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Iglesia

Presión del Gobierno para desmentir los rechazos de Cristina a Bergoglio

Política

En un escueto y sugestivo comunicado, el Episcopado informó que el papa Francisco, antes de acceder al pontificado, nunca le solicitó entrevistas personales a la presidenta Cristina Kirchner, quien recibió al entonces cardenal Jorge Bergoglio tres veces, siempre en su condición de titular del organismo que reúne a los obispos. La aclaración intenta desestimar las versiones de que el Gobierno no había dado respuestas a otros pedidos de audiencia del ex cardenal y, según pudo saber LA NACION, su difusión fue en respuesta a un pedido explícito que la Casa Rosada le hizo llegar a la Iglesia.

Tras el acercamiento de la Presidenta al Santo Padre , el Gobierno procura que caigan en el olvido los sucesivos desplantes que Néstor y Cristina Kirchner le provocaron al ex arzobispo de Buenos Aires, al negarse a asistir a los tedeums que encabezaba en la Catedral porteña.

El Episcopado presentó la aclaración "ante las reiteradas consultas periodísticas", pero fuentes cercanas al oficialismo dejaron trascender que el comunicado es fruto de un pedido que la Casa Rosada les hizo a los obispos, para restar crédito a la versión que indicaba que Bergoglio había formulado 14 pedidos de audiencia durante los diez años de gobierno kirchnerista y que nunca habían sido otorgados, como publicó LA NACION el 24 de este mes.

"Como presidente de la Conferencia Episcopal Argentina y acompañado por los miembros de la comisión ejecutiva, el señor cardenal en tres ocasiones le solicitó entrevistas a la señora Presidenta y las mismas fueron oportunamente concedidas", informó la Oficina de Prensa del Episcopado, en una nota de apenas cuatro líneas.

El secretario de Culto, Guillermo Oliveri, dijo a LA NACION que "siempre que el Episcopado y su presidente pidieron audiencias fueron recibidos". Los encuentros de la Presidenta con Bergoglio y la comitiva episcopal fueron el 19 de diciembre de 2007, una semana y media después de la asunción presidencial de Cristina Kirchner; el 27 de noviembre de 2008, cuando el purpurado la invitó a celebrar en Luján los 30 años de la mediación papal que puso fin al conflicto con Chile por el Canal de Beagle, y el 16 de marzo de 2010, en medio de un fuerte diluvio, como parte de la ronda de encuentros que el Episcopado realizó con todos los poderes del Estado. El mismo día, luego de esa reunión, Bergoglio y la conducción episcopal fueron recibidos en el Senado por el vicepresidente Julio Cobos.

Fuera de esos encuentros no hubo otras audiencias solicitadas por el ex cardenal. "Los pedidos pueden hacerse por nota o en forma verbal", explicó Oliveri, quien recordó que Néstor Kirchner recibió una vez, el 6 de agosto de 2003, a la conducción del Episcopado, que encabezaba el entonces arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Mirás, quien habló con el mandatario sobre los juicios por violaciones de los derechos humanos y le planteó la necesidad de "evitar los extremos de la impunidad y la venganza". Bergoglio estuvo presente, como vicepresidente primero del organismo.

Según pudo averiguar LA NACION, con la llegada de Cristina a la presidencia, el entonces jefe de Gabinete Alberto Fernández insistió ante Kirchner para superar el distanciamiento con la Iglesia. Pero después llegó la crisis por la resolución 125 y la Presidenta nunca digirió que Bergoglio respaldara al campo.

En los últimos dos años, luego de que el cardenal dejara la presidencia del Episcopado, Cristina Kirchner recibió dos veces en la Casa Rosada al actual presidente del organismo, monseñor José María Arancedo: el 10 de noviembre de 2011, apenas asumió la actual comisión ejecutiva, y el 18 de diciembre de 2012, cuando el arzobispo de Santa Fe le entregó uno de los más duros documentos de la Iglesia en los diez años de gobierno kirchnerista, en el que alertaba sobre la situación social y "los riesgos de caer en bandos irreconciliables".

Una gestión azulgrana desmentida

El Gobierno negó ayer que esté gestionando una audiencia del papa Francisco con Marcelo Tinelli. La supuesta intercesión de la presidenta Cristina Kirchner para facilitar un encuentro entre el Sumo Pontífice y el conductor fue rechazada por el secretario de Culto de la Nación, Guillermo Oliveri.

"Yo no tramité nada, no tengo nada que ver. Sólo entregué una camiseta de San Lorenzo. Se la di al Papa. Estaba en una caja, junto a un sobre cerrado. Eso fue todo", explicó el funcionario kirchnerista.

Desestimó así la versión de la que el diario El Cronista había dado cuenta anteayer. Según el matutino, el sobre cerrado que mencionó Oliveri, y que estaba en la caja que el funcionario le entregó a Francisco con una camiseta de San Lorenzo, sería la vía para hacerle llegar al Papa el pedido de audiencia para Tinelli.

Siempre según El Cronista, la Casa Rosada estaría detrás de un encuentro entre el conductor y Francisco, ambos hinchas de San Lorenzo, para lograr una foto de impacto popular antes de las elecciones legislativas.

"La gestión oficiosa en el Vaticano apunta a mezclar a Cristina con Francisco y Tinelli, que se transformarían así en la principal arma electoral del Gobierno", dijo el periódico.

Primera Asamblea post Francisco

El Episcopado prepara un plenario para el lunes 15 En medio de los intentos del Gobierno por mostrarse en sintonía con el papa Francisco, el lunes 15 de este mes comenzará en Pilar la reunión de la asamblea plenaria del Episcopado, que encabeza el arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo. Los obispos se reunirán en medio de su preocupación por la decisión del Gobierno de avanzar con la reforma del Código Civil y es de esperar que analicen el nuevo escenario político y social planteado en el país por la asunción del Papa. El encuentro se extenderá durante una semana.

A raíz de la elección del Papa, la Presidenta fue recibida en Roma por Francisco, un día antes de que celebrara la misa de inicio de su pontificado, y le pidió su intermediación en el conflicto con Gran Bretaña por Malvinas. Al día siguiente, Cristina Kirchner recibió en el hotel Edén a monseñor Arancedo, acompañado por el secretario general del Episcopado, monseñor Enrique Eguía Seguí..

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