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Opinión

Las "garantías" que venía pidiendo Teherán

Política

Por   | Para LA NACION

 
 

No bien se dio a publicidad el texto del memorándum suscripto por el Gobierno con Irán denunciamos que su eventual puesta en vigencia sólo podría conducir al cierre definitivo de la causa y a liberar de toda responsabilidad a los ciudadanos iraníes requeridos por la justicia argentina y por Interpol, señalados como máximos responsables del ataque terrorista contra la AMIA.

Luego del debate en la Comisión del Senado, y de escuchar las explicaciones que se pretendió dar referidas al texto, seguimos convencidos de la necesidad de rechazarlo rotunda y enfáticamente.

La primera conclusión que dejó el debate es que, cuando se quieren realzar las supuestas virtudes del acuerdo, se afirma que servirá para "destrabar" la causa, paralizada hace casi 19 años. Se dice que en la causa "no hay nada", y que esto servirá para descubrir la verdad. Premisa falsa, pues en la causa hay sobrado material probatorio, sólido y concordante, que incrimina a los ciudadanos iraníes con pedidos de captura. La verdad ya está en la causa, y no es necesario recurrir a una comisión para "empezar a descubrirla". Si realmente no hubiera nada, ¿por qué se exhibió como un logro en 2007 que Interpol respaldara los pedidos de captura de la justicia argentina, llevados a esa instancia y a las Naciones Unidas por el propio gobierno nacional?

Cuando se intenta defender el acuerdo de las críticas que se le formulan, rápidamente se argumenta que el memorándum "no tiene nada que ver con la causa judicial", y que la Comisión de la Verdad ninguna injerencia tendrá sobre el destino de aquélla. Además de que eso implica una contradicción insalvable, nos preguntamos para qué sirve el acuerdo, si en nada modificará el estado de la causa, y si las conclusiones de la Comisión, en palabras del canciller, podrían incluso "ser tiradas a la basura".

Se argumenta que la Comisión sólo habrá de "asesorar" al Poder Ejecutivo. Nos preguntamos, entonces, sobre qué necesita el Ejecutivo ser asesorado respecto de una causa en trámite, cuando el artículo 109 de la Constitución le prohíbe expresamente arrogarse el conocimiento de procesos judiciales. Si la Comisión es independiente del accionar de la justicia argentina, ¿qué pasaría si, mientras dura este proceso, el fiscal Nisman emite su prometido dictamen que compromete más aún la responsabilidad de Irán en el atentado, confirmando las conclusiones -suyas y del juez- que dieron lugar a los pedidos de captura?

Dijo el canciller que Irán "no le despierta ninguna confianza", y que "no confía en Irán, para nada". En primer lugar, resulta paradójico que se celebre un pacto de estas características en esas condiciones. Pero, además, esa descalificación nos lleva a preguntarnos si, como contracara, Irán sí confía en la Argentina. La respuesta está documentada en la causa AMIA.

A fojas 116.381/3 del expediente principal, existe un informe del Ministerio de Relaciones Exteriores de nuestro país, dirigido al juez de la causa y fechado el 27 de abril de 2005. Allí, se le informa al juez de las diligencias infructuosas para tramitar un exhorto judicial enviado a las autoridades iraníes, pidiéndoles información. Al informar la negativa, la Cancillería le comunica al juez que, según los funcionarios iraníes, "toda la causa AMIA está artificialmente complicada".

Se desarrolla luego la postura de la diplomacia iraní, y se reproducen las condiciones que deberían cumplirse para la recepción de un pedido de información argentino. Los funcionarios iraníes explicaron a sus pares argentinos: "Lo esencial para ustedes es saber que Irán puede interactuar con el juez de la causa sólo si nos dan garantías (el gobierno argentino o su Poder Judicial) de que el asunto será solucionado definitivamente? El asunto principal es que de alguna manera podamos estar convencidos de que si colaboramos, el juez de la causa llegará a la conclusión de que el señor X o el señor Y no están ni estuvieron implicados en la explosión de la AMIA? Si tuviéramos garantías objetivas, cosas tangibles (resultados tangibles) no tendríamos ningún problema en: a) recibir todos los exhortos; b) contestar todos los exhortos, c) incluso más: hacer algunas investigaciones ulteriores en Irán? En la percepción de las autoridades iraníes, sin estas garantías la cooperación con la Argentina es inútil. La pregunta de las autoridades iraníes permanece siendo la misma: ¿cómo pueden conseguirse garantías desde el área política de la Argentina?".

Más adelante en el tiempo, cuando ya el juez Canicoba Corral había dictado las capturas hoy vigentes, la Cancillería informó de un reunión entre el encargado de negocios argentino en Irán y el director del Departamento de América de la cancillería iraní, embajador Aslamian. Se relata en ese informe que el diplomático iraní había manifestado: "Esperamos que la Argentina permanezca amigo de Irán. Hay que controlar de alguna manera este proceso para que no dañe las relaciones? Ustedes no pueden condenar a autoridades de otros países sobre la base de informaciones originadas en la CIA o en el Mossad. El Poder Judicial argentino debe ser más inteligente que eso. Esas cosas van a terminar afectando nuestras relaciones. Tenemos el deber de controlar esta crisis, el gobierno argentino debe controlar esta crisis".

Luego se agrega que el diplomático afirmó: "Este acto irresponsable de la Argentina [los pedidos de captura] es una pena. Muestra que el gobierno argentino y el Poder Judicial argentinos han entrado en un juego cuyas consecuencias pueden ser muy graves y amplias [?] entendemos que en el informe del juez hay una actitud de combate contra la religión, eso es peligroso para todas las partes. Un enfrentamiento de religiones no nos beneficia ni a nosotros ni al gobierno argentino. No deberían ustedes entrar en ese juego" (fojas 123.073/075).

Se dijo en el Senado que Irán está cambiando, y que hoy quiere "colaborar". Sin embargo, las autoridades que detentan allí el poder siguen siendo hoy las mismas que en 2005. Irán no cambió. Cambió la Argentina: Irán tiene hoy las garantías que venía exigiendo, mientras que la Argentina cedió su reclamo legítimo por un acuerdo que llevará la causa, indefectiblemente, a su punto final..

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