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Escenas de la vida post posmoderna

Un divertido libro de relatos sobre jóvenes burgueses porteños y el guión de un film de culto, en coautoría con Federico León, marcan el regreso de Martín Rejtman a la escritura

Viernes 21 de diciembre de 2012
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LA NACION
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Tres cuentos largos (o tres novelas cortas) integran el flamante libro de Martín Rejtman (Buenos Aires, 1961). Titulado, quizás irónicamente, en la línea de un volumen anterior ( Literatura y otros cuentos ), Tres cuentos evoca el libro homónimo de Gustave Flaubert, aunque en este caso no se traspasen las fronteras temporales. Protagonizados por adolescentes y jóvenes de la burguesía porteña, con relaciones familiares enrarecidas y rutinas monótonas –que incluyen fiestas en varios barrios de la Capital Federal, partidos de paddle o rugby y encuentros en confiterías y whiskerías dudosas–, los relatos avanzan, ya una marca de estilo del autor, reticularmente. En "Este-Oeste", la vista fugaz de un loden en pleno centro desencadena una pesquisa casi policial por parte de una chica a quien su padre ha olvidado luego de formar otra familia en Santiago de Chile. Hacia allí se dirige Lara con dos amigos cuando termina el secundario, para buscar –y encontrar sin mucha dificultad, y así dar comienzo a una nueva búsqueda, menos precisa– a su padre. Durante una visita al "prusiano" sur chileno, se reencuentra con Esteban, que está a punto de viajar a Estados Unidos a una residencia de artistas. El relato abandona a Lara y seguirá los pasos de Esteban.

Con pocas certezas, los "narradores débiles" de Rejtman cuentan apenas con un poder de observación desencantado sobre una época de transiciones caprichosas. Acerca de la amante del padre (una "paqueta" con un máster en Real Estate) el protagonista de "Eliana Goldstein", con problemas para conciliar el sueño a causa de un vecino pianista con demasiadas horas de ensayo, comenta: "Le pregunté cómo se llamaba; la había visto dos veces pero no nos habían presentado, seguramente porque para las clases altas son todos sobreentendidos. Me contestó que se llamaba María Luisa pero que tenía que decirle?Titina'".

Foto: LA NACION

Ella y el padre le darán lecciones para desembarazarse de unos amigos recientes ("unos pelagatos") ante una oportunidad inmobiliaria (Rejtman parece fascinado y horrorizado por la influencia de las viviendas en sus personajes, casas estilo Mar del Plata, PH y departamentos invadidos de ruidos, música, extranjeros de paso, huéspedes forzados, armas sin declarar y trastos). Ese registro falsamente naíf, unido a una maliciosa gracia que revela a los personajes como en un proceso fotográfico (y no de la mejor manera), condensa valores sociales, clichés y códigos diversos: el de "Corazón", la

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(una estafadora que vende orégano por marihuana); el de Azul -del cuento "El diablo"-, la amiga de Florencia que se fue a vivir al campo y que mantiene una relación violenta con Matías (cuya clase social es un misterio para los demás: ¿vive en zona norte o en Quilmes?), o el de los profesores de Hot Yoga, que también traman un fabuloso negocio con casas ajenas? En la distanciada apropiación de esas jergas plebeyas se juega mucho de la eficacia de estas aventuras nómades. Como unas erráticas escenas de la vida post posmoderna,

Tres cuentos

ofrece un pequeño manual de resistencia y talento narrativo para describir un universo parecido al de los lectores, distorsionado, aumentado o reducido según la lente virtuosa e imperfecta del autor. Así razona el narrador protagonista de "Eliana Goldstein": "Desde ese ángulo tan extremo todo se veía deformado".

En simultáneo, la aparición de Entrenamiento elemental para actores , en coautoría con Federico León, permite confirmar algunas hipótesis sobre el autor de Rapado (y director cinematográfico de irresistibles comedias, como Los guantes mágicos ) y arriesgar otras. Versión narrativa de la película que hicieron juntos en 2009 a partir de un encargo, la acción transcurre por completo en un taller de teatro para chicos dirigido por Sergio, un profesor que, en palabras del prólogo de Alan Pauls, quiere "formar actores, no niños actores" e ir en contra de la tendencia habitual (la nena histriónica ante la que el público sobreactúa a carcajadas, por ejemplo) o la comodidad: Micaela es incapaz de actuar la espera en escena, Matías no sabe hacer de sí mismo. Pronto los padres ponen en cuestión sus métodos, un cóctel entre Artaud y Pavlov. Completa la edición de este libro un diálogo entre los autores y Cecilia Sosa. Allí, Rejtman declara, y a la vez certifica la continuidad de su obra en diferentes registros: "En Rapado eran adolescentes; Silvia Prieto de veinte y pico, Los guantes mágicos casi cuarenta. Ahora mezclé todo. Todo es menos redondo".

Tres cuentos

Martín RejtmanMondadori288 páginas$ 99

Entrenamiento elemental para actores

Martín RejtmanLa Bestia Equilátera110 páginas$ 75

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