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Paritarias

La CGT de Caló espera entre el desánimo y la resignación

Política

Tras la cita con Tomada, en la central oficialista admiten que la discusión salarial y los cambios en Ganancias se resolverán por debajo de sus exigencias

Por   | LA NACION

Terminada la primera ronda de contactos con el Gobierno , apenas tres meses después de haber sido ungida como única interlocutora sindical válida y de cara a un año complejo, en la CGT de Antonio Caló priman el desánimo y los pronósticos pesimistas respecto de la respuesta de la Casa Rosada a sus reclamos.

La negociación salarial sigue atada a la suba del piso del Impuesto a las Ganancias. Pero lo cierto es que el Gobierno ya dio señales claras de que lo que está dispuesto a ceder está muy por debajo de las exigencias sindicales. De allí, el desánimo y la sensación de vacío que gana el ánimo de los hombres de Caló.

La Casa Rosada ya dejó trascender que no aceptará el 25% como piso para acordar subas salariales, entre otras cosas porque ello supondría reconocer que la inflación se ubica en ese nivel y no en el 10,8% que calculó el Indec.

Tampoco accederá a encarar una reforma integral del Impuesto a las Ganancias, como pretendía la CGT para terminar de una vez con el lastre de la "tablita" que obliga a negociar todos los años.

Mantendrá, en cambio, el mecanismo de subir el mínimo no imponible de manera discrecional y no más allá del 20%, muy lejos del 57% que calcularon los gremios oficialistas.

Un ajuste del 20% no achicaría el universo de trabajadores que hoy pagan el impuesto; seguirían tributando el gravamen unas dos millones de personas.

En un informe sobre el tema elaborado por la CGT, del que LA NACION dio cuenta la semana pasada, se plantea que el piso debería subir más del 57%: pasar de $ 5782 a $ 9134 para solteros, y de $ 7998 a $ 12.494 pesos para casados, con dos hijos.

En las reuniones del lunes y el martes últimos, con las cúpulas de la CGT y la CTA oficialistas respectivamente, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada se limitó a escuchar las demandas de ambas centrales (con el eje en los salarios y los cambios en Ganancias) y acordó volver a reunirse "en fecha próxima a fijarse". Sin más precisiones.

Dos dirigentes de peso de la CGT dijeron a LA NACION que esa falta de definición respecto de cuándo podría haber anuncios, principalmente por Ganancias, es uno de los motores del pesimismo.

Los gremios no quieren repetir la experiencia de años anteriores, en los que las subas salariales acordadas a principio de año terminaban licuadas por la falta de actualización de Ganancias.

Por eso buscan la forma de asegurarse de que los acuerdos incluyan una cláusula gatillo que obligue a reabrir la negociación salarial, a más tardar, en seis meses.

Respecto de las paritarias, en tanto, el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, insistió ayer en que el Gobierno negociará sin topes y con el pedido de "responsabilidad" a los empresarios. "Nunca hablamos de techo. Sí les pedimos a todos que cuidemos el empleo y que seamos responsables para mantener las fuentes de trabajo", sintetizó en declaraciones a Radio Continental.

Por lo pronto, las negociaciones que ya están en marcha delinean un panorama complicado: los docentes bonaerenses reclaman subas de hasta un 60% y los bancarios analizan pedir un pago, a modo de anticipo, antes de acordar un porcentaje de aumento. El Sindicato de la Enseñanza Privada (Saeoep), un gremio minoritario que reúne a los docentes privados, ya cerró su paritaria con un aumento del 25%, pero todavía espera la homologación del Ministerio de Trabajo.

En este contexto, ayer volvió a quedar claro que las amenazas de paro no son herramienta exclusiva de los gremios antikirchneristas.

Omar Maturano, jefe de La Fraternidad, que integra la CGT de Caló, anunció un paro nacional de trenes para el próximo martes por el cierre de La Trochita, en Chubut.

El gremialista anunció la medida de fuerza en medio de duras críticas al gobernador de esa provincia, el kirchnerista Martín Buzzi. "Es parecido a Carlos Menem", disparó tras recordar aquella sentencia del ex presidente: "Ramal que para, ramal que cierra". El paro, al que adherirá la Unión Ferroviaria, afectará todo el transporte de cargas y de pasajeros.

"Buzzi maneja la provincia como un patrón de estancia, decidió cerrar el ramal y ahora no quiere negociar", cerró Maturano.

Expectativa vs. realidad

Las demandas de la CGT y las respuestas oficiales

    ANTONIO CALÓ
    Jefe de la CGT oficialista

  • Salarios
    La CGT pretendía negociar con un piso del 25%, en línea con la inflación
  • Ganancias
    Propusieron una reforma integral de Ganancias y una suba del piso del 57%
    CARLOS TOMADA
    Ministro deTrabajo

  • Salarios
    El Gobierno no aceptará subas superiores al 20%
  • Ganancias
    Maneja el mismo porcentaje para el mínimo no imponible
TEMAS DE HOYLa pelea con los holdoutsLa tragedia del avión de Air ArgélieMagaly HermidaConflicto en Medio OrienteAmado Boudou