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Capitalismo: ¿crisis cíclica o crisis final?

Opinión

En los últimos años se ha discutido si la crisis iniciada en 2007-2008, llamada "crisis subprime" o "crisis Lehman", podría ser una crisis terminal del capitalismo. Un diario de finanzas internacionales muy conocido fomentó esta discusión. El progresismo, con sus variantes, se ha inclinado a pensar que es una crisis muy aguda que podría llevar a terminar con este sistema, así como en 1989 entró en una crisis terminal el sistema comunista y se desarticuló al caer en ese año la URSS.

Para la ortodoxia ésta es una crisis más del sistema. Estas crisis, para esta posición, son cíclicas y son inherentes al capitalismo, que después de cada una de ellas renace renovado y más competitivo que antes.

Muchos estudiosos a quienes no les atrae el capitalismo tienen el deseo de que este sistema colapse y venga algo "nuevo", "mejor", " más humano", dicen. Sin embargo, cuando hacen sus pronósticos, confunden muchas veces sus deseos con la realidad y, por lo tanto, fallan en sus predicciones.

Marx y Lenin

Las predicciones de Marx, efectuadas en el siglo XIX, se basaron en la observación del trabajo en la factoría donde el dueño y su capataz manejaban a los trabajadores con mano de hierro, sin contemplaciones de ningún tipo, excesos que también fueron denunciados por la Iglesia en la encíclica Rerum Novarum (Cosas Nuevas) de 1891. Esa cuestión social cambió mucho, sobre todo con la aparición de "la gerencia" que fue la revolución silenciosa del siglo XX y que Marx no previó. Para Marx, los excesos inherentes al capitalismo y su explotación del hombre por el hombre, apoyados en el "opio del pueblo" que era la religión, provocarían un creciente número de desocupados por lo cual la plusvalía no podría realizarse en su totalidad y se formaría progresivamente un "ejército de desocupados" que haría colapsar al sistema capitalista. Por eso, en 1848, escribió en el Manifiesto Comunista: "Proletarios del mundo, uníos", para adelantar la revolución.

En el siglo XX, Lenin modificó en alguna medida esta profecía, en el libro " El Imperialismo, etapa superior del Capitalismo", donde pronosticaba que los bancos y demás organizaciones financieras y empresariales de tamaño cada vez más grande concentrarían el poder capitalista de tal manera que acumularían enormes cantidades de recursos líquidos (monopolios), que en algún momento harían colapsar al sistema que iría agonizando. La crisis de 1930 pareció darle la razón, pero el capitalismo, como había previsto Kondratieff, se recuperó y logró una nueva etapa de expansión de la riqueza que facilitó mucho la reducción de la pobreza en el mundo, especialmente en los países más densamente poblados, que adoptaron este sistema productivo en la práctica aunque dándole diferentes nombres.

Tamaño de la crisis subprime

La presente crisis del capitalismo americano y europeo es mucho menor que la de 1930, aunque su duración es larga y su recuperación es lenta. Debe absorber un exceso de gasto público (economía del bienestar) financiado con deuda soberana, lo que la hace diferente de las otras crisis capitalistas.

Los políticos y los economistas no se ponen de acuerdo en las medidas a adoptar para superarla. Algunos quieren "más de lo mismo", aumentar el gasto público y el déficit fiscal, suponiendo que es una crisis como las otras y que hay que aplicar las típicas medidas "keynesianas". Otros economistas sostienen que "esta vez es diferente" y que se deben ajustar las cuentas a la realidad, dado que la deuda, si continúa creciendo para financiar el déficit, sería inmanejable. Por otro lado, el déficit y el gasto, que son el problema a resolver, al crecer no generan la suficiente confianza de los agentes económicos como para invertir en esos países envejecidos y anquilosados por una enorme burocracia improductiva, especialmente en Europa(salvo una excepción).

Para ver el tamaño del problema vamos a comparar el desempleo en el principal país capitalista que es Estados Unidos, desde 1900 hasta ahora, con lo que podremos apreciar los efectos sobre esta variable de las diferentes crisis a lo largo de los años hasta el presente.

 
 

Se puede apreciar la magnitud de la crisis del 30 por el 25,4% de desempleo que se registró en aquellos años en EE. UU., en tanto que en las crisis por la suba de precios del petróleo (1973 y 1980) y también en la presente crisis "subprime" el desempleo llegó al 10%, una cifra inferior a la mitad de la crisis de 1930.

La actual crisis, por otro lado, está siendo superada como lo demuestra que en enero de 2013 el desempleo ya bajó a 7,8%. Se estima que en un año o un año y medio el desempleo en EE.UU. llegará a la tasa de desempleo natural que es de 5,5% y que comenzarán a normalizarse las medidas que se adoptaron para hacer frente a la situación. Por ejemplo, la tasa de interés de referencia que se ubicó casi en cero en estos años va recuperar su nivel normal, algo por arriba de la inflación que es del orden del 2,5%. En Europa la crisis tardará más tiempo en corregirse porque el problema se inició después y también influyó la rigidez laboral del viejo mundo, por otro lado mucho más endeudado que EE.UU., al menos en algunos países de ese continente.

¿Cuál es la conclusión?

Esta no es la crisis final del capitalismo ya que está siendo superada, sino una de las tantas crisis cíclicas que ocurren en este sistema, crisis que depuran los errores cometidos por políticos, economistas, empresarios, banqueros y sindicalistas al exagerar alguna política y generar burbujas incontrolables. Algunas de estas crisis han sido más fuertes que otras, algunas han tenido un alcance regional y otras han sido más extendidas o incluso globales. Según C. Kindleberger, desde 1615 (crisis de los tulipanes en los Países Bajos) hasta 2000 (crisis de las puntocom), en casi 400 años, se registraron 40 crisis, o sea una cada casi 10 años en promedio, aunque cada una tiene una extensión no tan exacta. Recordemos esto para la próxima crisis del capitalismo: habrá más crisis y no será "la última crisis", "la crisis final del capitalismo". Eso no implica que los países que lideran hoy la economía global no decaigan, como ya antes le pasó a Inglaterra (cuna del capitalismo) y le está pasando ahora a Europa y en menor medida a Estados Unidos.

¿Qué importancia tiene para nosotros todo esto?

Los bancos centrales de los países desarrollados con crisis, que son el prestamista de última instancia que antes no había, facilitan mucha liquidez para frenar las crisis de sus países y bajan las tasas de interés para favorecer la recuperación. Sin ser el único factor, esto lleva a muchos fondos especulativos a comprar futuros de materias primas, lo que provoca un aumento adicional de precios, por ejemplo de la soja. Al finalizar la crisis en un año o dos más, los bancos centrales volverán a normalizar la tasa de interés y la especulación con materias primas se puede terminar. Los precios de las materias primas pueden empezar a bajar, al no tener más esta demanda adicional. Estamos gastando en subsidios el dinero adicional que recibimos por la exportación de materias primas a precios extraordinarios para obtener votos circunstanciales, en lugar de invertir esa gran masa de fondos en infraestructura, que permitiría a la Argentina ser competitiva por muchos años. Tenemos que rever esta política pensando en el largo plazo, aunque sea pensemos en los próximos 5 años. No es mucho pedir..

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