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La guerra / Vidas marcadas por los enfrentamientos

Damasco: una ciudad rodeada por la violencia y aislada del mundo

El Mundo

Los combates en las afueras de la capital son cada vez más intensos; el ejército cañonea las posiciones rebeldes mientras crece la inseguridad y se repiten los apagones

Por   | Para LA NACION

 
 

DAMASCO.- La noche y las alturas transforman a Damasco en la postal de la incertidumbre. A cinco minutos en auto, hacia el Norte, se puede acceder a una de las laderas con mejor vista panorámica de toda la región. Allí alguna vez funcionaba un lindo restaurante donde llegaban mandatarios de todo el mundo y sus paseos para enamorados se trasformaban en la típica fotografía que retrataba la ciudad.

Pero ahora, con dos años de una guerra interna que avanzó hasta los bordes de la capital, el presente de la montaña Kassion es una extraña mezcla de cañones y retenes militares que prohíben el ingreso de extraños. Cada día las baterías disparan hacia la lejanía aprovechando el control visual de toda la zona. Con la idea de reducir los errores de cálculo, el ejército suele aumentar sus ataques durante la madrugada y así aprovechar la franja rebelde que la panorámica entrega.

"De aquí hasta la parte sin luz es Damasco y luego todo el perímetro oscuro abarca los barrios donde están los combates", explica Samir, consejero privado del gobierno. "Oí, uno, dos disparos y esperá. cuando caen otra vez deben sonar dos. Chequeá allá el resplandor y vas a ver que siempre disparan por sobre la ciudad para detonar en la periferia. Son muy precisos e imaginate cientos de cuadras en penumbras donde estas balas caen y destrozan lo que sea", dice Samir mientras señala con la mano las cuadras que se alejan del mercado de Jamidiye, de 800 años de antigüedad y actual frontera con uno de los barrios más problemáticos.

Los combates se intensificaron ante el plan de los rebeldes de apoderarse del aeropuerto y lograr así la mayor victoria desde comenzada la guerra. Todos los barrios sin luz eléctrica se estiran hacia el Sudeste y los militares oficialistas combinaron el ataque de artillería con enfrentamientos urbanos entre las cuadras que ya quedaron deshabitadas.

Fuentes externas al gobierno aseguran que los insurgentes siguen ingresando por la frontera jordana y más de 10.000 hombres todavía estarían resistiendo el cerco impuesto por el ejército regular.

Calles desiertas

"Ya se fueron todos de ahí porque tenían mucho miedo de que los maten", dice Lina, una residente de la zona. "La casa de mi tío quedó destrozada por un cohete. No sabemos de qué lado vino, pero tampoco nos interesa preguntar más", alega con la desesperación que muestra la mayoría de los habitantes de las afueras de Damasco.

En su afán de anular el foco rebelde, el gobierno enfrenta, entre otros, un problema: la compleja arquitectura urbana del terreno y su irregularidad favorece a los ágiles grupos de choque opositores.

"Dicen que van a tirar muchas casas con las topadoras para impedir que la guerrilla se instale con francotiradores o se esconda mucho tiempo", añade Samir, novio de Lina y también vecino de los barrios más perjudicados.

"Vivir se volvió una pesadilla y estamos hartos; cansados diría porque ya pasó mucho tiempo y esto no se acaba. Hay gente a favor del gobierno y otros en contra; pero aquí, con tanta destrucción hay muchos que empiezan a enojarse con cualquiera que se le ponga enfrente", cuenta.

Samir asegura que la vida diaria en Damasco no cambió en cuestiones de trabajo, estudios o salidas al mercado. "Pero tenemos mucho temor cuando nos movemos en la noche. Escuchamos muchas historias de asaltos y violaciones a mujeres que volvían solas. No sé cuánto será verdad, pero como esos barrios son tierra de nadie todo puede pasar. La mayoría de mis amigos se fueron al Líbano o Dubai. Imaginate que ya no tengo con quién salir y me la paso en casa de mi novio", dice Lina, y sonríe avergonzada.

Bloqueo

La mezcla de luces y penumbras que se observa desde el Kassion representa con exactitud visual la situación informativa de Damasco.

El martes pasado, la ciudad amaneció sin servicio de Internet y el problema se prolongó por 48 horas. La mayoría de los consultados explicó que se volvió normal quedar aislados de la Red por varios días y que además las conexiones cada vez son más lentas.

"Los problemas se deben al reciente ataque israelí y a los materiales de sus proyectiles. Podemos asegurar que no fueron aviones los que nos atacaron y sí misiles lanzados desde los territorios palestinos ocupados", dice a LA NACION Omran al-Zouabi, ministro de Información. "Al parecer utilizaron cohetes de una tecnología demasiado avanzada y nueva, quizás estadounidense, y luego del impacto se creó un campo magnético que anuló las transmisiones e Internet en gran parte de la región."

Según Al-Zouabi, las posibilidades de que Israel haya utilizado uranio empobrecido en las cabezas de los misiles es una duda que los equipos científicos del gobierno han comenzado a investigar y evalúan llamar a un grupo internacional que avale su denuncia.

"Es el boicot. No es casual que ahora estemos aislados. Seguro está ocurriendo algo grave y quieren mantenernos sin posibilidades de comunicación", dice Naim Chabouk, referente de la Unión Sirio-Venezolana, allegada al gobierno sirio, y coordinador de un extenso equipo de jóvenes que trabaja en las redes sociales para difundir la versión oficial del conflicto.

El activista sostiene que las grandes cadenas occidentales bloquearon los canales sirios para impedir contar el otro lado de la historia.

"Lo único que pedimos es la posibilidad de que millones puedan ver otra opción. Nadie los obliga a creernos y estamos seguros de que comparar ayudará a entender lo que ocurre con nuestro pueblo. Que vean todo y que luego el mundo decida", afirma en defensa del gobierno del presidente Bashar al-Assad.

"Decenas de civiles", ejecutados

  • Decenas de civiles fueron ejecutados ayer en uno de los accesos a la localidad siria de Halfaya, en la provincia de Hama, y escenario de fuertes combates entre las fuerzas del régimen y los rebeldes, aseguraron grupos opositores.
  • Los activistas Comités de Coordinación Local indicaron, en un comunicado, que las fuerzas gubernamentales asesinaron a decenas de civiles que habían retenido como "escudos humanos" para intentar irrumpir en la localidad.
  • El grupo detalló que los soldados leales al presidente sirio, Bashar al- Assad, destruyeron un puente que une la zona de Tayeba al Iman y Halfaya, al tiempo que el rebelde Ejército Libre Sirio (ELS) hizo lo mismo con un vehículo blindado.

Las dos caras de un país partido

Mientras la guerra desangra a Siria y se acerca cada vez más a Damasco -donde los combates en la periferia se intensificaron- los refugiados libran sus propias batallas en los precarios campos de los países vecinos. Ya son 1,4 millones los que escaparon del país, según los datos de la ONU

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    Foto: AFP y NYT
     
    Damasco.
    Cuando comenzó el conflicto en Siria, en marzo de 2011, la guerra era algo lejano para los habitantes de Damasco. Sin embargo, ahora en las afueras de la capital los combates son cada vez más intensos y los rebeldes ya controlan algunos barrios, como el de Al-Tadaum, en el Sur (foto).
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    Foto: AFP y NYT
     
    Refugiados.
    Uno de los campos de refugiados más grandes es el de Zaatari (foto), en Jordania, donde viven 120.000 sirios. Además de las largas filas que deben hacer las familias para conseguir comida, uno de los grandes dramas es el de los menores de 18 años, que constituyen una generación perdida.
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