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Andrés Calamaro en acción

La última tentación

Espectáculos

El músico, también conocido como "el Salmón", graba canciones sin descanso y las sube a la Red; aunque, dice, no renunció al álbum

Por   | LA NACION

"La Patriótica y otros versos ... Sobre manto de ediciones y loops instrumentales de Poveda y Piazzola", presenta Andrés Calamaro desde su página de Internet. "Nuevos Mash Up bajo el denominador común de Mixtape Shit! Incluyendo algunas fusiones muy interesantes de folklore de la mitad sureña de Argentina con vox maestra de la Bossa Nova y nuevos sonidos, además de los animadores habituales del Mash Up amigo. Apellidos ilustrísimos como Larralde y Gilberto, se reúnen, en el probable pero imposible Mash Up mondo, con Notorious y Tupac", anuncia desde otro post acompañado por sus correspondientes links.

En los últimos siete días, Calamaro subió a su página en SoundCloud 120 temas-mash ups de dos minutos "inspirados en la black music" (Salmón dixit) y donde se cruzan los Beatles, King Crimson, el hip hop old school, el be bop, Atahualpa y Bob Marley. Si se considera solo el mes de febrero la cifra se eleva a 346 audios. Y otro tanto habrá que agregarle para completar los casi 700 tracks publicados gratuitamente en los dos meses de 2013.

"Ahora que Internext es el nuevo concepto de Ciudad, y los discos no son redondos y planos, como su nombre (disco) lo presupone, volvemos, pues, al ALBUM como colección de tracks, títulos y el RECORD, presentando una grabación plural", escribió Calamaro anticipando su hemorragia musical.

 
En una de sus últimas presentaciones en vivo, en Los Angeles. Foto: Archivo 
 
Entre muchas otras cosas, con su sola irrupción, Internet cambió la forma de editar música y la relación entre el músico y el oyente. Andrés Calamaro fue uno de los primeros en comprenderlo. Desde aquellas canciones para descargar gratis en "Camisetas para todos" (la primera página dedicada al músico que comenzó a regalar sus canciones en 2002 y que, luego de una década, cerró finalmente el año pasado), pasando por Radio Salmón Vaticano (sección que armó en 2003 en su propia página), hasta su actual sitio en SoundCloud (https://soundcloud.com/a-k-25), el músico ofreció en la Red un par de millares de demos, covers, versiones, canciones inéditas y, ahora, mash ups.

No tan sencillo

"El mixtape mash up method no es tan sencillo como pinchar discos", explicó el músico sobre su última tentación. "Buscamos el loop molecular, siempre instrumentales o los compases instrumentales de una grabaciones (cantada); después armamos el loop, muchas veces con más de un segmento, que componemos manualmente, hasta dar con una toma live (grabada en directo a un estereo de audio, sin sincronias)".

Desde allí entonces, Calamaro proclama el irrespeto al copyright y los derechos. Culto y apasionado por el problema legal que instauró Internet, el músico supo ubicarse en contra de la piratería, pero a favor del intercambio de música gratuita con el consentimiento de las partes. "Me gusta el download pero si no hay voluntad de ambas partes, no se LLAMA AMOR , SE LLAMA VIOLACIÓN", disparó años atrás al respecto.

Calamaro parece no solo haber escuchado con atención la música de Prince, sino que también parece seguir de cerca los movimientos del músico de Mineápolis desde su "emancipación" de Warner, cuando a fines de la década del noventa se consagró como pionero entre sus pares al utilizar la Red para difundir su prolífica obra (aunque por estos días Prince se ubique en el otro extremo y polemice con sus fans por quererles cobrar dos dólares por un videoclip de una canción).

¿Significa esto que Calamaro abandonó el concepto álbum por completo? No. De hecho, a principios de año adelantó en su cuenta de Twitter: "Dispuse de 370 grabaciones streaming en SoundCloud desde el año pasado, aunque guardo las canciones nuevas para un LP". Y recientemente, consultado por su "excesivo" proyecto en SoundCloud, el músico escribió para el sitio español Efe-Eme: "No sé qué clase de proyecto es éste, sobre la marcha va tomando formas, formando y deformándose. Una cuantas canciones las tengo apartadas para otra naturaleza de grabación, y sus descartes. Seamos justos recordando que, desde el sector de la opinión, se exigió un cambio de mentalidad y formatos cuando la ley SOPA [argentina] y Sinde [española], la caída del millonario mega-algo. Ya sabrán de cuándo estoy hablando: a los músicos nos llamaron vagos, se restó valor al derecho del trabajador autor, nos exigieron que reformulemos el "negocio". ¡A los músicos! Una auténtica locura... Sin embargo, respondí. De la nada encontré este Soundcloud, y uso como herramienta el "puntocom" y el Tweety para difundir la existencia de música sin precio, ya que (hasta ahora) no recibí apoyo alguno de televisoras, radios, revistas ni periódicos (dedicados, en mi país, a desacreditarme y embarrar mi persona, con noticias de índole rosa-amarillo). Cantidad es calidad, escuché decir a Enrique Morente".

Desde que el salmón es salmón, le gusta nadar contra la corriente. Aunque en estos tiempos digitales, habrá que decir que este pescado rabioso parece moverse en dirección correcta..

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