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Presunto enriquecimiento

Sorpresivo giro en un caso contra el juez Oyarbide

Política

Un perito declaró que el anillo por el que se investiga al magistrado habría sido adulterado

Por   | LA NACION

Ni haber sobreseido a los Kirchner en tiempo récord, ni las acusaciones de Mauricio Macri, a quien procesó por espionaje, ni los múltiples cuestionamientos por cómo lleva la causa de los medicamentos. La denuncia que más incomoda hoy al juez federal Norberto Oyarbide es la de su anillo.

Uno de los peritos consultados por la Justicia sostuvo que la joya -que el propio juez entregó en los tribunales después de que lo denunciaran por enriquecimiento ilícito- había sido adulterada. "Me encuentro en condiciones de decir que la piedra allí engarzada no resulta ser la original", declaró en la causa penal el experto Gabriel Rabinovich. Como consecuencia, el juez federal Sergio Torres ordenó anteayer un nuevo peritaje para determinar si, efectivamente, alguien "modificó" el anillo.

En paralelo, el senador radical Mario Cimadevilla investiga al juez por este mismo caso en el Consejo de la Magistratura. Pidió copia de todo el expediente penal y anunció que solicitará más medidas de prueba.

El año pasado, Oyarbide decía en Comodoro Py que el anillo era suyo, que se lo había comprado entregando en pago los regalos de los últimos cinco años y que costaba unos 250.000 dólares. Explicaba entonces que era "un brillante dorado". Sin embargo, en la causa dio otra versión: dijo que no había pagado nada por él porque se lo habían prestado (técnicamente, dado "en consignación") en una joyería de Punta del Este. El joyero ratificó esta versión.

Además, no resultó ser un brillante. Cuando los expertos Gregorio Bagdassarian (perito oficial de la Corte Suprema) y Rabinovich (especialista en joyas convocado también por el juez Torres) lo analizaron con un "diamond tester" y lo revisaron bajo luz ultravioleta, no les quedaron dudas. Era un cuarzo.

De acuerdo con ese peritaje, realizado en la bóveda del Banco Ciudad, el anillo no valía 250.000 dólares; sino entre 60.000 y 70.000 pesos. El estudio fue presentado el 10 de diciembre pasado. Casi de inmediato, el perito Rabinovich se presentó en el juzgado para aportar otro dato: afirmó que había un problema con el "engarce". Como consecuencia, fue citado por el juez para el 17 de diciembre. Fue entonces cuando dijo que la piedra no "resultaba ser" la original, y afirmó: "Presenta ralladuras de tipo esmeriladas que demuestran que la piedra fue desgastada voluntariamente para poder insertarla en el cajón del anillo. Asimismo, no es una piedra de un valor congruente con la montura. Ésta, si bien no es excelente, sí se considera de una calidad mediana, lo cual no es acorde con un cuarzo de esta calidad como en este caso". El aro del anillo es de oro blanco de 18 kilates y las grifas que sostienen la piedra, de oro amarillo, había detallado el peritaje. El experto dijo asimismo que Oyarbide debió haber declarado la joya cuando la trajo de Uruguay. "Al menos como importación temporaria", afirmó.

A juicio del otro perito de la causa, Bagdassarian, no hay elementos suficientes para creer que el anillo fue modificado. Él, que es el perito de la Corte, dijo: "No es posible determinar si la piedra fue cambiada o si se trata de la original. Es una apreciación muy subjetiva". Sostuvo que la grifa, que asegura la piedra, no estaba dañada. "Las marcas no pueden ser concluyentes. No hay forma de concluir razonablemente, luego de analizar el anillo, que la piedra haya sido colocada en lugar de una anterior", afirmó. Torres decidió entonces el nuevo peritaje. Una buena noticia para Oyarbide es que, en principio, sólo intervendrá el perito oficial de la Corte.

También declaró en la causa Martín De Leeuw, gerente de Simonetta Orsini, la joyería que, de acuerdo con el recibo que presentó Oyarbide, le dio el anillo. De Leeuw explicó que se lo dio en consignación y que firmaron un documento en virtud del cual si Oyarbide quería comprarlo, debería pagarle 7500 dólares. Además, dijo no tener la menor duda de que la joya en poder del juzgado era la suya. "Puedo reconocer mis piezas como si fueran hijos", declaró.

La investigación contra Oyarbide se inició a principios de 2012. Después de que LA NACION informara sobre el anillo, el sindicalista Juan José Zanola, detenido por Oyarbide en la causa por la "mafia de los medicamentos", lo denunció por enriquecimiento ilícito. El caso se complicó rápidamente para el juez, porque el fiscal Luis Comparatore impulsó la investigación y acusó a Oyarbide de vivir con "lujos exorbitantes" que son "imposibles de afrontar" para un magistrado.

El juez que sobrevivió a todo

Llevó los casos más delicados y recibió múltiples denuncias

Norberto Oyarbide / Juez federal

  • Su juicio político
    En 2001, el Senado lo juzgó por acusaciones que incluían la protección a una red de prostíbulos. El PJ reunió los votos para un empate y lo absolvió.
  • Denuncias en el Consejo
    Con el apoyo del kirchnerismo, eludió varias denuncias ante el Consejo de la Magistratura. Desde sobreseer a los Kirchner por enriquecimiento en tiempo récord hasta tener una conducta "indecorosa" bailando con la Mona Giménez.
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