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El nuevo papado

Histórico encuentro de dos papas

El Mundo

CASTEL GANDOLFO.- "Somos hermanos", le dijo el papa Francisco a su antecesor y pontífice emérito Benedicto XVI, al abrazarse en un encuentro histórico, inédito en la Iglesia moderna. Hablaron 45 minutos en forma reservada y luego compartieron un almuerzo a solas.

Vestido con una sencilla sotana blanca y apoyado en un bastón, Joseph Ratzinger, cuya renuncia sorprendió al mundo en febrero pasado, se acercó para recibir a su sucesor, que descendió del helicóptero que lo transportó desde San Pedro. En una señal que se interpretó como un saludo a los residentes, la aeronave sobrevoló la ciudad antes de descender en los jardines de la residencia.

Casi un millar de vecinos de esta villa , que junto con turistas y periodistas de todo el mundo se habían reunido expectantes en la Piazza della Libertá, frente al Palacio Pontificio, se quedaron con las ganas y no pudieron ser testigos del saludo del Papa y su antecesor.

Sólo el Centro Televisivo del Vaticano difundió imágenes de la visita y el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, reveló detalles de un encuentro que definió "muy emotivo y cordial".

"Sabíamos que venía para un encuentro privado. Algunos pueden sentirse decepcionados, pero nadie se quedó molesto", dijo a LA NACION la alcaldesa local, Milvia Monachesi. Además de la plaza, el balcón del edificio municipal, a menos de 50 metros de la residencial papal, estaba colmado de gente a la espera del saludo de Francisco.

Benedicto XVI invitó a Francisco a compartir un momento de oración en la capilla, donde le había reservado un sillón y un reclinatorio especial frente al altar. Fiel a los gestos de sencillez que en los últimos diez días conmovieron al mundo, Bergoglio se negó a sentarse allí y se ubicó junto a su antecesor en uno de los bancos de madera.

El papa argentino, de 76 años, le regaló a Ratzinger un ícono con la imagen de la Virgen de la Humildad. "Cuando me la dieron, pensé enseguida en usted, en los muchos ejemplos maravillosos de humildad y de ternura que nos ha dado durante su pontificado", le dijo Francisco, en un claro italiano, a su antecesor, que visiblemente emocionado le estrechó las manos.

Benedicto XVI cumplirá 86 años en abril y se lo vio con una amplia sonrisa, pero con alguna dificultad para caminar. Cuando, más tarde, se le preguntó al vocero vaticano por la salud de Ratzinger, dijo que era la normal para un hombre de su edad.

Ambos rezaron varios minutos en la capilla, antes de conversar a solas en la biblioteca privada de la residencia sobre temas que no se informaron a la prensa. Se estima, sin embargo, que habrían abordado de alguna manera la crisis que sacudió a la Iglesia por las intrigas en la curia romana, la fuga de documentos del Papa, los escándalos por las denuncias de abuso sexual y desórdenes financieros, así como el informe que un equipo de cardenales realizó, el año pasado, por encargo del papa anterior y que Bergoglio ya tendría en sus manos.

 
 

Francisco arribó a las 12.15 a la residencia de Castel Gandolfo, que él ocupará en el próximo verano, luego de que el helicóptero sobrevolara el lugar durante varios minutos, entre el aplauso de la gente.

Llegó acompañado por el arzobispo Angelo Becciu, sustituto de la Secretaría de Estado; monseñor Leonardo Sapienza, regente de la Casa Pontificia, y su secretario privado, Alfred Xuereb. Benedicto XVI lo esperaba con su ex secretario y actual prefecto de la Casa Pontificia, el arzobispo Georg Gänswein; el obispo de Albano, monseñor Marcelo Semeraro, y el director de las Villas Pontificias, Saverio Petrillo.

Al cubrir en auto el trayecto hasta la residencia, Francisco ocupó el asiento derecho trasero, que es el reservado para los pontífices. Ratzinger se sentó a su lado.

Tras el diálogo privado, Francisco y el papa emérito almorzaron, acompañados por Xuereb y Gänswein. La presencia del Pontífice, que fue despedido por Ratzinger en el helipuerto, se prolongó durante dos horas y media.

"Benedicto le expresó en persona su incondicional obediencia a Francisco, como lo había anticipado en el texto de su renuncia", dijo el padre Lombardi, que en distintos rincones de la Piazza della Libertá explicaba en italiano, en español y en inglés las alternativas del encuentro a los periodistas. "Fue un encuentro de altísima y profunda comunión", resumió el vocero.

Un pontífice "innovador"

Fue la primera reunión personal entre ambos desde la elección de Francisco, quien en su primera acción como pontífice pidió orar por Benedicto XVI, a quien luego llamó por teléfono para saludarlo por su onomástico, el día de San José.

Muchos vecinos, a pesar de que la reunión era privada, abrigaban esperanzas de que por lo menos Francisco saliera a saludarlos, lo que no se concretó. "Es un papa innovador. Me sorprende su simplicidad, su espontaneidad y su modo de llegada directa a las personas", dijo María Rita Aucielllo, que ocupaba la primera fila en la calle. "Cuando llegó Benedicto XVI, tras su renuncia el 28 de febrero, la plaza estaba más colmada, había más gente", señaló, por su parte, un comerciante.

A pesar de la frustrada espera, la enfermera paraguaya Visitación Benítez, que reside desde hace dos años en Castel Gandolfo, no termina de agradecer por el pontífice elegido. "El Espíritu Santo nos dio un regalo muy grande", dijo. Confesó que no conocía a Bergoglio, aunque le habían contado que ayudaba mucho a sus "hermanos paraguayos". Y exclamó: "Que la Virgen de Caacupé lo proteja siempre".

Semana Santa de estreno

  • Procesión
    Francisco presidirá hoy en la Plaza San Pedro la Procesión de las Palmas y la misa solemne del Domingo de Ramos, que da comienzo a la Semana Santa
  • Misa crismal
    El jueves por la mañana oficiará en la Basílica de San Pedro la misa crismal, que marca el comienzo del Triduo Pascual
  • Misa en la cárcel
    Más tarde celebrará los oficios del Jueves Santo en el reformatorio de menores de Casal del Marmo, donde lavará los pies de doce jóvenes
  • Vía Crucis
    El Viernes Santo presidirá la Pasión del Señor en la Basílica de San Pedro, y por la noche acudirá al Coliseo de Roma para el tradicional Vía Crucis
  • Vigilia y resurrección
    El sábado celebrará también en San Pedro la Vigilia Pascual, y el domingo oficiará la misa de resurrección e impartirá la bendición urbi et orbi
  • El Angelus
    El lunes 1° de abril rezará el Angelus desde la ventana de su residencia, que da a la Plaza San Petro
TEMAS DE HOYProyecto de reforma laboralMauricio MacriEl caso Mariano BeneditCristina Kirchner