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Castigos cinéfilos

El juego de los títulos

Espectáculos

¿Por qué todos los films extranjeros se llaman igual a la hora de su estreno en nuestro país?¿Por qué la traducción no guarda relación con el original o cuenta cosas que debería guardarse?

Por   | Para LA NACION

Otra vez. Otra nota sobre los títulos de estreno en la Argentina de películas extranjeras. Quizá sea reiterativo, pero también es reiterativo el asunto. Y estamos en grave riesgo de que no sepamos de qué película hablamos en muchos casos, ya que al usar siempre los mismos términos y sus derivados para casi cualquier cosa cuesta diferenciar un título de otro: juego, vida, explosivo, obsesión, atracción, honor, secreto, locos, mortal, prohibido, poder, fatal, seducción, amor, peligro -y en loop- juego, vida, explosivo.

Y no, no es de ahora la cosa, ni siquiera desde los noventa, o desde los ochenta. La primera película de Clint Eastwood como director, de 1971, fue Play Misty for Me.

"Misty" era un tema musical, la traducción más precisa podría haber sido "Poné Misty para mí", que se le decía al disc-jockey interpretado por Eastwood. ¿Cómo se llamó en la Argentina esta recomendable película? Bueno, pues se llamó Obsesión mortal. Pero vamos más atrás, al 31 de enero de 1920. En Caras y Caretas, en el número 1113, Horacio Quiroga (sí, el de Cuentos de la selva, que fue crítico de cine y escribió sobre cine para este diario) se refería a "los títulos de las cintas", y decía: "Es poco común que la traducción española de los títulos se ajuste al texto en inglés. Casi siempre el título español es más llamativo, más dramático, más anunciador, en fin. La causa la ignoramos; a no ser ella el convencimiento, en las casas del ramo, de que nuestro público necesita sal gruesa para que despierte su interés." Y daba algunos ejemplos de los cambios de título de esa época: Molly Entangled ("Molly enredada") se llamó En artículo de muerte. Hands Up ("Manos arriba") se llamó El pacto de tres.

Está claro entonces que éste es un viejo mal, ya arraigado, que se reproduce desde hace décadas. A veces los títulos de estreno en la Argentina se deciden en una oficina del barrio de las distribuidoras (un par de cuadras al noroeste de Corrientes y Callao), a veces ya vienen definidos desde otro lado y son lanzamientos regionales para varios países de América latina. A veces, quizás, a alguien se le ocurre lo que le parece un título super vendedor haciendo ejercicio o lavando los platos. ¿Serán más vendedores estos títulos que cambian tanto el original? Difícil saberlo, porque la comparación entre estrenos con títulos respetados y con títulos adulterados siempre será con películas distintas. Hay algunos de estos títulos "inventados" legendarios, como Déjala morir adentro, que decidió Claudio María Domínguez para estrenar en los 80 el thriller Julie Darling. Es probable que el gran éxito de esa película en el país se haya debido a ese título, que prometía de forma alusiva mucho más sexo del que había.

En la Madre Patria también

Está muy extendida la idea de que la "traducción" de los títulos es peor en España, sobre todo por dos ejemplos usados una y mil veces: Jo ¡qué noche! para After Hours de Scorsese (aquí se llamó Después de hora) y Jungla de cristal para Die Hard (Duro de matar). También podemos sumar Se montó la gorda, que fue el título en España para la comedia con Steve Martin y Queen Latifah Bringing Down the House (aquí llamada Una intrusa en la familia). Y hay algunos ejemplos más, pero lo cierto es que en España los títulos de estreno son -en promedio- mucho más lógicos y respetuosos que en Argentina (la violencia del doblaje es otro tema). Aquí, el uso las mismas palabras y sus familias una y otra vez ha generado incluso un personaje de las tiras cómicas del dibujante Liniers: "El señor que traduce los nombres de las películas" (ver arriba). Y quienes alquilábamos casetes en el momento de mayor éxito del VHS (fines de los ochenta, principios de los noventa), cuando se editaban muchas películas directamente a formato hogareño, sabemos que las obsesiones fatales y mortales se multiplicaban letalmente.

Ahora, parados en el final de 2012 podemos mirar hacia adelante y ver en el horizonte de 2013 la esperada (y difícil de traducir) Silver Linings Playbook de David O. Russell, que será estrenada como El lado luminoso de la vida. Y también Zero Dark Thirty (que ya se promociona como la gran candidata para los Oscar), de Kathryn Bigelow, que será llamada La noche más oscura. Se limpia toda particularidad de los títulos originales y salen estas cosas lavadas, olvidables, genéricas. Por otro lado, en Internet, el título original de las películas (o el "internacional", que suele ser en inglés para las películas en otros idiomas) tiene cada vez más valor a la hora de buscar críticas, información o comprar un Blu-ray o DVD. A veces, para aprovechar eso y las campañas de prensa previas, los rumores, las presentaciones en festivales que se hacen con esos títulos, las distribuidoras hacen cosas como dejar los originales y duplicarlos traducidos, es decir, repetir lo dicho en inglés en castellano, como pasaba en televisión con la serie Martillo Hammer y pasó este año con Moonrise Kingdom: un reino bajo la luna. También está la variante de agregarles cosas que revelan más de lo que queremos saber: así, Albert Nobbs pasa a ser El secreto de Albert Nobbs, Looper se convierte en Looper: asesinos del futuro, Hysteria en Histeria, la historia de un deseo. ¿Y si dejan los títulos originales y listo? Sí, serían títulos en inglés, y en francés, y en italiano, y en otros idiomas. Podrían ser útiles para aprender. Ya Toy Story se estrenó sin traducción. Bueno, quizá no se pueda pedir tanto. Pidamos entonces títulos más lógicos, más fieles. Ah, ¿tampoco porque no venderían? Hum, habría que verse. Ok, sigan con las obsesiones, los juegos, el honor y todo eso, pero tengamos un acuerdo mínimo. Si una película se llama The Door in the Floor (de 2004, con Jeff Bridges y Kim Basinger) no le pongan Una mujer infiel, sobre todo si ese no es el eje. Sobre todo si la mujer estaba separada por iniciativa del marido: déjenla tener un amante en paz. Además, el título "ganchero" no dice nada sobre el marido, que era infiel desde antes de la "separación a prueba". Y, por favor, no usen Vacaciones explosivas para titular Get the Gringo con Mel Gibson, porque 1) parece una de Olmedo y Porcel, 2) Get the Gringo era un gran título, 3) habría que preguntarle al público si no le da vergüenza pedir entradas para títulos tan feos y si por ese motivo llega a decidirse por otra película.

Los 12 ¿mejores? títulos de 2012

Barbaridades que dejó el año cinematográfico

  • Plan perfecto
    (Friends with Kids)
  • Poder sin límites
    (Chronicle)
  • Diario de un seductor
    (The Rum Diaries)
  • Ruby, la chica de mis sueños
    (Ruby Sparks)
  • Vacaciones explosivas
    (Get the Gringo)
  • Historias cruzadas
    (The Help)
  • Misión secreta
    (The Double)
  • La última noche de la humanidad
    (The Darkest Hour)
  • Juegos de muerte
    (The Collection)
  • El código del miedo
    (Safe)
  • ¿Qué voy a hacer con mi marido?
    (Hope Springs)
  • Un amor imposible
    (Salmon Fishing in the Yemen)
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