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Peter Lanzani: "No me molesta el rótulo de galán, eso es lo que hago"

El actor surgido de las producciones de Cris Morena tendrá un 2013 a pleno con la tira juvenil Aliados y el musical Camila

Martes 22 de enero de 2013
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LA NACION
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Es el galán que estremece a las adolescentes y causa un verdadero revuelo vaya a donde vaya. Surgió del seno de Cris Morena y fue a través de la tira Casi á ngeles y de la banda Teen Angels que logró imponerse como uno de los actores más populares de su generación. El año último sorprendió con el rol de galán hot en La dueña , la serie con la que Mirtha Legrand regresó a la ficción y, en el flamante 2013, redoblará la apuesta protagonizando Aliados (la tira juvenil con la que Cris Morena volverá a producir televisión) y encabezando el musical Camila , nuestra historia de amor , que dirigirá Fabián Núñez y cuyo estreno se espera para abril.

En una charla con LA NACION, Juan Pedro o "Peter" Lanzani, el chico de barrio amante del rugby que devino, casi por accidente, en actor y cantante, repasa sus comienzos y habla sobre la experiencia de trabajar junto a Cris Morena, sobre su creciente popularidad y sobre los desafíos que le depara este nuevo año.

¿Cómo llegaste a la TV?

Hace unos años, estaba jugando al fútbol en la playa con mis amigos y vino una señora, me pidió sacarme una foto con unos chicos, como para comparar alturas y edades. Me pidió el número de la carpa y a la semana habló con mis viejos para que haga la campaña de una marca de ropa para chicos. Le dijimos que sí. Hice la primera campaña, hice la segunda y ya a la tercera no me entraba la ropa [ríe]. Una tarde, en casa, estábamos tomando el té con mamá y mi hermanito, suena el teléfono y le dicen a mamá: "Te llamo de casting de Cris Morena. Queremos hacerle una prueba a tu hijo".

Primero vino Chiquititas, de ahí hice Casi ángeles y ya me empezó a representar Cris. A partir de ahí no paré, gracias a Dios.

–¿Hubo un momento en que te diste cuenta de que no era algo tan accidental y de que realmente querías ser actor?

–Siempre la idea me interesó, pero en Casi ángeles encontré una vocación. Me di cuenta de que me gustaba muchísimo y de que había resignado un montón de cosas por esto. La verdad es que tenía que seguir metiéndole o pegar un volantazo y hacer otra cosa. Y empecé a meterle más y a prestar mucha más atención a otras cosas.

–¿Tu formación empezó con los talleres de Cris?

–Sí, al taller mucho no pude ir porque me llevé materias [ríe]. Pero en Chiquititas tuvimos un coach actoral y en Casi ángeles también. Estoy formado por ella.

–A medida que aumentaron las responsabilidades en tu trabajo, ¿el deporte en qué lugar quedó?

–El deporte ahí quedó, trato de jugar. El rugby es superfuerte y si me llego a quebrar y después tengo que hacer un show, es medio complicado. Pero trato de jugar fútbol o cada tanto al tenis. Me encanta el deporte. Es un hobby que no quiero dejar nunca.

–¿Cómo te llevás con tanta popularidad?

–Trato de tomármelo como parte de esto. Me encanta que la gente esté encima y, de hecho, más allá de mi familia y mis amigos, los primeros en bancarme cuando tengo que tomar una decisión importante son los fans. Son los que están siempre, los que me vienen a ver.

–¿Qué es lo que más te sorprende de tus fans?

–Que estén en todos lados, o que, de repente, yo estoy haciendo algo y me fijo ahora y tuitean que estoy en una nota para LA NACION. Son súper stalkers. Pero está bueno porque yo audiciono para algo y me fijo en Twitter y me dicen: "Vas a ser pareja de tal" [ríe]. La tienen clarísima.

–¿Por qué te interesó hacer La dueña?

–Porque me pareció un desafío personal muy grande. Me lo propuso "Nachito" Viale, con quien me llevo increíble y sentí que lo tenía que aceptar para mostrar otra cosa que tenía. Aparte, con ese elenco, sentí que tenía que ir como una esponja y absorber todo lo que podía. Aprendí mucho. Fui a tener un año laboral bueno y me fui con mi objetivo más que cumplido.

–¿Te dio miedo de que significara quizá perder algunos de tus seguidores más jóvenes?

–No, porque también mis seguidores crecieron mucho. Podían optar por sí o por no, y la verdad es que optaron por verlo. El personaje tuvo alguna que otra escena que era muy diferente de lo que era el personaje de Casi ángeles, pero tenía un lado infantil adentro.

–¿Sentiste nervios al trabajar con Mirtha?

–Sí. Siempre estaban, pero la verdad es que es divina. Conmigo siempre se portó muy bien. Venía con las escenas leídas y tenía escritas todas las cosas que quería cambiar. Una divina.

–Ahora volvés a trabajar con Cris en su esperado regreso...

–Sí, va a ser la vuelta de ella, que es algo muy esperado, con un proyecto que le va a volar la cabeza a todo el mundo.

–¿Podés adelantar algo?

–No mucho, se va a llamar Aliados, va a ser supermusical. Ya hay un taller con chicos que cantan y son impresionantes. Seguramente, va a haber disco y teatro también. Es como una mezcla medio rara entre el cielo y la tierra, pero sólo hasta ahí te puedo adelantar.

–También vas a hacer el musical Camila. ¿Tiene que ver con una nueva dirección que querés tomar en tu carrera?

–No sé si tiene que ver con otra dirección. Yo terminé de grabar La dueña en junio y arranqué a full con canto, tomando clases dos veces por semana con un profesor que es un fenómeno. Y me encontré con que quería ponerme mucho las pilas para mejorar en el canto. Nos pusimos el objetivo de audicionar para comedias musicales. Quedé en dos: en Camila y en Los locos Addams. Camila lo voy a hacer; Addams lamentablemente no puedo, porque el tema de hacer la tira implica hacer teatro en los mismos horarios.

–En Camila vas a tener que afrontar un protagónico junto a Natalie Pérez, muy reconocida en el género musical...

–Va a ser espectacular. Yo ya estoy trabajando los temas con mi coach y voy a trabajarlos con Gerardo Gardelín, que es el director musical. Cuando hice la prueba con Natalie no podía creer lo que cantaba esa chica. De repente sacó un vozarrón y dije: "Bueno, me voy a tener que poner las pilas". Va a ser algo diferente. La historia es increíble. Es nuestra historia de amor, es la historia de amor argentina. Es nuestro Romeo y Julieta.

–Suele haber cierto preconcepto con los artistas que surgen de la estructura de una productora de gran escala como la de Cris Morena. ¿Te preocupa eso?

–Yo creo que hay un estereotipo completamente equivocado. Y podés hablar con cualquier persona que haya trabajado con Cris Morena que te va a decir que es impresionante lo que hace. Obviamente, como es tal el boom, hay gente que piensa: "Estos chicos se creen que hicieron una película como Darín y no le llegan ni a los talones". Es obvio que no le llego ni a los talones a Darín, porque me faltan años y años. El estereotipo siempre está. La gente siempre va a decir "los chicos mimados". Pero tengo 22 años y espero tener una carrera por delante y si la tengo que seguir remando, la voy a seguir remando. Yo tomé el ejemplo de alguien de afuera que para mí fue superinteresante. El menor de los Jonas Brothers hace poco protagonizó Los miserables. Y fue impresionante. El pibe fue, se plantó y la rompió. Es una manera de decir: "Estoy buscando ser un tipo completo".Y yo traté de copiarlo. Por lo pronto, pasé una audición. Voy a tratar de tener un año fuerte y de demostrar que por más que yo esté haciendo un programa de Cris Morena, y amo hacerlo porque es un producto excelente, puedo hacer también otras cosas.

–¿Los Teen Angels fueron un largo viaje del que todavía te estás bajando?

–Y nunca me voy a bajar. Yo una vez tuiteé: "Fui, soy y siempre voy a ser un Teen Angel". Para mí, esa banda me marcó la vida. Recorrimos el mundo, conocimos un montón de gente, grabamos discos, ganamos premios, hicimos shows. Vimos lo que es sentir a un fan, como cuando yo voy a ver mi banda favorita, The Kooks. Es un furor impresionante. Son experiencias que no vamos a olvidar nunca.

–¿Son amigos entre ustedes?

–Sí, totalmente. De hecho, tratamos de vernos una vez por semana y, si no se puede, una vez por mes.

–¿Te gustaría hacer cine?

–Sí, me encantaría. He tenido charlas, he ido a castear una vez. No se me dio, pero ya se va a dar.

–¿En qué creés que tenés que mejorar?

–En todo. Musicalmente, en el canto, siento que me falta un montón. Y en la actuación es cuestión de soltar el miedo y empezar a jugar. Hay que seguir aprendiendo.

–¿Qué deseás para tu futuro?

–A nivel personal, seguir estando tan centrado como estoy. Seguir estando con mi familia. En el camino, quizás encontrar algún amor. Soy súper pro casamiento, hijos, todo. Pero todavía no se me ha dado. Sé que se van a empezar a venir quilombos, pero quiero tratar de seguir encontrando la felicidad y, profesionalmente, seguir creciendo, trabajando acá o afuera.

–¿Te molesta por momentos el rótulo de galán?

–No, para nada. Está bueno. Eso hago. Básicamente actúo y trato de conquistar a la gente.

–¿Con los chicos de tu edad tuviste problemas por tu fama y tu trabajo?

–De chico, sí. Tenía muchos problemas. No les gustaba nada. Me querían matar, me querían agarrar a trompadas siempre [ríe]. Y hoy en día me pasa que con los que siempre tenía riña, tengo la mejor onda.

–¿Qué creés que seduce de vos?

–Que me muestro como soy. Sé que tengo muchísimas cosas por delante para trabajar y no creo que "ya está" sólo porque dos o tres cosas que hice estuvieron más o menos buenas.

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