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Martha Argerich, mi madre

Espectáculos

Stéphanie Argerich, hija de la pianista argentina, vino a presentar Bloody Daughter, el documental en el que retrata a su progenitora con honestidad brutal

Por   | Para LA NACION

"Si aparece en pijama a las cuatro de la tarde es porque es así, eso muestra algo de ella, que vive en otro tiempo, en otro espacio; vive en la «dimensión Martha»", dice Stéphanie Argerich sobre su madre, Martha Argerich, la protagonista de Bloody Daughter , el personalísimo documental que vino a presentar al Bafici y que todavía tiene una función por delante (mañana, a las 18, en el Village Recoleta).

Desde los once años, la segunda hija de la célebre pianista -con el músico Stephen Kovacevich- filma a su madre casi como en un prolongado juego. En su casa, en giras, en hoteles, con amigos, en fiestas... hasta que un día supo que tenía algo para contar y que quería hacerlo. "Cuando terminé mis estudios de fotografía me dieron muchas ganas de hacer una película y me lancé con esta historia de manera muy amateur, pero creo que no estaba lista emocionalmente y lo dejé, era enorme para mí."

Pasaron algunos años y Stéphanie siguió recolectando imágenes del pasado y haciendo nuevas, pero recién cuando tuvo a su primer hijo se sintió preparada para ese desafío.

-¿Hubo algo de tu maternidad que te hizo repensar el vínculo con tu mamá?

-Ser madre me hizo mirar más de cerca mi relación con ella para preguntarme qué tipo de madre soy yo. Recién ahí tuve fuerzas para enfrentarme a mi «monstruo» de madre (se ríe). Ya no estaba sola.

La película que hizo Stéphanie muestra a una Martha Argerich desconocida para el gran público. Primerísimos primeros planos que no sólo la dejan casi al desnudo en lo físico sino en lo emocional. La pianista aparece como una niña que necesita protección y también como una reina que atrae todas las miradas, "un imán frente al que hay que estar muy sólido para no perderse", dice Stéphanie, y lo hace con tremenda ternura, con tremenda honestidad.

Tanta honestidad que no escatima reflejar los densos silencios de la pianista cuando su hija le pregunta sobre los ocho años en que su hermana Lyda (hija de Argerich y el violinista chino Robert Chen) vivió en un orfelinato, alejada de todos. "Yo todavía no sé bien por qué pasó; mi madre todavía no entiende qué fue lo que le sucedió en ese momento."

-¿Puede ser que en tu película Lyda sea la verdadera Bloody Daughter (maldita hija)?

-Ella es mi opuesto, yo estaba casi demasiado cerca de mi madre y ella no la tuvo. Quizá si yo hubiese hecho la película cuando tenía 18 años habría sido más confrontativa, más directa... Pero eso ya lo hice en la vida real, frente a frente. Puede que la película funcione una suerte de terapia para toda la familia. No sé lo que va a pasar... está trabajando todavía en cada uno.

-¿Qué dijo tu madre cuando la vio?

-Fue muy difícil para ella verse sobre todo por lo físico, verse grande... Ella no ve que todavía es hermosa y además es muy crítica. Ahora que ya la vio muchas veces se acepta más y puede ver otras cosas, puede ver la película. Antes no podía ver nada, estaba todo demasiado cerca.

Así de cerca la muestra Stéphanie a su madre en Bloody Daughter , así se muestra a ella misma y a sus hermanas (más temprano que tarde aparece Annie Dutoit, hija de Argerich con Charles Dutoit, otro músico enorme). Entre las cuatro mujeres forman un matriarcado en el que los hombres no tienen (o tenían) mucho para hacer. Allí Stéphanie, Annie y Lyda rodean a su madre con un afecto y una ternura que conmueven. Ellas son las que la acercan a una realidad con la que le cuesta conectar. "Es cierto, es alguien bastante desconectado, no le gusta mucho la realidad; siempre dice que la vida no es eso, que es otra cosa. Es como que nunca está en su lugar. Pero a la vez tiene un costado muy divertido, es una verdadera bon vivant, no es alguien triste, oscuro, que se refugia en su soledad.

-¿Y cómo sos vos como madre?

-Es otra vida, no se puede comparar. Yo soy muy normal, para mí fue casi una rebelión casarme, vivir con mi marido... pero a veces pienso que también esto es un poco aburrido. Hay cosas buenas de eso que había en casa: gente entrando y saliendo, muchos amigos.... Poder armar algo en el medio entre una cosa y la otra estaría bien.

-¿Cómo sigue tu carrera ahora? Considerando que ésta es tu ópera prima...

-Sé que quiero seguir con los documentales, pero así, escribiendo, filmando, con proyectos propios. Igual ahora no puedo pensar mucho más allá de esta película. Estuvo tantos años conmigo que es como la piel de una serpiente, me saco esta piel vieja y ahora necesito preguntarme qué piel tengo debajo.

-¿La música nunca estuvo como opción para vos?

-Por suerte no, mirá... de las tres hijas la única que le sigue los pasos es Lyda, la única que no vivió con ella.

Agenda ?del día

  • Anina
    A las 17.10, en el Village Recoleta 6
    Film animado en competencia centrado en la nena de nombre capicúa del título, que colecciona boletos de colectivo.
  • Soft in the Head
    A las 18, en el Village Recoleta 2
    Un documental improvisado sobre las líneas argumentales de El idiota de Dostoievski de Nathan Siver, director de Exit Elena.
  • Hannah Arendt
    A las 20.55, en el Artemultiplex Belgrano.
    El viaje a Jerusalén de la pensadora para cubrir el juicio de Eichmann, punto de partida de esta ficción provocadora.
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