Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Se quiso suicidar uno de los dueños del boliche incendiado en Brasil

Elissandro Spohr intentó ahorcarse con una manguera en el hospital donde se encuentra internado bajo arresto

Miércoles 30 de enero de 2013 • 11:50
0

Elissandro Spohr, uno de los propietarios de la discoteca Kiss de la ciudad brasileña de Santa María, en la que un incendio ocurrido el domingo último dejó 234 muertos, intentó suicidarse en el hospital en el que está internado y detenido bajo custodia, informó hoy la policía.

El empresario, uno de los dos socios del establecimiento siniestrado, intentó ahorcarse con una manguera en uno de los baños del hospital de la ciudad de Cruz Alta en el que es tratado por problemas respiratorios derivados del incendio. En ese centro asistencial, el socio de Kiss es vigilado por policías debido a que está bajo arresto.

El intento de suicidio, del que habían informado en las últimas horas de ayer sus médicos y abogados, fue confirmado hoy por Marcelo Arigony, uno de los comisarios de la Policía Civil del estado de Río Grande do Sul, responsables por la investigación de la tragedia.

Las pericias en el boliche incendiado
Las pericias en el boliche incendiado. Foto: AP

"Ahora se encuentra bien y fue esposado a la cama para evitar nuevos intentos", aseguró Arigony en declaraciones a la prensa.

El otro propietario de la discoteca, Mauro Hoffmann, fue detenido también el lunes tras presentarse en la comisaría de Santa María.

Irregularidades

El intento de suicidio se dio mientras salían a la luz nuevas sospechas por irregularidades en el boliche Kiss. "Ya tenemos varios indicios de que ese establecimiento no podría haber estado funcionando. Si la discoteca hubiese cumplido todas las exigencias no hubiéramos tenido una tragedia", dijo ayer Arigony.

La policía señaló entre las irregularidades la superpoblación del lugar, que poseía una capacidad para 691 personas, aunque de acuerdo a los sobrevivientes había más de 1000 la madrugada del domingo.

Además, otras irregularidades en el local eran una salida de emergencia muy estrecha, la ruta de evacuación mal señalizada, los extintores que no funcionaban y las ventanas de los baños selladas.

Asimismo, Kiss tenía su licencia sanitaria vencida desde marzo del año pasado y su licencia de funcionamiento vencida desde agosto. Ayer, más de 200 personas se juntaron frente a la comisaría y pidieron el procesamiento "por omisión" del alcalde Cezar Schirmer.

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.
Las más leídas