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De Vido reclama más inversión a las telefónicas en el servicio celular

"Han ganado mucho dinero", dijo, y pidió que instalen más antenas para mejorar el servicio; analistas creen que el Estado debe asignar más frecuencias
Pablo Fernández Blanco
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4 de abril de 2013  

El ministro de Planificación, Julio De Vido, volvió a ensayar ayer uno de los libretos que más repitió durante los últimos años en materia de servicios públicos: sin dar explicaciones sobre la política que desarrollará el Gobierno en la materia, les exigió a las empresas telefónicas que inviertan para mejorar sus prestaciones en el servicio celular. Es un reclamo que escucharon durante años compañías de diversos sectores, desde el petróleo hasta la electricidad, sin resultados a la vista.

"Se viene una etapa de fuertes inversiones. Se lo digo a los privados: van a tener que invertir fuertemente" en la mejora y expansión de sus servicios, apuntó De Vido. El funcionario apenas profundizó en sus argumentos. Sostuvo que "las telefónicas han ganado mucho dinero", por lo que reclamó que "hagan las inversiones necesarias para la instalación de antenas que mejoren la calidad del servicio, sin poner como excusa que los intendentes son problemáticos para instalarlas". También les reclamó que "vendan teléfonos con servicio de TV digital abierta (la TDA, que transmite canales oficiales)", un servicio que, calificó el ministro, "definitivamente debe ingresar en las capas medias de la sociedad".

Las tres principales destinatarias de sus palabras fueron Claro, Personal y Movistar, que prefirieron no hacer comentarios ante la consulta de LA NACION.

El funcionario parece haber encarado una disputa con esas empresas este año. Por ejemplo, a fines de enero ordenó suspender un aumento de las tarifas que las compañías, con diferentes fechas de entrada en vigor, tenían previsto aplicar.

Para los especialistas, los reclamos oficiales son válidos parcialmente. Enrique Carrier, consultor en telecomunicaciones, sostuvo que "seguramente las empresas podrían haber hecho algo más para mejorar la calidad del servicio", pero aclaró que plantear la cuestión en esos términos es "no hacerse cargo de la parte del problema que es responsabilidad del Gobierno". Apuntó varios ejemplos. Entre ellos, las limitaciones de espectro radioeléctrico (el año pasado el Gobierno se quedó con un 25% del éter para que lo explote la estatal Arsat, que aún no lo usó) y las demoras en la licitación del espectro 4G. "Nos estamos quedando atrasados a nivel regional, cuando años atrás estábamos adelantados. Eso es reflejo de la inactividad regulatoria. Hoy Brasil, Uruguay y Paraguay están ofreciendo comercialmente servicios 4G, mientras que en la Argentina aún no iniciamos el proceso de asignación del espectro", sostuvo.

Con respecto a la negativa a autorizar la instalación de antenas por parte de los intendentes (un argumento muy utilizado por las telefónicas para justificar los problemas del servicio), Carrier sostuvo que al Gobierno también es en parte responsable. "Se podrían haber hecho cosas para simplificar, normalizar su instalación", explicó.

Por su parte, Esteban Rusell, consultor jurídico en telecomunicaciones, sostuvo que hay al menos tres motivos por los cuales la cobertura celular no funciona bien: la insuficiencia de inversiones, las restricciones municipales y, en último lugar, el espectro limitado de las compañías.

La arenga contra las telefónicas tuvo lugar ayer en el microcine del Ministerio de Economía, donde De Vido puso en funciones a la nueva cúpula del equipo que conducirá las telecomunicaciones. Fue un recambio con sabor a derrota para el patagónico, principalmente porque Lisandro Salas, un hombre de su riñón que desde ayer es ex secretario de Comunicaciones, fue reemplazado por Norberto Berner, un militante de La Cámpora que conoció de lleno el sector cuando fue nombrado director en Telecom en representación de la Anses. También estuvo al frente de la Inspección General de Justicia.

Matías Bianchi Villelli, que forma parte de la misma agrupación, será el nuevo presidente de la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales (Arsat), mediante la cual el Gobierno quiere competir en el mercado de las telecomunicaciones. Entre los asistentes al acto estaban el viceministro de Economía, Axel Kicillof, y los también influyentes Eduardo "Wado" De Pedro y Andrés "Cuervo" Larroque.

De Vido, sin embargo, negó fricciones y enfatizó que "es muy importante pensar que el proceso de transformación va a profundizarse con la incorporación de Norberto (Berner) y Matías (Bianchi Villelli), generando todas las articulaciones que sean necesarias, trabajando en equipo, como lo venimos haciendo en estos años de gestión".

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