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Nuevos interrogantes para las mayores economías del mundo

Economía

Recientemente, las dos economías más grandes del mundo inauguraron nuevos ciclos de gobierno. En el caso de Estados Unidos, el presidente Barack Obama fue reelecto por un segundo período de 4 años (2013-2016) a través de elecciones democráticas. Por su parte, China --mediante la "votación" de los 2400 miembros del Congreso del Partido Comunista Chino (PCCh) designó a Xi Jinping como su nueva autoridad máxima, así como también a los 7 miembros del órgano supremo de conducción política, el llamado Comité Permanente del Politburó. En ambos casos por 10 años.

No cabe duda que la gestión de los gobernantes en cuestión definirá en gran medida el futuro rumbo mundial. Las siguientes líneas tienen como finalidad describir los principales objetivos definidos por ambas administraciones.

 
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Foto: AP 
 

En Estados Unidos , el triunfo de Obama se fundamentó en los apoyos mayoritarios de las mujeres, afroamericanos e hispanos. Un detallado análisis de las declaraciones oficiales del Presidente reelecto permite delinear cuáles serán los principales objetivos de su administración:

  • Reducir los actuales niveles de desempleo menos del 6,5 %.
  • Consolidar el crecimiento económico en 2,5 a 3,0 %.
  • Disminuir en el mediano y largo plazo tanto el actual déficit fiscal y la deuda pública.
  • Obtener por ley una reforma inmigratoria el actual problema de 11 millones de indocumentados y los futuros flujos de extranjeros.
  • Asimismo, no puede dejar de mencionarse que -en el cortísimo plazo- deberá evitar recortes automáticos de gastos y de aumentos de impuestos por 4 puntos del PBI.

En lo que hace a China , las distintas presentaciones efectuadas durante el Congreso-tanto por el ex presidente HU Jintao, como por Xi Jinping- permiten describir las principales metas del nuevo gobierno:

  • Revertir la actual desaceleración económica y lograr un crecimiento sostenido de mediano y largo plazo no menor al 8% anual para absorber la demanda de nuevos empleos.
  • Profundizar las reformas económicas: mayor participación del sector privado, mejora de salarios (actualmente en el orden de los 5 dólares por hora), crecimiento y modernización de su sistema financiero, mejoras de su infraestructura y redefinición de su actual y paupérrimo esquema de seguridad social.
  • Reformular el actual modelo económico basado en la exportación de mano de obra barata, en la inversión extranjera y en moneda devaluada.
  • Reducir substancialmente los niveles de pobreza del sector rural.
  • Mejorar la (pésima) distribución de ingresos.
  • Flexibilizar su actual modelo político de partido único y fuertes restricciones de los grados de libertad individual; por uno más pluralista, democrático y respetuoso de las libertades individuales y de la propiedad privada.

 
Xi Jinping, nuevo secretario general del Partido Comunista Chino. Foto: Reuters 
 

Interrogantes políticos y económicos

Delineados los principales objetivos planteados por las nuevas administraciones, se imponen -entre otras- las siguientes preguntas. En lo que hace a EE.UU:

  • ¿Logrará Obama ponerse de acuerdo con los republicanos y evitar caer en recorte de gastos y aumento de impuestos?
  • La mayoría republicana de la Cámara de Representantes, ¿le permitirá encarar las reformas sociales y fiscales necesarias?
  • ¿Tendrá éxito su actual política de mantener los estímulos fiscales y monetarios sin generar presiones inflacionarias?
  • ¿Podrá compatibilizar dicha estrategia con una gradual disminución del déficit y de la deuda pública?

Respecto a China:

  • ¿Podrá el nuevo Presidente doblegar la férrea resistencia del ala conservadora del Partido respecto a su objetivo de llevar a cabo las reformas?
  • ¿Logrará contener los actuales y crecientes disturbios, motivados por los pedidos de mejoras en las actuales condiciones de vida?
  • ¿Compatibilizará los imprescindibles aumentos de salarios con la meta de oficial de una inflación del 4% anual?
  • ¿Podrá atenuar y ordenar las migraciones internas?
  • ¿Tendrá realmente la decisión política de modificar el modelo económico y de flexibilizar el esquema político?

En síntesis. Cuanto más eficientes sean las gestiones de ambas administraciones y cuanto más rápidas y profundas sean las modificaciones que se le puedan efectuar al modelo chino, mayores serán -sin duda- las probabilidades de una mejora sustancial en el escenario económico mundial..

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