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El caso Marita Verón

Prostíbulos: un negocio sin freno en Tucumán

Seguridad

Aunque rige una ley que prohíbe la explotación sexual, varios locales nocturnos siguen abiertos; dicen que a raíz del caso Marita Verón muchos fueron cerrados y las mujeres, vendidas a otras provincias

Por   | LA NACION

Reciben el nombre genérico de night club, pero todos saben que detrás de las descascaradas paredes se esconden prostíbulos de la peor calaña. Es que en la ciudad donde hace más de diez años una red de trata de personas habría secuestrado a Marita Verón , la prostitución sigue siendo negocio.

Aún continúan abiertos por lo menos tres de los 16 prostíbulos que habían sido denunciados ante la Justicia por los responsables de la Fundación María de los Ángeles, encabezada por Susana Trimarco, la madre de Marita e ícono de la lucha contra la trata.

Dos de los locales están en Aráoz al 100, entre San Juan y Colombres, en el centro de la ciudad; el tercero, está en la zona de la Banda del Río Sali. Llama la atención que sigan abiertos y funcionen, pese a que en agosto pasado la Legislatura provincial sancionó la ley "prostíbulos cero".

La norma prohibió la instalación, promoción y funcionamiento de cabarets, clubes nocturnos, boites, saunas y establecimientos de alterne que realicen y exploten o faciliten actos de prostitución. Si bien existió una decisión política de erradicar los prostíbulos, varios de esos locales siguen abiertos o se reconvirtieron.

Como ocurrió con Marita, las mujeres que antes estaban cautivas en esos cabarets fueron vendidas a los dueños de whiskerías de otras provincias. Dentro de esa "reconversión" encarada por los proxenetas figura la realización de fiestas privadas donde sólo pueden ingresar "conocidos de la casa".

"Desde que pasó lo de Marita se cayó el trabajo. Muchas chicas se fueron. Antes había diez mujeres trabajando. Ahora quedamos dos como mucho", dijo, antes de perderse detrás de una cortina de tiras de plástico, una mujer que estaba en uno de los locales mencionados y que pidió que no se la identifique a ella, ni al prostíbulo, para evitar represalias.

A un costado del mostrador, el encargado de la barra tiraba acaroína en el piso de un salón en el que se destacaba una fonola, en la que sonaba la voz de Marco Antonio Solís.

Si bien desaparecieron de los diarios los avisos con oferta sexual en departamentos privados, creció la cantidad de páginas de Internet donde las mujeres ofrecen sus servicios. Existen por lo menos diez sitios web, donde se publicitan acompañantes femeninas.

"A diferencia de los prostíbulos, en el caso de los departamentos privados o los servicios de escorts, la cuestión de la trata de personas es más difícil de probar. Con respecto a por qué siguen funcionando algunos clubes nocturnos, a pesar de la prohibición, resulta que no es tan fácil clausurarlos porque se necesita armar un operativo importante en el que mucha gente está enterada y, en oportunidades, el dato se filtra", explicó uno de los policías que trabaja en el División Trata de Personas de la policía tucumana.

Uno de los locales denunciados que sigue abierto está en en la calle Aráoz al 100 y opera con la fachada de un hotel.

Este cronista intentó ingresar, pero el custodio de la puerta le cortó el paso con una frase "es sólo para parejas". Falso. Antes había ingresado una mujer sola. El timbre instalado a un costado de la puerta servía para alertar sobre la llegada de la policía o los inspectores. Este local había sido clausurado en abril pasado. Estuvo dos días cerrado y volvió a abrir.

Ante la insistencia del cronista por ingresar, el custodio le recomendó que fuera a la esquina de San Juan y Colombres. Allí, en una antigua casa de dos plantas, funciona un bar. Los vecinos afirmaron que, por una de las puertas laterales, los clientes suben a las habitaciones con las mujeres que encuentran en la planta baja del bar.

"La ley es muy buena. Hubo un trabajo serio en su elaboración. Además, se creó la División Trata de Personas en la policía provincial. Desde la Fundación María de los Ángeles, nos ocupamos de reglamentar la ley. Se hizo en tres meses y se convocó a representantes del Ministerio de Seguridad, Desarrollo Social, Educación y Salud", explicó Carlos Garmendía, abogado de la mencionada fundación y uno de los querellantes en el juicio oral por el secuestro y desaparición de Marita.

Aunque siguen funcionando a partir de la sanción de la ley, aumentaron las inspecciones en los prostíbulos. Así fue que los dueños de esos locales pasaron de facturar $ 20.000 por día a $ 3000 por noche.

Algunos de los motivos de por qué siguen funcionando los prostíbulos tienen que ver con el dinero que le deja una mujer al dueño de una whiskería. Cada mujer cobra entre $ 80 y $ 100 por pase. Un pase representa una relación sexual. Una mujer realiza por lo menos veinte pases en una noche. Esto representa 2000 pesos por noche y $ 12.000 por semana y $ 48.000 por mes. Se trata de montos que el propietario de un prostíbulo obtiene a partir de la explotación de una sola mujer. La cifra no incluye los consumos en bebidas de los clientes. Así quedan expuestos los montos que mueven las organizaciones de trata de personas que compran y venden mujeres, sólo en Tucumán.

Otra de las variantes que encontraron los dueños de los cabarets para eludir la ley fue sacarle el clásico farol rojo y presentarlos, por ejemplo, como un estudio jurídico. Eso fue lo que hizo un conocido personaje del bajo mundo hasta que, en noviembre pasado, la División Trata de Personas allanó el "estudio jurídico", situado en Lavalle al 200, y encontró a cinco mujeres que ejercían la prostitución. Nadie quedó detenido. Las mujeres fueron consideradas víctimas por la Justicia. Eso sí, el dueño del local tuvo que darle explicaciones a su tía, una ex jueza, por haber usado la chapa de abogada y colocarla en la fachada del falso estudio jurídico..

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