

 
Beatriz Busaniche. 
 

"El impulso ahora, creo yo, viene de la mano de una serie de países con intereses muy puntuales en relación con Internet y la firme vocación de controlar tanto la capa de infraestructura como los contenidos. A esto se suma el interés de grandes empresas de telecomunicaciones y asociaciones como ETNO, que cada vez se plantean en posiciones más agresivas a fin de potenciar sus tasas de ganancias. Estas empresas de telecomunicaciones, generalmente emergentes de los procesos de privatización de los monopolios estatales, están acostumbradas a jugar en un mercado con tasas extraordinarias y hoy encuentran que otros grandes jugadores del mercado están aprovechando la infraestructura para hacer negocios de los que las telcos no necesariamente participan. Sus aspiraciones entonces tienen que ver con desmantelar algunas características de Internet claves para la innovación y la libertad de expresión, como la neutralidad de la Red, por medio del cobro de tasas diferenciadas por tráfico y la búsqueda de alguna forma de trasladar el esquema de pagos de las telcos tradicionales a Internet.

"Entonces, al interés ya conocido de la ITU, se suma la presión de grandes telcos y de países (entre los que se destacan Rusia, China y el bloque árabe) para que haya más poder para que los Estados controlen la

Red y para que más organismos (los proveedores de Internet por ejemplo) queden bajo el mandato de las nuevas ITR. Ahí entra en juego uno de los debates clave sobre las OA ( Operating Agencies ) o ROA ( Recognized Operating Agencies ), donde la sutileza de una letra hace gran diferencia.

(Entre paréntesis, es una sutileza que, como la de la palabra recursos, puede tener consecuencias gravísimas, como señala Busaniche. Esta es la transcripción del informe que dio el embajador de los Estados Unidos, representante de su país en la cumbre de Dubai, sobre los primeros días de la reunión, y donde se trata el asunto de las agencias operativas y las agencias operativas reconocidas : www.state.gov/e/eb/rls/rm/2012/201637.htm )

"Entre los muchos temas preocupantes -continúa Beatriz-, el borrador de ITR que pudimos ver incorpora definiciones de fraude, spam, y políticas de ciberseguridad que podrían dar a la ITU y sus Estados miembro potestad sobre la capa de contenidos. Legitimar este tipo de prácticas pone en riesgo la privacidad de las comunicaciones y la libertad de expresión en Internet.

"Otros aspectos clave tienen que ver con la posibilidad de impedir que los países garanticen mediante legislación la neutralidad de la red. Por ejemplo, hay una cláusula emanada de la propuesta de ETNO que impediría que los países pasaran leyes que limiten los acuerdos comerciales vinculados a calidad de servicios.

"Así que lo que se está debatiendo en Dubai demasiado importante para ser negociado a puertas cerradas.

Ciertamente.

Todavía es temprano

También hablé con Andrés Piazza, responsable de relaciones externas y gubernamentales del Registro de Direcciones de Internet para América Latina y Caribe (Lacnic), que está en Dubai y a quién le pregunté su visión sobre la cumbre. Esto me dijo:

 
Andrés Piazza. 
 

"La WCIT puede afectar a Internet de muchas maneras. Es la primera vez que un Tratado Internacional tiene la potencialidad de regular la Red y su contenido. Pese a que la ITU se encargó de afirmar con insistencia que este tratado no es acerca de la gobernanza de Internet, existen propuestas en diversos temas como ciberseguridad, gobernanza, conectividad internacional, aplicación de tasas propias de la transmisión de circuitos a la red (transmisión de paquetes) o de mecanismos que alteren el principio de mejor esfuerzo por el de calidad de servicio, etcétera.

"La paradoja es que como hoy las regulaciones de telecomunicaciones internacionales no tratan sobre el contenido de Internet, aún una regulación positiva, como la posibilidad de introducir aspectos como los derechos humanos y la libertad de expresión, pueden abrir la puerta y conceder oportunidades para un cercenamiento del ejercicio de estas garantías.

"Las advertencias y constantes preocupaciones de la comunidad técnica no pregonan que los gobiernos se mantengan al margen de la Red. Es importante aclarar que ante el actual grado de evolución de Internet, sí se hace deseable contar con un involucramiento gubernamental saludable, que fortalezca el modelo de múltiples actores, y sus desarrollos de políticas de abajo hacia arriba.

-¿Cuál pensás que va a ser el resultado final de esta reunión?

-No se puede vaticinar nada hasta que la Conferencia haya concluido.

La oportunidad ya pasó

Mi opinión: los países democráticamente más débiles son los que corren más riesgo de perder un recurso que es vital no sólo para que sus futuros sean más prósperos, sino también más libres, si se aprueban algunas de estas nuevas regulaciones. Es decir, una Internet libre y sin censura.

Pero, a la vez, a largo plazo, tengo la impresión de que la ITU no sólo es una institución obsoleta, sino que además llegó tarde a la cita. La oportunidad de controlar Internet unilateralmente se extinguió hace mucho.

PS: como para demostrar de qué lado de la democracia está cada parte, estaba cerrando esta columna, el jueves, cuando en Dubai se debatió el incluir o no la propuesta de Rusia para que Internet pueda ser intervenida por las regulaciones de la ITU (el artículo 3a). Es la clave de todo el asunto. ¿Adivinen quienes se opusieron más activamente? ¿Quiénes quieren dejar a Internet en paz? Entre otros, Canadá, Estados Unidos, Francia, Portugal, Suecia y la Unión Europea..

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