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Luego del incendio, la refinería de YPF producirá entre 15 y 20% menos

Lo admitieron fuentes de la petrolera, pero dijeron que se importará el combustible que sea necesario para que no se note en los surtidores; cómo fueron las dramáticas horas del accidente

Domingo 07 de abril de 2013
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LA NACION
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Cuatro días después de la tormenta que provocó uno de los siniestros más graves que padeció la industria petrolera en el país, recién se empiezan a conocer los pormenores del incendio de la refinería que YPF tiene en Ensenada . Las importantes consecuencias se prolongarán por varios meses.

Si bien aún no hay datos concretos de la pérdida de la capacidad de producción que ocasionó el fuego - YPF no ha emitido ningún comunicado oficial al respecto ni tampoco hubo conferencias de prensa-, se estima que por lo menos hasta fin de año caerá la refinación de naftas entre un 15 a 20% en la planta más importante del país. Más allá de los avatares industriales, la compañía se verá obligada a importar nafta (operación que se suele hacer a pérdida) por lo menos si pretende mantener los volúmenes que ofrecía hasta el martes pasado en el surtidor.

En una semana, según cuentan en la petrolera, se pondrá en marcha la planta que producirá alrededor del 75% de la capacidad de instalada, lejos del 97% al que estaba funcionando cuando se inundó. En dos meses se terminará el arreglo del llamado Toppic C, una instalación que hace un primer refino a base de presión y temperatura, y que sufrió daños, con lo que la producción quedará reducida entre 15 y 20%. Después, para llegar al tope de refinamiento o a los valores que tenía hace cinco días, habrá que esperar. ¿Cuánto? "No se sabe bien. Vamos a acelerar una inversión de un horno de coque -similar al que fue el epicentro del incendio- que habíamos aprobado en diciembre pasado. Hasta que no se finalice, la planta operará un 15% por debajo de sus posibilidades", reconocieron en la petrolera.

Fuentes del sector informaron que en la empresa ya se trabaja en un plan de contingencia para importar combustibles durante varios meses. "Podría ser cerca de un año", deslizó un conocedor de la refinería. En YPF no hay comentarios sobre los tiempos de recuperación de la planta. "Los consumidores no lo van a notar esta caída en la producción. Vamos a importar lo que sea necesario para poner a la venta el mismo volumen", completó una fuente de la empresa.

En el mercado, especialmente en el de los trader mundiales de combustibles, ya se frotan las manos por el nuevo cliente que saldrá al mercado. Aunque YPF ya importaba gasoil y algo de naftas para cubrir los picos de demanda, el incendio le generará una mayor dependencia de las compras al exterior. En los principales despachos de la compañía dicen no estar pendientes de alguna solución o paliativo que implemente el Gobierno. A su costo, confirman, importarán lo que sea necesario. El viernes, YPF ya compró un barco de nafta para sus estaciones de servicio. La firma Glencore, uno de los principales trader del mundo, fue la vendedora. El buque, que estaba en el Golfo de México, tardará entre 10 y 12 días en anclar en las boyas argentinas. Mientras tanto, dicen en YPF, no debería haber faltantes, ya que entregarán el stock que ayer mismo se empezó a despachar.

El siniestro del martes, que quedó a la sombra de la tragedia de miles de familias platenses, fue más importante de lo que trascendió en un primer momento. Más allá de que está en marcha una investigación interna para tener certezas, que obviamente interesa mucho por los seguros que cubren las instalaciones, los ejecutivos de YPF ya tienen algunos datos preliminares que les aportaron sus técnicos.

Todo empezó el martes a las 18.30. En ese momento, la lluvia era muy intensa. Una hora y media después, se tomó la decisión de apagar la refinería cuando ya el agua había ganado terreno en las 400 hectáreas que ocupa en Ensenada. En ese momento, el CEO de la empresa, Miguel Galuccio, no estaba en la Argentina. Cuentan en la petrolera que el ejecutivo estaba en un país asiático. ¿En cuál?, preguntó LA NACION. "Estaba reunido con el presidente de una de las petroleras más grandes del mundo. No podemos decir más por razones de confidencialidad", respondieron.

La refinería está emplazada en un rectángulo (que en uno de sus lados tiene alrededor de 4000 metros), rodeado de un canal que lo circunda. En YPF dicen que toda el agua que sale de la destilería se trata y que recién después se vierte a los canales. Justamente esta previsión llevó a que se construyan enormes piletones a fin de acumular los residuos líquidos que deja el proceso de refinación para luego tratarlos y vertirlos.

Según información a la que accedió LA NACION, el proyecto está preparado para recibir 86.000 metros cúbicos de agua, capacidad que está calculada para soportar las lluvias que la azoten. En YPF circula un informe de lluvias en los últimos diez años en Ensenada. El pico registrado fue un mes (agosto) en el que se acumularon precipitaciones por 287 milímetros. Pues el martes, la planta recibió 390.000 metros cúbicos con alrededor de 394 milímetros en seis horas.

Todo colapsó y los desagües industriales se juntaron con los pluviales. Los piletones rebalsaron y se fundieron en un líquido que llegó a tener más de un metro de profundidad; el agua circulaba por abajo (en virtud del peso específico que tiene), y los combustibles, por arriba.

El líquido se dispersó por toda la planta sin control. Justamente cuando tomó contacto con un horno que quema a alrededor de 600 grados, y que aún estaba caliente pese a que la refinería estaba apagada, se produjo el fuego.

Pasaron ocho horas para que extinguieran las llamas y diez horas más hasta que se dio por controlado el siniestro. En esas ocho horas, los bomberos trabajaron al borde de la muerte. Sumergidos en algunos casos hasta la cintura en un fluido combustible que llegó a calentarse por la temperatura de la combustión, con llamas a pocos metros, y valiéndose de productos químicos, el objetivo era intentar que no se dispersara el fuego por el agua. "Se trabajó en forma similar a cuando hay un derrame en el agua. Se aísla y después se apaga", dijo una fuente que estuvo estos días en la refinería. El epicentro fue el horno coque A. Allí se dio la batalla contra las llamas y, según los primeros informes, habría quedado inutilizado. Desde ese lugar se propagó el fuego por el agua. A las 21 del martes, contó una fuente que conoció de cerca lo que sucedió en la refinería, el frente de incendio llegaba a 500 metros; en YPF hablan de un poco menos, 200.

Ayer en la planta aún quedaban 40 centímetros de agua y muchas preguntas que se contestarán cuando las aguas estén más calmas.

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