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Visita

La Casa Rosada cree que el Papa vendrá al país en diciembre

El Mundo

El gobierno de Cristina Kirchner recibió ayer con marcada expectativa e incertidumbre la versión de que el papa Francisco haría su primer viaje apostólico a la Argentina en diciembre próximo, con posibles escalas en Chile y Uruguay. La noticia había trascendido de los más altos despachos del Vaticano, aunque allí no hubo confirmación oficial.

"Era lo que estaba previsto. La visita papal en la primera quincena de diciembre se barajó cuando la Presidenta se reunió en Roma la semana pasada con el Santo Padre", comentó a LA NACION un funcionario de la Casa Rosada.

La Presidenta pidió ayer a sus colaboradores que le confirmaran la noticia. Según pudo saber LA NACION de altas fuentes gubernamentales, el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, hizo consultas en organismos eclesiásticos, pero no recibió la notificación oficial. "No hay confirmación", dijeron en Cancillería. Tampoco la recibió el embajador argentino ante la Santa Sede, Juan Pablo Cafiero. Según fuentes vaticanas, la posible fecha de la visita sería cerca del 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción de la Virgen María.

El vocero del Vaticano, Federico Lombardi, evitó ayer en Roma confirmar la eventual gira a la Argentina, Chile y Uruguay. En cambio, ratificó que el Papa viajará en julio próximo a Río de Janeiro para presidir la Jornada Mundial de la Juventud.

"Ni anuncio ni confirmo otros viajes del papa Francisco a América latina", dijo Lombardi a la agencia EFE.

Cuando almorzaron juntos el lunes pasado, en el Vaticano, la Presidenta le formuló al Santo Padre la invitación oficial. "Lo invité a conocer la República Argentina", dijo Cristina Kirchner, pese a que el ex cardenal Jorge Bergoglio es argentino.

"Es un jefe de Estado y por lo tanto requiere dos invitaciones: la del representante del país y la del Episcopado", dijo la mandataria.

Francisco se comprometió a viajar antes de fin de año, pero luego de las elecciones legislativas del 27 de octubre, para no interferir en la campaña electoral y para no restarle presencia argentina al congreso de jóvenes que se hará en Brasil.

Por otra parte, fuentes de la Conferencia Episcopal Argentina, que preside el arzobispo de Santa Fe, José María Arancedo, indicaron que no hubo una ratificación de la conducción de la Iglesia sobre una eventual visita del Papa en diciembre al país.

La noticia se conoció ayer a través del portal del diario Clarín y por versiones de la agencia DyN, y fue levantada por diarios y agencias de varios países. Según fuentes vaticanas citadas por DyN, el Papa vendría para estar "junto a sus compatriotas probablemente en la primera quincena" de diciembre, en consonancia con lo hablado con la Presidenta. "Es prematuro establecer qué puntos tocará en su tierra", precisó la fuente.

Ante esos trascendidos, la Presidenta pidió la confirmación oficial a la Secretaría de Culto. El secretario Oliveri se comunicó con las oficinas del nuncio apostólico, monseñor Emil Paul Tscherrig, y con la Conferencia Episcopal Argentina, y en ambos lugares le notificaron que "no existe confirmación oficial".

"En caso de confirmarse, sería una visita pastoral del Papa en el marco de una gira amplia por América latina. Es una fecha rara para que venga un santo padre, pero Francisco ha hecho cosas inéditas", confió a LA NACION una alta fuente episcopal.

En el Gobierno estaban ayer desconcertados. Si Francisco había evitado viajar a la Argentina antes de las elecciones de octubre, se podría abrir otro problema no menor en diciembre: el 15 de ese mes habría segunda vuelta electoral en Chile si en las elecciones presidenciales del 17 de noviembre ningún candidato obtiene más del 50% de los votos.

"El Papa no puede ir a Chile en la semana de las elecciones", confiaron altas fuentes del gobierno argentino.

Si cumpliera con las escalas de Chile y Uruguay, Francisco repetiría el itinerario de Juan Pablo II en su visita de 1987, cuando visitó sucesivamente Uruguay, Chile y la Argentina.

Por un lado, algunos sectores del Gobierno celebraron que el Papa no interferirá en la campaña electoral de octubre, por temor a que perjudique al kirchnerismo con sus homilías siempre críticas. Sin embargo, la Casa Rosada preparaba una agenda de visita de Estado para "apropiarse" de su figura y capitalizar la presencia de un papa argentino.

Una visita de Estado a Brasil

El gobierno de Brasil le pedirá al Papa, que en julio viajará a Río de Janeiro por la Jornada Mundial de la Juventud, que modifique el cariz de su gira y la convierta en una visita de Estado, según reveló ayer la prensa local. De concretarse, el cambio de estatus del viaje supondría para Francisco una serie de compromisos protocolares en Brasilia, como encuentros con la presidenta Dilma Rousseff y con los jefes del Poder Legislativo y del Poder Judicial.

Por lo pronto, la Arquidiócesis de Río de Janeiro señaló que la agenda pastoral del viaje será presentada en abril, y adelantó que en la ceremonia de recibimiento, el 25 de julio, Francisco probablemente recorra en su papamóvil la Avenida Atlántica, junto a la playa de Copacabana. Allí habrá actividades artísticas, comenzando con una canción a su llegada.

La posible agenda

  • Brasil
    Llegará en julio, para el Día Mundial de la Juventud
  • Argentina-Chile-Uruguay
    Visitaría el país y haría dos escalas en la región
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