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Bocanada de aire puro para México

Cariño: La Nación presenció el comienzo de la gira mexicana de Cerati, en la que el público local también recordó a Soda Stereo.

Viernes 08 de octubre de 1999

MONTERREY.- Entre el público hay alguna que otra remera de Soda, alguna que otra albiceleste con el 9 o el 10 en la espalda. Esta es la tercera ciudad en la que toca el Bocanada Tour; atrás quedaron los dos primeros shows en el D.F. y otros tantos en Guadalajara, y por delante el calendario marca Santiago, en Chile, como el próximo destino antes del Gran Rex, el mismo escenario que Cerati ha pisado ya tantas otras veces.

La noche está demasiado oscura y la neblina que rodea el anfiteatro del Parque Fundidora inspira cierta reminiscencia londinense, marco ideal para la presentación de este "Bocanada" concebido en Buenos Aires y dado a luz en Londres.

De ambos lados del escenario hay clima de espera. A decir verdad, es extraña la sensación de estar allí y no escuchar el consabido "Olé, olé, olé, Soda, Soda...", repetido como un poderoso mantra a un volumen infernal. Pero, a la vez, sólo es cuestión de esperar que se apaguen las luces y que Cerati comience a musitar las primeros versos de "Río Babel" -el tema que abre el concierto- para olvidarse de la melancolía.

Con una puesta en escena sencilla, pero contundente, y apoyado por imágenes que se proyectan sobre una pantalla en medio del escenario, el show recrea con igual intensidad y exactitud cada uno de los climas propuestos desde el disco: cierta alegría, algo de intimidad, vuelo metafórico, emoción.

"La verdad es que tenía demasiados nervios antes del primer concierto porque era un estreno de muchas cosas, mi reencuentro con la gente después de estos dos años, la banda, el sonido, porque realmente poner en vivo "Bocanada" no fue nada fácil. Y la gente fue, de entrada, tremenda -cuenta el músico a La nacion-; el estado al que me llevó fue increíble. La sensación de cariño, la ovación... El hecho de que el primer show haya salido muy bien es muy importante, porque después ya sabés cómo manejarte y vas creciendo en certezas, en disfrute."

Durante las dos horas, y con un Cerati más histriónico pero menos locuaz que en otras épocas, la sucesión de temas que conforman el espectáculo es una acertada mezcla entre "Bocanada", "Amor amarillo", "Colores santos" -trabajo que Cerati realizó junto a Daniel Melero a comienzos de los años 90- y apenas tres temas de Soda Stereo en versiones totalmente diferentes de las originales. "Si bien la intuición me llevaba a pensar en qué lindo sería tocar estos temas de Soda yo solo sobre el escenario, acompañado por una guitarra, hice todo lo contrario, generamos con la banda otras versiones, las adaptamos a este momento y a este show. Hay mucha gente que viene arrastrada por Soda, pero en ningún momento hubo una presión que haya sentido desde el escenario, ni siquiera algo que yo me imaginaba como previsible -explica- que era el grito de "dale Soda". Y eso no pasó. El show me parece tan contundente que no deja demasiado espacio para Soda. De cualquier modo, el que quería un poco de eso también lo tiene."

Las alternativas de la gira latinoamericana -con actualizaciones prácticamente diarias de archivos en formato de video o audio pueden seguirse de cerca en http://www.cerati.com.

V.A.

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