Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan
Ver página en pdf

El plan del gobernador divide al oficialismo

Política

Hay incipientes gestos de realineamiento de cara al futuro

Por   | LA NACION

Por anticipado, el proyecto de instalación de Daniel Scioli genera reacciones dispares dentro del oficialismo. La confesión de su candidatura para 2015, el avance de agrupaciones propias y un gran acto-show para coronar la jugada desataron divisiones dentro del espectro kirchnerista y abren la puerta a reacomodamientos.

"Es nuestro mal menor", se sinceró ante LA NACION un colaborador presidencial de la primera hora. Aunque no hay peregrinaje a las filas del gobernador, dentro del PJ y, sobre todo, del pelotón de dirigentes más identificados con el "nestorismo", aceptan un acercamiento preliminar al jefe bonaerense.

La mayoría de las reuniones y los contactos telefónicos, por precaución, son con pedido de reserva.

En la Casa Rosada, en cambio, un sector cuestiona la táctica de posicionarse como el sucesor porque consideran que esmerila a Cristina Kirchner. "Se equivoca en apurar los tiempos", sostienen en un despacho de Balcarce 50. Detrás de esa señal de audacia, sospechan que subyace una especulación: ya resuelto el pago de aguinaldos en diciembre -a diferencia de la crisis de hace seis meses-, creen que Scioli calcula que no padecerá retaceo de fondos del Gobierno en pleno año electoral.

Lanzada la carrera presidencial, aun cuando falta la parada clave de los comicios legislativos de 2013, hay movimientos subterráneos. Convertido en un prematuro faro de atracción, Scioli teje vínculos en las provincias. Una vía para esta misión es La Juan Domingo, la fuerza creada para blindar la administración del ex motonauta. La agrupación se reunió con el gobernador neuquino Jorge Sapag, alineado con Olivos, y va por nuevas citas en Santa Fe, Mendoza, Catamarca y Misiones. En algunos territorios, por cautela, coordina cumbres con sigilosos emisarios de los caciques provinciales.

Entre los gobernadores, se destaca la buena sintonía con el misionero Maurice Closs, un kirchnerista con quien trabó relación cuando eran compañeros en el Senado. En una reciente entrevista con Radio República, consultado por la eventual candidatura de Scioli, el mandatario resaltó su "potencialidad" y "derecho" de postularse sin "descuidar" la gestión.

A la vez, el sciolismo cuenta como nexo oficial en ese distrito con el diputado provincial Claudio Wipplinger, un ex macrista que cambió de tropa de la mano del bonaerense por adopción -nacido en Misiones- Baldomero "Cacho" Álvarez, uno de los líderes de La Juan Domingo.

Otro objetivo inmediato en el mapa es Santa Fe. Allí apuntan al desperdigado peronismo. Hace dos semanas, en la sede capitalina del Banco Provincia, el jefe de Gabinete bonaerense, Alberto Pérez, recibió a un puñado de senadores santafecinos del PJ. Además, otro enlace con esa tierra es el ministro de Infraestructura sciolista, Alejandro Arlía, fundador del sello Peronistas sin Fronteras.

En la Capital, esquiva al kirchnerismo y cuna política del gobernador, se despliega la DOS, otro espacio de su semillero que planea embolsar militantes de Pro y el peronismo más tradicional. Como contracara, el conurbano asoma como la comarca más difícil: los intendentes conservan su respaldo a Cristina y reprochan a Scioli no haber hecho causa común para defender sus intereses.

Sin armado territorial ni soporte legislativo, la cruzada inicial cosecha adhesiones individuales. Un caso reciente es el del diputado riojano Jorge Yoma, que elogia el plan Scioli 2015, pero sin abandonar el bloque del Frente para la Victoria. Pura lógica peronista: nadie salta antes de tiempo y, mucho menos, si se quiere poner en valor.

El fichaje hacia el mundo naranja, color fetiche del sciolismo, fue exitoso entre figuras de la primera etapa, encabezada por Néstor Kirchner. Allí encontraron cobijo el ex presidente provisional del Senado José Pampuro; el ex jefe de Gabinete Alberto Fernández, y el ex gobernador chubutense Mario Das Neves. El coqueteo incluye también al santacruceño Daniel Peralta, al camionero Hugo Moyano y al ex ministro de Economía Roberto Lavagna.

Scioli, al contrario, es resistido por Unidos y Organizados, el colectivo militante cuyo vértice es La Cámpora. Es indigerible aunque, claro, por ahora lo necesitan..

TEMAS DE HOYLa pelea con los holdoutsMagaly HermidaConflicto en Medio OrienteAmado Boudou