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No sé cuánto dinero tengo ahorrado

Opinión
 
 

Podríamos comenzar la nota definiendo 4 perfiles de personas distintas en cuanto a su relación con el dinero:

  • El que puede ahorrar todos los meses.
  • El que ahorró en una época pero ya no puede hacerlo, y busca mantener el poder adquisitivo de su capital.
  • El que no puede ahorrar.
  • El que necesita utilizar ahorros porque no llega a fin de mes.

Esta columna está más bien orientada a los primeros dos perfiles: aquellos que ahorran o ahorraron en su momento y se encuentran con que no saben, a ciencia cierta, como medir su riqueza (y no entendemos por riqueza un millón de pesos sino lo mucho o poco que hayan podido juntar).

¿Qué moneda debemos utilizar como punto de referencia para calcular cuánto es nuestro capital? ¿Existe una relación directa entre la suba del dólar blue (o, mejor dicho, la caída del peso) y el incentivo a consumir?

Buscaremos las respuestas a estas preguntas a continuación.

Variación relativa y variación absoluta.

Para poder meternos de lleno en esta cuestión, necesitamos primero definir la diferencia entre una variación absoluta y una variación relativa.

Se entiende por variación absoluta al aumento o disminución de una variable cualquiera en términos totales. Por ejemplo, si tenía 10.000 pesos y un año después tengo 15.000, la variación absoluta es de 5.000 pesos.

Por otro lado, se dice que una variación es relativa cuando se calcula en relación a otra u otras variables. Siguiendo con el ejemplo anterior, si mi patrimonio aumentó en un 50% (de 10.000 a 15.000 pesos) pero en el mismo año la inflación fue del 30%, entonces, a grandes rasgos, el aumento en relación a la inflación fue de 20% (50%-30%).

Se puede decir entonces que mi riqueza tuvo una variación absoluta de 5000 pesos, pero al mismo tiempo la variación relativa fue del 20%, tomando como referencia la inflación del mismo período.

Ahora sí, podemos meternos con más profundidad en la cuestión que nos toca, diferenciando entre variación absoluta y variación relativa del patrimonio.

Hoy, los argentinos que ahorran (o ahorraron en su momento) tienen serias dificultades para medir su riqueza. Si la miden en pesos, probablemente sean más ricos que en los últimos años (en términos absolutos), pero, como vimos en el ejemplo, la inflación produce que se esté midiendo en una moneda que cada vez vale menos, es decir, por más que son más ricos "a simple vista" se da la paradoja que su poder adquisitivo disminuye.

Si, en cambio, medimos la riqueza en dólares: ¿qué dólar tomamos? Si tomamos el dólar oficial sabemos que el mismo no se puede conseguir y, por lo tanto, la comparación pierde sentido. Si tomamos el dólar blue, entonces los ahorros se han ido deteriorando velozmente (si están en pesos) o se han mantenido (si están en dólares).

Oro, dólar, metros cuadrados: ¿contra qué nos medimos?

Analicemos algunos casos puntuales:

Luego de 20 años de arduo trabajo, Roberto pudo juntar 300.000 pesos como ahorro. Decidió invertirlo en un plazo fijo al 14% anual, sabiendo que si la inflación llegaba al 25%, perdería un 11% en términos de poder adquisitivo. Ahora bien, con una suba de más del 40% en un poco más de 4 meses por parte del dólar blue, se da cuenta que no solo a fin de año seguramente será un 11% más pobre dada la inflación: es además un 26% más pobre en términos de dólar paralelo, y aún quedan 8 meses por delante.

Su riqueza absoluta aumentará cuando cobre los intereses del plazo fijo un 14%, pero su riqueza relativa versus la inflación caerá un 11%, mientras que su riqueza relativa versus el dólar blue, al día de hoy, ya a caído 26% y es muy probable que la merma se profundice aún más en lo que queda del año.

Pero no necesariamente la medición tiene que ser contra la inflación o contra otras monedas: podríamos realizar el cálculo contra metros cuadrados (cuánto aumentó o disminuyó la riqueza en función de los metros cuadrados que se podían comprar antes y los que se pueden comprar ahora) o en onzas de oro, entre otras variables.

A continuación se analiza, para un mismo patrimonio de 300 mil pesos, cuál ha sido la variación en términos de onzas de oro, billetes de 100 dólares (tomando como punto de partida el tipo de cambio oficial y como punto de llegada el dólar paralelo) o metros cuadrados desde marzo de 2010 hasta marzo de 2013.

 
 

En el caso del oro, en marzo de 2010 la onza (31 gramos) cotizaba en 1178 dólares. A tipo de cambio oficial (en ese entonces el paralelo era prácticamente igual dado que aún no existía el cepo cambiario), con 300.000 pesos se podían comprar casi 66 onzas.

Para marzo de 2013, la onza pasó a valer 1473 dólares. El dólar paralelo para ese entonces ya era de 8.40, con lo cual, con los mismos 300 mil pesos se podían comprar 24 onzas. La caída en la riqueza en términos relativos con el oro fue de -63%.

Si tomamos simplemente el dólar y cuantificamos la cantidad de billetes de 100 que se podían comprar en marzo de 2010 (a tipo de cambio oficial) y en marzo del corriente año, llegamos a la conclusión de que la caída en el patrimonio fue de casi el -54%.

Si la medición quiere hacerse tomando los metros cuadrados que se podían comprar con ese dinero en el barrio porteño de Palermo en ese entonces y ahora, debemos tomar el dólar oficial para 2010 y el dólar celeste para 2013 (que sale del promedio del oficial y el paralelo), que es de 6.79 pesos. El cálculo nos dice que frente a 29,73 metros cuadrados que se podían comprar con 300.000 pesos (a un valor de 2603 dólares el metro cuadrado), ahora solo se puede acceder a casi la mitad: 15,79 metros cuadrados (a un valor de 2.800 dólares). La caída en la riqueza, medida en metros cuadrados, ha sido del -47%.

Conclusión

Al no saber cuánto dinero tenemos ahorrado realmente, pero al mismo tiempo intuir que en términos relativos la suma es cada vez menor en la mayoría de los casos, el estímulo a gastar en viajes al exterior, autos, adelanto de consumo por si aumentan los precios luego del congelamiento, ropa, salidas, etcétera, puede ser visto como un "falso escape" a la pérdida de riqueza. Lo dicho alimenta un modelo económico basado en el consumo interno: se gasta hasta lo que no se tiene (en cómodas cuotas fijas).

Parte de la solución está en no ceder frente a esta compleja situación y siempre buscar seguir ahorrando, de manera tal de ganar tranquilidad de cara un futuro económico que se presenta complicado.

Oro, dólar blue, metros cuadrados o cualquier otro tipo de inversión creativa, cada uno deberá encontrar la que mejor se adapte a sus convicciones y posibilidades.

Informarse, cuantificar y usar variaciones relativas es solo el comienzo del viaje hacia un horizonte en el cual nuestros ahorros estén a salvo de las turbulencias financieras que nos afectan cada vez más..

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