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El deportista del año

Deportiva

Es difícil elegir el deportista/personaje de este 2012. En los Juegos Olímpicos, LA cita del año, Usain Bolt repitió los títulos de Pekín 2008: 100 m, 200 m y la posta 4 x 100 m. Sin su mejor estado de forma, demostró que no es solamente talento natural. Fuera de la pista sedujo con su irresistible carisma, y adentro cautivó con su formidable espíritu competitivo. Redefinió al atletismo, alejándolo del doping y acercándolo al público. Hace mejores a sus rivales, como a su compatriota Johan Blake, su escolta en ambas pruebas individuales. Se ha convertido en un embajador del deporte. A Michael Phelps, el último gran héroe, lo vimos perder en sus Juegos de la despedida. Sus competidores no le tuvieron piedad. Él los respetó con la generosidad de los grandes campeones. Y lo amamos. Su recuperación, con cuatro títulos seguidos entre individuales y postas, lo puso en un lugar inigualable. Se retiró con 22 medallas, 19 doradas.

Con su extraordinario oro en taekwondo, Sebastián Crismanich encabeza la fila de los argentinos. La competencia se desarrolla en un solo día y el correntino demostró capacidad, coraje y mentalidad para cumplir con su sueño. Era una de las esperanzas nacionales para consagrarse en Londres y convivió naturalmente con esa responsabilidad. Su contribución con el deporte no se ha agotado con la medalla dorada. Intenta expandir por todo el país el interés en esta disciplina con sus viajes y apariciones en los medios. Lucas Calabrese-Juan De la Fuente (yachting), Federico Molinari (gimnasia), Germán Lauro (atletismo), Miguel Correa-Rubén Voisard (canotaje), Ariel Suárez-Cristian Rosso (remo), cada uno en su escala, merecen el reconocimiento.

A no olvidarse ni de las Leonas ni de los Longevos. Aun con sus respectivas frustraciones en los últimos dos partidos, ambos equipos estuvieron a la altura del acontecimiento y sus propios antecedentes. El fútbol argentino vivió durante el primer semestre la estelar aparición de David Trezeguet, clave en el ascenso de Ríver. Hincha del club, festejó cada uno de sus goles con cara de feliz cumpleaños. Arsenal de Sarandí logró un histórico título en primera e hizo feliz a su fundador Julio Grondona. Por semejante conquista, la final de la Supercopa y la campaña en el Torneo Inicial, Gustavo Alfaro podría ser el entrenador del año. También lo merece Ricardo Gareca, quien condujo a Vélez a otra vuelta olímpica en un período de transición. Sería injusto omitir a Ricardo Zielinski, hacedor del sorprendente Belgrano, y a Gerardo Martino, el líder de la revolución Newell's. Inspirador, Tata generó el regreso de Maxi Rodríguez, Heinze y Scocco. Este último ha sido el mejor jugador del fútbol argentino de este 2012. No importa que no haya estado en la primera mitad. El delantero hizo una diferencia notable, que lo separa del resto. Román Riquelme la rompió toda hasta julio pero se vació antes de la segunda final de la Libertadores contra Corinthians. Luego del 0-2 anunció su salida del club y comenzó su implacable ejercicio de demolición contra el entrenador Julio Falcioni. Durante cinco meses, alternó conferencias de prensa, fotos en redes sociales y reportajes cuidadosamente seleccionados para clavar sus estocadas. Hace una semana, y con la ayuda del flojo rendimiento de Boca, durante el certamen, "The Best Speaker Ever" logró su objetivo. En la onda Graduados, River y Boca quieren regresar a un período próspero, que generaba nostalgia entre los hinchas. En este caso, 1995-2004, si tomamos en cuenta el primer y el último partidos de los protagonistas del revival. Si no pasa nada raro, Ramón Díaz y Carlos Bianchi se saludarán en enero de 2013 cuando se juegue el primer clásico de verano. Los dos van por su tercer ciclo y llegaron por el clamor popular que, en ambos casos, les marcó el camino a las Comisiones Directivas, con otros planes. Hay una diferencia. Ramón siempre estuvo convencido de su regreso. A Carlos lo convencieron las circunstancias. No tenía pensado volver a dirigir pero, como él mismo lo ha dicho, "sólo los imbéciles no cambian".

Radamel Falcao García cambió porque quería ser el mejor centrodelantero del mundo. A su cuidado personal le agregó horas de entrenamiento extra para superarse en todos los aspectos del juego. Y lo logró. El trabajo paga. Su formidable 2012 también se vincula con dos entrenadores argentinos que lo ayudaron a alcanzar el objetivo y hoy lo disfrutan en sus respectivos equipos: José Pekerman en la Selección de Colombia y, sobre todo, Diego Simeone en Atlético de Madrid. Incomprensiblemente, Cholo no estuvo entre los tres entrenadores del año según la FIFA. Si tomamos en cuenta todo el año calendario (Europa League, Supercopa europea y dos muy buenos semestres en la Liga), entra tranquilo en el podio.

Alejandro Sabella también levantará su copa, feliz por la casi perfecta temporada del seleccionado argentino. A base de muy buenos resultados y sociedades consolidadas, la formación sale de memoria. Falta funcionamiento defensivo, del que es responsable todo el equipo. Pero estar encaminado a Brasil 2014 es un motivo real para brindar. Pep Guardiola, el Barack Obama del fútbol mundial, se despidió del irrepetible Barcelona por razones energéticas como las de Bielsa cuando renunció al seleccionado en 2004. Hablando de Roma, el Loco Marcelo vivió un 2012 frenético en Athletic Bilbao. Tras el glorioso primer semestre con las finales de la Europa League y la Copa del Rey, se peleó hasta con el arquitecto de la obra del lugar de concentración. Desde el club, le filtraron charlas de vestuario. Hoy los vascos luchan por la permanencia. España se consagró en el torneo más importante: la Eurocopa. Andrés Iniesta fue el mejor y aspira a ganar su primer Balón de Oro.

En la NBA, Lebron James consiguió su primer anillo de campeón y le agregó la medalla dorada en Londres para un doblete alla Michael Jordan en 1992. En el ATP Tour, Andy Murray logró su primer torneo de Grand Slam (US Open) y también se colgó el oro en los Juegos. Novak Djokovic retuvo el primer lugar del ranking. Ganó Australia en enero y el Masters en noviembre. Pero sin dudas, 2012 le pertenece al Maestro Roger Federer. Ganó Wimbledon por séptima vez, recuperó el N° 1, batió el récord de semanas en la cima de Pete Sampras y cerró el año con una mágica visita por la Argentina. No hay registro de tanto amor por un deportista extranjero en nuestro país. Juan Martín Del Potro escuchó el himno en la ceremonia de medallas en All England tras su notable triunfo ante Djokovic por el bronce. Semanas más tarde, escuchó silbidos en el Parque Roca durante la semifinal de Copa Davis ante República Checa. Definitiva referencia en el circuito, su año se resume en ese contraste sonoro. Constante y hambriento, Pico Mónaco llegó a ser top ten por primera vez.

Los Pumas debutaron en el "Cuatro Naciones" en un momento fundacional para el rugby argentino. No sólo no hicieron papelones sino que además fueron competitivos. Tras un muy buen arranque, la intensidad de sus rivales fue desgastando al equipo a medida que avanzó el torneo. Debió haberle ganado a Australia de visitante pero no supo cerrar el partido en ventaja. Maravilla Martínez le dio glamour y popularidad al boxeo. Bailarín con Tinelli y sobre el ring, reivindicó el arte de no dejarse pegar hasta esa piña de Chávez Junior, el minuto y medio más largo del año. Es una estrella del deporte, que maneja muy bien su carrera. Convive naturalmente con el show y su perfil alto no interfiere en su alto rendimiento. Y entonces, ¿a quién elegimos entre tantos destacados? A ninguno. No hace falta explicar nada. El deportista del año es Lionel Messi..

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