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Todas quieren ser Máxima

Opinión

¿Será tan así? ¿Quién se animaría, acaso, a romper la magia?

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Máxima y Guillermo en la ceremonia de entronización. Foto: Reuters 
 

"Sos un rey", "Sos mi reina...mi princesa", "Ya llegará tu príncipe azul". Crecimos creyendo que la realeza es, por "excelencia", el estado "supremo" de bienestar, el modelo de status social y económico más sublime... el prestigio, la fantasía, la ensoñación.

Corona, cetro, capa, joyas, castillo, privilegio, poder, banquetes, glamour, fiestas. ¿Será tan así? ¿Quién se animaría, acaso, a romper la magia?

Seguramente ninguna reina o princesa se atrevería a sortear el protocolo y confesar sus pesares.

Está incorporado en nuestro imaginario social la necesidad de soñar, cada quien a su escala o parecer

Lady Di siempre será recordada como una princesa, más allá de sus penas y desgracias. Nunca olvidaré el interés y el rating que, en la primera semana de septiembre de 1997, arrojó el entierro simultáneo de Diana Spencer y el de la Madre Teresa de Calcuta.

Así nuestra realidad sea la del crédito hipotecario y la calabaza, está incorporado en nuestro imaginario social la necesidad de soñar, cada quien a su escala o parecer.

¿Contaron la cantidad de princesas que ya tiene en su haber el maravilloso mundo de Disney?

Nadie, insisto, atentaría contra la imagen que hemos construido gracias a los cuentos, disfraces y a las heroicas batallas de nuestra infancia.

Es por demás necesario alimentar nuestro mundo fantástico

Es por demás necesario alimentar nuestro mundo fantástico. El marketing de la realeza simboliza nuestro deseo de progreso, prestigio, reconocimiento, pertenencia...incluso para los que se niegan a reconocerlo.

Por algo el éxito de las revistas que dan cuenta de las noticias de la alta sociedad. Así no tengamos sus autos, vestidos y millones, no podemos dejar de mirar y deslumbrarnos.

Hasta las princesas "feas como brujas" parecen bellas sólo por ser princesas. Todo está bien, todo es ideal, todo es mágico. Y está bien, en la medida que tengamos los pies sobre la tierra y no creamos que la vida es tener o parecer..

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