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Ley de medios / Tras el fallo de la cámara

Teme el Gobierno un fallo adverso en la Corte por el caso Clarín

Política
 
 

Más allá de las consignas triunfalistas para la militancia y del acto festivo de hoy en Plaza de Mayo, el gobierno de Cristina Kirchner se prepara para una probable derrota judicial en la Corte Suprema durante la semana que empieza.

Los funcionarios involucrados en el juicio contra el Grupo Clarín tenían ayer la seria impresión de que el tribunal rechazará el recurso de per saltum presentado por el Ejecutivo para revertir de inmediato la medida cautelar dispuesta el jueves por la Cámara Civil y Comercial, que suspende la aplicación de dos artículos medulares de la ley de medios.

Así las cosas, la Casa Rosada continuará sin poder transferir de oficio mediante licitación las licencias de Clarín que excedan el cupo fijado por la ley hasta el final del juicio.

Pero el Gobierno seguirá ejerciendo presión hasta que falle la Corte, ya que con sólo declarar admisible la apelación, caería la cautelar y se podrían concursar las licencias.

"No creemos que vayan a hacer lugar a la apelación por per saltum", confió a LA NACION un alto funcionario involucrado en la estrategia judicial y que tiene diálogo con miembros de la Corte.

"No van a declarar la nulidad de la cautelar. Habrá que esperar a la sentencia de primera instancia", pronosticó otra fuente oficial. No obstante, Cristina Kirchner podría lanzar la operación de instalar un conflicto de poderes de fuerte gravedad institucional, uno de los pilares argumentales de la apelación ante la Corte para tumbar la cautelar.

El recurso de per saltum fue presentado por la Jefatura de Gabinete, que dirige Juan Manuel Abal Medina; otro de "avocación" fue interpuesto por la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), de Martín Sabbatella.

Precisamente, el Gobierno apuesta a un fallo favorable en primera instancia del juez civil y comercial N° 1, Horacio Alfonso. Presume que confirmaría la constitucionalidad de la ley de medios, que es la cuestión de fondo. Clarín impugnó los artículos 45 y 161 de la ley, que lo obligan a desprenderse de licencias. Pero aquel fallo será apelado por Clarín y el caso pasaría a la Cámara Civil y luego a la Corte Suprema.

Si bien el relato épico kirchnerista pretenderá instalar que un fallo favorable en primera instancia definirá la derrota de Clarín, la causa podría extenderse hasta dos años más, según admitieron a LA NACION altas fuentes en Balcarce 50.

El ala más dura del Gobierno imagina por eso atajos para licitar de oficio las licencias de Clarín ante el primer fallo judicial favorable y sin considerar las apelaciones ni cautelares que reclame el multimedio.

"Se acatarán todos los procedimientos judiciales. No se pasará por encima de la Justicia, porque eso sería darle la razón al discurso del «grupo». Son ellos los que manejan a los jueces y a los camaristas, que además están muy influenciados por el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti", contrapuso un alto funcionario en diálogo con LA NACION.

El Gobierno diseñó la estrategia de aislar a Clarín en el discurso y quiere instalar la idea de una confabulación judicial para favorecer a las corporaciones económicas hegemónicas en contra del gobierno popular. Es parte de la presión que ejerce un coro de funcionarios, gobernadores y legisladores.

Por caso, el senador del Frente para la Victoria y presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, Marcelo Fuentes, confirmó ayer su amenaza de hace días: "Podría abrirse un jury de enjuiciamiento a los magistrados cuestionados por una de las partes que extendieron la cautelar de Clarín", afirmó (ver aparte).

Por lo bajo, en altas esferas del Gobierno siembran sospechas de que Lorenzetti estuvo detrás de la estrategia procesal de la Cámara.

Si un fallo en primera instancia es apelado por Clarín, y el juicio pasa a la Cámara, el trámite demoraría más allá de octubre de 2013, fecha de las elecciones legislativas, clave para el futuro del Gobierno.

Y cualquiera que sea su sentencia ésta sería apelada y el caso terminará en la Corte Suprema. En la Casa Rosada sospechan que Lorenzetti quiere esperar el resultado de las elecciones: si el Gobierno fuera derrotado, alentaría la reforma del artículo 161 de la ley, y la Corte ya no tendría que fallar sobre su constitucionalidad.

"Éste es un juicio que por lo menos duraría dos años más", confió a LA NACION un funcionario cercano a la Presidenta. La fiesta de desmembrar a Clarín el 7-D quedó en la nada.

Sin embargo, en la Secretaría General de la Presidencia, que dirige Oscar Parrilli, aventuraron que "la Corte en 48 horas podría darle la razón al Gobierno" y que "si no lo hará el juez Alfonso". Por pedido oficial, el gobernador de Jujuy, Eduardo Fellner, volvió a presionar ayer a la Corte: "Tiene que devolver la institucionalidad en la Argentina y la credibilidad en la Justicia", dijo.

Todos los funcionarios estaban ayer dedicados a la Fiesta Patria Popular por el Día de la Democracia y los Derechos Humanos en la Plaza de Mayo. Se transformó en un acto para presionar a la Corte. Desde las 15, actuarán Charly García y Fito Páez, entre otros artistas. El propósito es lograr una convocatoria más amplia que la de la militancia kirchnerista y replicarlo en todas las provincias para contraponerlo al 8-N..

Cinco claves del conflicto

Qué puede pasar a partir del fallo de la Cámara
  • Toda la atención en la corte
    Decidirá entre mañana y el martes si admite el recurso de per saltum que presentó el Gobierno. Si toman el caso, se caerá la cautelar que protege a Clarín de la aplicación de la ley de medios
  • El temor del Gobierno
    Si la Corte rechaza el pedido, el Grupo Clarín seguirá gozando de la protección especial hasta que haya sentencia firme
  • La decisión de Alfonso
    El juez de primera instancia prevé resolver durante el verano si son constitucionales o no los artículos cuestionados por Clarín
  • La jugada de Sabbatella
    La Afsca debe definir si obligará a desinvertir a otras empresas mientras rige la protección para Clarín
  • La reacción del peronismo
    Si el Gobierno no logra imponerse, empezará debilitado el año electoral en el que está en juego el sueño de la reelección
  • Del editor: qué significa
    Entre presiones y denuncias, el Gobierno busca en la Corte un repechaje del 7-D. Su pelea con el periodismo amenaza con convertirse en una guerra con la Justicia.

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