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Roberto Lavagna: "Con Macri tenemos muy buen diálogo, hay puntos en los que hay mucho acuerdo"

Política

Después de las tensiones que generó en Pro su foto con el PJ disidente, el ex ministro salió a poner paños fríos y a recomponer la relación; sin embargo, admite que falta para llegar a un acuerdo

Por   | LA NACION

La guitarra y sus acordes tangueros se escuchan, nítidos, desde las oficinas que Roberto Lavagna utiliza en el cuarto piso de un edificio cercano al Obelisco. Imperturbable, de saco y corbata, el ex ministro de Economía de Néstor Kirchner se disculpa por llegar cinco minutos tarde y da cuenta de su obsesión: derrotar a la presidenta Cristina Kirchner. Para lograrlo, Lavagna está dispuesto a jugar ya a través de su candidatura a senador porteño, y parece convencido de hacerlo, sea en alianza con Mauricio Macri o en una lista sólo compuesta por peronistas.

-La Presidenta confirmó que habrá internas en agosto. ¿Eso acelera su estrategia?

-No hay nada nuevo. Lo más interesante es que la convocatoria no incluye las elecciones para el Consejo de la Magistratura.

-¿Y en qué punto está hoy su proyecto?

-(Abre los brazos, se ríe.) Trabajando. Hago un llamado de atención sobre 2013: he visto algunos dirigentes políticos de primer nivel que dicen que no hay probabilidad de reelección. Yo pienso todo lo contrario: 2013 es la gran oportunidad de crear un gobierno semiparlamentario, lo que significa recuperar al menos una de los dos cámaras del Congreso, para generar propios proyectos y frenar los del Poder Ejecutivo que consideramos errados.

-¿Y sobre qué base de acuerdos?

-Con distintos dirigentes he estado hablando de cuatro puntos básicos: mantenimiento de la actual Constitución, transparentar el sistema electoral, gran proyecto de empleo joven para los que no estudian ni trabajan y la anulación inmediata del conjunto de las seis leyes del paquete judicial. En estos puntos está lo que yo llamo el gran centro del acuerdo.

-¿En eso acuerdan el peronismo disidente y Pro?

-Sí, y esto incluye a otros sectores; sólo está excluido el Gobierno, que no quiere escuchar ni hablar con nadie, y los sectores extremadamente conservadores, a quienes la pobreza no les llega. No quiere decir que tengamos un candidato único, pero sí compromisos muy firmes de cómo actuar en el Congreso.

-Hay una demanda de unidad de la oposición. ¿La gente los empuja a ir junto con Pro o es una unidad por convicción?

-Hay una realidad: el Gobierno ha tomado un camino cada vez más autocrático y autoritario, y esto hace que sean posibles acuerdos en algunos puntos que no hubieran sido posibles tres o cuatro años atrás. Usted tiene razón: la sociedad le ha dado también a esto un impulso.

-¿Da por superado el episodio de la foto del peronismo en Córdoba?

-No lo doy por superado porque nunca le di entidad.

-En el macrismo sí se la dieron...

-Usted me está preguntando a mí (se pone serio). No le doy entidad porque creo que están en juego otras cosas. Yo hablo de unas cosas y ustedes los periodistas de otras sobre las cuales tienen que escribir.

-No puede negar que hay malhumor. ¿Ve un prejuicio en el peronismo con respecto al acuerdo con Pro?

-No me parece. Nunca debe haber escuchado en los últimos años actitudes excluyendo a Pro; eso sí se escuchó en otros partidos en los que la dirigencia importante puso límites.

-¿Y de Pro hacia el peronismo?

-Conozco menos, no me parece? Hay peronistas en el gobierno de la ciudad y hay una vocación en ellos de extenderse más allá de la ciudad. Eso no se hace de la nada, sino con acuerdos y consensos.

-¿Volvió a hablar con Macri después del episodio?

-Sí, tuvimos oportunidad de estar. Bien, hablamos normalmente. Lo que ocurra más allá de nosotros puede ser significativo, pero nosotros tenemos muy buen diálogo. Y en estos cuatro puntos de los que les hablo hay mucho acuerdo.

-¿Está más cerca de ir con el macrismo o de una lista conjunta?

-Por ahora estamos caminando (se sonríe). Como no son caminos opuestos se verá, todavía hay tiempo. Las decisiones de fondo requieren tiempo, y no pasa sólo en la Capital; en varias provincias hay indefiniciones, hay un proceso y aún no hay cosas cerradas.

-¿Qué se puede hacer desde el Senado?

-Un senador más o menos no cambia las cosas, pero si hablamos de un sistema semiparlamentario la relevancia tiende a aumentar.

-No me queda claro dónde está la relación con Macri...

-Mire, si usted va a Mar del Plata, puede tomar la ruta 2 o la 11, son paralelas y se juntan en algunas partes. Como ciudadano que soy, a quien va a 2013 pensando en 2015 lo castigaría. Lo que está en juego es 2013. No habrá 2015 si en 2013 no hay un resultado que descomprima y haga que el Congreso deje de ser una escribanía.

-Scioli y Massa hablaron sólo de 2015...

-Otros partidos también, que incluso hicieron lanzamientos y todo.

-¿Y está mal?

-Sí. Eso viene ligado a que no creen que la reelección sea posible y se dan el lujo de mirar hacia adelante. No olvidemos que en 1994 Menem no tenía la posibilidad de reelección. ¡Tengamos un poco de memoria!

-¿En la "renovación democrática del peronismo" hay presidenciables?

-Creo que sí, pero que digan los que lo quieren decir. Lo que dije antes vale para todos nosotros. El año 2013 es el momento y no hay que generar ningún tema de distracción sobre lo principal..

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