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Las mejores y peores películas de 2012

Espectáculos

Tres buenas y tres malas que nos dio el cine este año

Por   | LA NACION

 3 BUENAS

 
Una escena de Argo. 
 

1. ARGO. Ben Affleck lo hizo de nuevo. Luego de emanciparse de su (por momentos injusta) mala fama como actor, se abocó a lo que mejor le sale y realizó su tercera gran película consecutiva. Mucho más épica que Desapareció una noche y más ambiciosa que Atracción peligrosa , Argo cuenta una historia extraordinaria en todo sentido, con un ritmo ajustado, momentos de comedia dosificados (gran mérito de la dupla John Goodman-Alan Arkin), con una interesante mirada sobre la industria del cine como creadora de fábulas y un inolvidable tramo final en el que se convierte en un thriller que funciona más allá de sus licencias poéticas. Asimismo, Argo está plagada de detalles, desde los créditos iniciales que completan el círculo con el storyboard final hasta el primer plano de la alianza que deja Tony Méndez (Affleck) antes de emprender su misión imposible.

2. ETERNAMENTE COMPROMETIDOS. La película de Nicholas Stoller co-escrita con Jason Segel posiblemente sea una de las más subvaloradas del año, y su aparente ligereza recuerda los prejuicios que pudo haber generado Marley y yo . Porque Eternamente comprometidos es más que esa historia de una boda que se retrasa por cinco años. Es la historia de todo lo que sucede en el medio y que complica el panorama de Tom (Segel) y Violet (Emily Blunt), y lo que sucede es duro de sobrellevar y atestiguar: muertes, mudanzas, sueños inconclusos, rencor, enojo y más. La contracara de esa lucha de ambos por vencer todas las imposibilidades la encontramos en Alex (Chris Pratt) y Suzie (la siempre increíble Alison Brie), quienes, a su manera, aconsejan a Tom y Violet a hacer sacrificios por el otro. En un consejo tan simple (pero tan difícil de llevar a cabo) como ese reside el corazón de esta película, corazón que late aún más fuerte en esos dos grandes y emotivos usos de "Cucurrucucu Paloma".

3. UN REINO BAJO LA LUNA. Ya había manifestado en otra oportunidad que la última película de Wes Anderson era una de las que más esperaba este año. Temiendo que pudiera repetirse lo que en su momento sucedió con Viaje a Darjeeling (Anderson haciendo uso y abuso de sus peculiaridades), el director sorprendió con una película mucho más sencilla, totalmente fiel a su universo pero sin que su estilo pase por encima de la bella historia de Suzy, Sam y un deseo de escaparle a un entorno que no los comprende. Dos niños más adultos que los adultos, unidos por ese amor hacia lo que es considerado diferente y que se apoyan en sus conflictos hasta el final. Un reino bajo la luna tiene secuencias que son como cuadros, una gran banda sonora de Alexandre Desplat y un homenaje a Pierrot, el loco tan acertado como memorable.

*Mención especial: TED

3 MALAS

1. VOTOS DE AMOR. Lamento si sigo insistiendo en la inclusión de esta película en cuyo listado sobre lo peor del año aparezca (ya me explayé brevemente sobre ella en esta nota), pero lo amerita en casi todos los aspectos. Todo lo que estaba bien en Diario de una pasión - un film que se conecta en muchos puntos con este- aquí se reemplaza por una mediocridad omnipresente. Una joven pierde la memoria y solo recuerda su vida hasta un determinado momento. Todo lo que vino después de ese momento es irrecuperable. Y en ese "todo" está incluido su marido, quien debe luchar para reconquistarla, para lograr que se vuelva a enamorar de él. Votos de amor e stá basada en una historia real y si bien a veces le funciona manipular los hechos para causar un efecto, el desarrollo es tan diluido y previsible que nunca llega a conmover. Menos aún si el protagonista es Channing Tatum. Menos aún si Rachel McAdams pretende ser creíble usando pelucas que son lo opuesto.

2. SIN RASTRO. Cualquier respeto y/o cariño que se le podía llegar a tener a Amanda Seyfried por su papel de Lily Kane en Veronica Mars y su gran co-protagónico en Chloe se empezó a ir cuando decidió ser parte de una seguidilla de películas insostenibles como Querido John, Cartas a Julieta y La chica de la capa roja (y eso que estoy dejando afuera Diabólica tentación porque es un placer culposo). Antes de una de las películas con ruido a Oscar que están por venir (Los miserables), Seyfried pensó que era una buena idea protagonizar un thriller igual de olvidable a muchos otros thrillers, que ni siquiera apuesta al desconcierto o, mejor dicho, juega con la atención del espectador con recursos limitados y una imaginación de tan poco vuelo que se vuelve aún más concreta en el decepcionante final.

3. QUÉ ESPERAR CUANDO SE ESTÁ ESPERANDO. Y sí, perdón, voy a caer en el chiste fácil: ¿realmente se podía esperar algo de esta película? De hecho, se notaba su desesperación por ser contundente en taquilla cuando se quiso emular el éxito del libro de Heidi Murkoff. Pero esta adaptación (si es que ese término se puede aplicar en este caso), a pesar de tener un elenco coral de nombres importantes como Cameron Díaz. Jennifer López, Dennis Quaid y Chris Rock, no tuvo el impacto que se esperaba (perdón nuevamente por el chiste). El problema con la película es que, en su afán por querer contar tantas historias en simultáneo (obviamente vinculadas a la maternidad), a ninguna se le dedica el tiempo suficiente como para volverlas creíbles o queribles. Todo es un refrito de comedias románticas que ya vimos mil veces y, en este aspecto, la única subtrama que se aparta de la media es la que tiene como protagonista a Anna Kendrick en un papel menos unidimensional y de una vulnerabilidad conmovedora.

*Mención especial: AMANECER - PARTE II

¿Cuáles son, para ustedes, las mejores y peores películas del año?

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