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Tensión sindical

Para la CGT oficialista, la economía se estancó

Política

Caló advirtió sobre la escalada de los precios y dijo que si no hay respuestas "esto explota"

Por   | LA NACION

Antonio Caló golpeó con sus palabras en el corazón del modelo kirchnerista. Nada menos que el líder de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y jefe de la CGT alineada con la Casa Rosada advirtió ayer sobre un estancamiento de la economía y el aumento del costo de vida.

"Cuando la economía de los gremios no se mueve significa que la economía [del país] está estancada. Estamos preocupados porque en la UOM no se movió el amperímetro en la recaudación", afirmó Caló en declaraciones radiales. Y advirtió sobre la inflación: "Los acuerdos de precios no sirven si no son sostenidos en el tiempo. Si el día 61 [el 2 de abril] no tenemos un acuerdo, esto explota".

Los dichos de Caló no fueron expresiones aisladas e independientes. Coincidieron con él los referentes de la poderosa Confederación de Sindicatos Industriales, que reúne a 14 gremios del sector que están hoy alineados con el kirchnerismo.

 

Caló le solicitó al Gobierno que convocara de urgencia a un consejo económico y social, junto con los gremios y los empresarios, para debatir sobre la inflación.

"Estamos en una crisis severa. Los empresarios remarcan los precios y el Estado remarca a través de los impuestos", dijo a LA NACION el gremialista petrolero Alberto Roberti, de la agrupación de industriales.

Tras rechazar la medida oficial de congelar los precios en los supermercados por 60 días, Caló exigió una "política de Estado" para atacar la inflación y solicitó una urgente convocatoria a un consejo económico y social junto con los gremios, los empresarios y funcionarios del Gobierno. Este pedido se formalizará hoy en la reunión de la cúpula cegetista, en la sede metalúrgica de Lugano. Entre los jerárquicos de la CGT se extendió el malestar porque consideran que el kirchnerismo los relegó del debate y decidió de manera unilateral una propuesta para reducir la inflación.

Desde el Gobierno no hubo grandes señales para los gremios. Sólo la ministra de Industria, Débora Giorgi, les prometió una audiencia para la semana que viene. Irán Caló y Ricardo Pignanelli, del Smata, sus dos habituales interlocutores. También podría surgir un encuentro con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, a quien los sindicatos industriales le entregarán un documento sobre el avance del empleo no registrado en su sector.

Caló apostará a través del diálogo a que el Gobierno extienda el plazo del congelamiento de precios. No será sencillo: el trato fue sellado entre los empresarios y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien no mantiene una aceitada relación con el metalúrgico. Para Caló, lo ideal sería mantener la medida por lo menos durante un año.

"Los acuerdos de precios no sirven si no son sostenidos en el tiempo. Si el día 61 no tenemos un acuerdo, esto explota", dijo ayer. Y argumentó ante una consulta de LA NACION: "El estancamiento de la economía es producto de lo que pasa en el resto del mundo. Por suerte en la UOM no tuvimos despidos, aunque estamos muy preocupados. Sería importante para los gremios que el Gobierno tenga un gesto con el salario familiar".

La medida sobre el congelamiento de los precios también tuvo el rechazo de otros dirigentes. "Congelar los valores no es un paliativo. Todo lo contrario: va a generar aún más inflación y podría ser peor", advirtió Roberti. Otro peso pesado de la CGT oficialista también se opuso: "El Gobierno reconoció el problema demasiado tarde. Es valorable que lo reconozca, pero el desborde no se podrá frenar si no sientan a negociar a los gremios con los empresarios, y con el Estado como árbitro ".

Las paritarias serán otro frente de disputa entre los gremios, las cámaras empresariales y la Casa Rosada. Caló advirtió en más de una ocasión que no aceptará negociaciones salariales a raya. "No sirve un 20% de aumento si al día siguiente se remarcan los precios en un 25%. Por eso es necesaria una ampliación del período de congelamiento", insistió el referente metalúrgico. Caló ejemplificó con el 20% porque es el porcentaje de referencia que anhela imponer el Gobierno tanto desde su rol de empleador como el de mediador.

Pero en la UOM tomarán otros parámetros para el debate. El gremio metalúrgico abrirá su negociación paritaria recién en marzo y su reclamo salarial estará sujeto a "la inflación del changuito del supermercado" y al índice de precios que elabora el sindicato, cuyas cifras estimaron en 2012 una inflación del 25%, más del doble que la del Indec.

Desde el gremialismo opositor, Hugo Moyano puso en duda la intencionalidad de Caló al opinar sobre el estancamiento de la economía. "A lo mejor, algunos buscan hacer creer que la economía está estancada para no aumentar salarios. La economía está funcionando, lo que tiene que haber es un aumento que mantenga el poder adquisitivo del salario", señaló el líder camionero y jefe de la CGT con base en Azopardo.

Internas y cortocircuitos

Las palabras de Caló generaron un cortocircuito interno entre sus compañeros de la CGT oficialista. De hecho, un puñado de dirigentes se reunió anoche en secreto en la sede del gremio de Luz y Fuerza para unificar la postura y el discurso en lo relativo a la alianza con el Gobierno. Caló no fue convocado porque justamente sus colegas querían plantear su desacuerdo con el mensaje sobre el freno de la actividad económica. Para ellos, Caló fue muy duro y tensó innecesariamente la relación con la Casa Rosada.

Impulsan una estrategia más mesurada Gerardo Martínez (Uocra), el estatal Andrés Rodríguez y el sector de "los Gordos" (representantes de los grandes gremios). Ellos también alertan sobre la inflación y el estancamiento de la economía, pero lo hacen, hasta ahora, en reserva..

Paro general de los trabajadores de la salud

  • LA PLATA.- Los médicos de los hospitales públicos bonaerenses amenazaron ayer con realizar nuevas medidas de fuerza si el gobierno de Daniel Scioli no los convoca a una nueva reunión paritaria para acordar una mejora salarial. Ayer, los trabajadores de la salud realizaron un paro general que afectó la actividad en los 77 hospitales públicos de la provincia.
  • La Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la provincia de Buenos Aires (Cicop), que exige un incremento del 40 por ciento, estimó que la huelga tuvo un 90 por ciento de acatamiento.
  • En los próximos días "se convocará nuevamente al congreso de delegados y se llamará a asambleas en los hospitales para analizar el plan de acción a seguir priorizando la unidad de acción con el resto de los gremios estatales. La idea es fortalecer un paro y movilización para el lunes 25 de febrero", dijo Viviana García, presidenta de Cicop.
  • Del editor: qué significa
    Caló dijo lo que piensan los principales empresarios del país y buena parte de la dirigencia kirchnerista. El Gobierno responde con silencios.

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