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Freno: el cacerolazo contra Máximo que no llegó a ser

Política

La trastienda de la política (y de los políticos)

Momentos de nerviosismo y tensión vivieron los custodios de Máximo Kirchner el jueves pasado cerca de la 21, cuando autos y manifestantes con cacerolas empezaron a reunirse frente a la casa del hijo presidencial, en el barrio APAP de Río Gallegos. Todo había empezado a las 20, cuando más de 300 personas, particulares y algunos militantes peronistas se reunieron a "cacerolear" en la esquina principal de la ciudad, donde se cruzan las avenidas San Martín y Kirchner, todos enojados con los diputados kirchneristas que habían vaciado la sesión en la Legislatura. Con el correr de los minutos, los caceroleros decidieron dar rienda suelta a su enojo y en una larga caravana de autos se dirigieron al barrio en el que vive el diputado camporista Mauricio Gómez Bull, donde cantaron el Himno y los más ofuscados realizaron pintadas en el frente de su casa. Con un altoparlante, una de las manifestantes y conocida militante peronista propuso ir "a la casa de Máximo". La caravana partió en dirección a la casa del hijo de la Presidenta, pero un par de cuadras antes, en lugar de desviarse siguió hacia otro rumbo, mientras otros manifestantes y la prensa llegaron hasta el frente de la casa, para desconcierto de los custodios. Si bien la casa estaba sin habitantes, la custodia permanece a metros de la puerta principal, y los que estaban de descanso se sumaron a medida que llegaban nuevos vecinos. Durante media hora, un grupito se mantuvo allí esperando a que llegara el grueso de los convocados, pero finalmente las cacerolas no sonaron, y nadie supo cómo se detuvo la protesta de manera tan veloz.

Debate: en el Gobierno se pasan facturas internas por el 7-D

El duro traspié juzelar que benefició a Clarín. El operador Javier Fernández le había avisado al secretario legal y técnico, Carlos Zannini, que era una causa perdida. También el ministro de Justicia, Julio Alak, y el de Interior, Florencio Randazzo, sabían de la suerte de esa medida. Pero el ala fundamentalista del cristinismo consideraba que la Justicia no se atrevería a prolongar la cautelar. En ese bando estaban el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina; el titular de Afsca, Martín Sabbatella; el viceministro de Justicia, Julián Álvarez, y los jóvenes de Unidos y Organizados, capitaneados por Andrés "Cuervo" Larroque, hoy aliados del vicepresidente Amado Boudou, que también estaban convencidos de la buena estrella de la Presidenta. Cristina Kirchner sospechaba del mal final, pero se había dejado convencer por el voluntarismo de los camporistas.

Cábalas: Caló buscar espuestas en el Tarot

Mientras la CGT oficialista aguarda con ansiedad una respuesta del Gobierno para obtener beneficios salariales e impositivos, su líder, Antonio Caló, suele visitar con frecuencia a Beatriz, una tarotista de Villa del Parque. El metalúrgico suele quejarse porque la presidenta Cristina Kirchner no le atiende el teléfono. A veces, se empecina y pide que le tiren las cartas otra vez para saber si al menos en el azar puede cambiar la realidad.

Viajero: Viviani, entre el Papa y el sabor de la pizza italiana

El sindicalista Omar Viviani suele viajar una o dos veces al año a Italia. El taxista se jacta de tener muchos amigos en Roma y en el Vaticano. Es más, ya activó una gestión para ser recibido junto con sus compañeros de la CGT por el papa Benedicto XVI. La cumbre con el pontífice ya tendría fecha: el 23 de enero próximo. Pero desde el moyanismo, que ahora rivaliza con Viviani, deslizan otra razón por la que el dirigente viaja con tanta frecuencia al Viejo Continente: dicen que tendría una red de pizzerías en el corazón de Roma.

YPF: El libro oficial sobre la petrolera que causó polémica

La última sesión de la Cámara de Diputados, en la que renovaron las autoridades de la casa, deparó una voluminosa sorpresa. Cada legislador recibió, a modo de obsequio, una lujosa edición titulada YPF, la recuperación de la soberanía nacional, que cuenta con lujo de detalles la sesión en la que se aprobó la estatización de la petrolera y la historia del combustible en el país. La edición, de 500 páginas a todo color, contiene fotos y discursos de la presidenta Cristina Kirchner y del titular de la Cámara, Julián Domínguez, promotor de la iniciativa. "Vaya a saber cuánto dinero se gastó para hacerle propaganda a la expropiación de una empresa", cuestionaron diputados de la oposición luego de recibir el costoso regalo..

TEMAS DE HOYLa pelea con los holdoutsThomas GriesaAxel KicillofConflicto en Medio Oriente