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Qué piensan los líderes de las empresas sobre 2013 (y callan)

Economía

Un año electoral con un comité de crisis ya formado y sin mayores inversiones en el sector privado

Por   | LA NACION

Créase o no. Con una perspectiva económica para 2013 que habla de crecimiento impulsado por una gran cosecha de soja con un precio alto sostenido, más la tracción de Brasil, con un crecimiento estimado del 4%, según la Comisión Económica para América latina (Cepal), "CEO, gerentes generales o directivos de empresas conforman sus comités de crisis confidencial por si pasa lo peor: una necesidad de reestructuración que implique, entre otras cosas, despidos masivos, o por goteo. Está integrado por las áreas de operaciones, marketing, ventas y administración", afirma el consultor Julián de Diego. Según el abogado, "cuando se le pregunta al gerente general, cuándo lo piensa instrumentar, dice: «No... por ahora no»". Pero, llegado el caso, la puesta en marcha será inmediata.

Ésta es una de las cuestiones que, públicamente, no dicen "porque tienen miedo a las represalias ante cualquier crítica al Gobierno", admite un reconocido analista.

Con respecto a sus planes para 2013, todas las fuentes consultadas coincidieron en que se trata de un año de "parate" por ser electoral. No hay planes de expansión hasta vislumbrar qué pasará con la política. La elección legislativa, monitoreada de cerca casi como si fuera presidencial, mostrará a una presidenta fortalecida en caso de salir victoriosa su fuerza, y con un fuerte discurso "re-re". O, por el contrario, como dice José Luis Blanco, director de Tendencias Económicas, como el "pato rengo", en caso de perder en las legislativas. "La estructura de poder se volcará a nuevos políticos realizando planes estratégicos para nuevos escenarios. Esta incertidumbre hace que la inversión esté en niveles bajos en términos históricos", sostiene.

En el último mes, dos consultoras de primera línea revelaron en sus encuestas qué piensan los líderes en conjunto, pero no salen a gritarlo a los cuatro vientos. BDO Argentina en su informe de Expectativas de Líderes Corporativos (SELC), realizado sobre 110 líderes empresarios nacionales y multinacionales, demuestra que los temas que más preocupan son la inflación, el devenir político nacional y los cambios regulatorios.

PwC Argentina, en su encuesta Tendencias en el Mercado Argentino, de noviembre 2012, enumera las principales preocupaciones de los CEO argentinos: inflación y proteccionismo; sobrerregulación; crecimiento económico incierto y volátil; respuesta del Gobierno al déficit fiscal y la deuda; corrupción.

En el último encuentro anual de FIEL, Pablo Guidotti, profesor plenario de la Escuela de Gobierno de la Universidad Di Tella, presentó gráficos elocuentes: mientras que la presión impositiva para las empresas creció 58% desde 2001 hasta 2011, los costos laborales subieron en 90% en dólares desde 2007 hasta 2012.

Así, es fácil imaginar por qué la Argentina ya no es ni cabeza de región, ni vista como una opción interesante a la hora de invertir. Ha sido ampliamente superada por Brasil, Chile, Perú, México y Colombia como destino de las inversiones. La Argentina, en cambio, lidera junto con Venezuela, el ránking de países con inflación descontrolada. "Los líderes intentan explicar la realidad argentina a la casa matriz y analizan cómo seguir mostrando a la Argentina como atractiva", afirma Daniel Iriarte, director ejecutivo de Michael Page Argentina.

Conflictividad laboral

"Existe un fuerte poder sindical, con demandas crecientes y constantes, y con reacciones a veces virulentas que es muy preocupante para quien lleva adelante una empresa", dice una consultora de primera línea.

Se trata de otro tema que preocupa, y mucho. El informe del mes de octubre de la consultora Tendencias Económicas da cuenta de un aumento de la conflictividad laboral en los últimos diez meses. Hay más despidos en comercio, petróleo, transporte y construcción, y suspensiones en la industria automotriz, textil, frigorífica, entre otros, pero, sobre todo, aumentaron los paros efectuados por los trabajadores, entre ellos, en varios organismos del sector público, y los trabajadores de peajes, recolectores de residuos, petróleo, transporte y construcción.

Eso no es todo en materia de conflictos. Un caos de normas que se contradicen entre sí forma parte del que hacer cotidiano en materia de gestión laboral. "Lo particular en la Argentina tiene que ver con la sensación de inestabilidad que vive el empleador en cuanto a acuerdos con los empleados y los gremios, y también por lo que pueda salir con una ley. Hay situaciones en las que la ley dice una cosa, el convenio colectivo otra, y un fallo, lo contrario, lo que lleva a situaciones desfavorables [casi siempre] para el empleador en tribunales -dice Marcelo Brandariz, director de Derecho Laboral e Impositivo de PwC-. Empleados y sindicatos saben que todo está sujeto a revisión, y esa revisión termina dando una solución contraria a lo que dice la ley."

Otro punto complicado es la elevada tasa de ausentismo dada, según Daniel Funes de Rioja, presidente de la Copal y uno de los vicepresidentes de la UIA, por lo que denomina una sensación de confort. "Los trabajadores no temen quedarse sin trabajo y se ausentan más. Además, aumentaron los juicios laborales", sostiene.

De cara al año que viene

"Los empresarios están pensando en sus costos de producción -dice Funes de Rioja-. Esto incluye salarios, energía, flete, etcétera. Todo indica que el incremento para el año que viene debería ser muy prudente para preservar la producción y el empleo, pero hay un escenario sindical más abierto y competitivo, mirándose en el espejo de la política. Esto puede incidir en el nivel de conflictividad."

Sin embargo, señala José Luis Blanco, "los gremios van a pedir alrededor de la tasa de inflación, 25% o más, ya que la inflación financia la expansión del gasto público, y con elecciones en puerta ningún gobierno gasta menos".

Según De Diego, la mayoría de las empresas piensan que va a haber retracción: disminución de ventas y baja productividad. "La inversión por facturación tiene que tener una cantidad de cabezas contratadas. Una caída, por ejemplo, del 20% de la producción, significa que no se puede mantener la misma estructura", comenta. No ayuda el cepo al dólar, la inflación, los exportadores que tienen un dólar retraído y la imposibilidad de girar dividendos a la casa matriz. De hecho, ya la semana pasada el mismo Indec registró un leve incremento de la desocupación.

En 2013, coinciden, va a ser muy difícil convalidar aumentos salariales de alrededor de 30% con un crecimiento estimado de 2%. Los inversores analizan estos temas, y, además, la expropiación de YPF y la falta de inversión en infraestructura, es decir, puertos, rutas, trenes y también de energía. "Es un país que viene haciendo los deberes mal desde hace mucho tiempo", se les escucha decir.

  • "Si cae la producción, no se puede mantener la misma cantidad de personas contratadas"
    Julián de Diego
    Consultor
  • "Los directivos analizan todos sus costos, que incluyen salarios, energía y fletes, entre otros"
    Daniel Funes de Rioja
    Presidente de Copal
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