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Lavagna: "A Macri se me puede ocurrir llamarlo en un rato o dentro de dos años"

Política

El dirigente peronista tomó distancia de las negociaciones para un acuerdo electoral entre el PJ disidente y el Pro

Por   | LA NACION

Roberto Lavagna recibe a LA NACION en su oficina ubicada en Avenida 9 de Julio. Las endiabladas obras del metrobús parecen un mensaje que recibe en forma cotidiana. En el futuro ese transporte puede ser una solución, pero en la actualidad se trata de una tortuosa compañía. Muchas veces hay ruido y altera a Lavagna y a sus interlocutores. El último ministro de Economía que tuvo peso político propio en la Argentina sabe que esa alteración tiene origen en Mauricio Macri, el jefe de gobierno de la ciudad, con quien protagoniza, casualmente, tironeos electorales algo estruendosos.

Lavagna mantiene el mismo tono durante todo el reportaje, pero sus frases son por momentos punzantes definiciones políticas. "Esta mesa es transparente. Así soy yo también. Nada voy a hacer yo por debajo de la mesa", advierte cuando se le informa que en el Pro algunos preferirían evitar (¿esconder?) algunas de sus compañías del peronismo no kirchnerista, entre ellas, el jefe de la CGT opositora, Hugo Moyano.

El ex candidato presidencial ratifica su postulación para senador por la Capital Federal, pero sugiere que no le va la vida en ello, aunque resalta una y otra vez que hace "18 meses" que viene zurciendo un paño político que pueda servir para cubrir una coalición electoral amplia. Que incluya al macrismo, pero que también pueda prescindir de él.

Video: Lavagna, en entrevista para LA NACION

En las últimas semanas hubo definiciones y Lavagna reacciona. Pone casi al borde del precipicio a las conversaciones con Macri:

- ¿A un mes de la definición de candidaturas, cómo está hoy Roberto Lavagna?

Depende de lo que uno se proponga en la vida. Mi propósito mayor no pasa por una candidatura. Hace ya siete años que estoy como un ciudadano privado sin ningún cargo, pero con mucha actividad y mucho compromiso político. ¿Cuál fue mi propósito a lo largo de estos meses? Transmitir ciertos mensajes básicos, de los que hablé con toda la dirigencia política, sindical y empresaria.

- ¿Cuáles serían esos mensajes?

Son cuatro: el mantenimiento de la actual Constitución, sin ninguna posibilidad de re-reelección; la reforma del régimen electoral; la anulación de estas seis leyes que tienden a domesticar a la Justicia; y un gran programa de empleo joven.

- Con respecto a las negociaciones con el Pro y con Mauricio Macri.

El término negociaciones alguien lo puso, pero yo no. Hemos tenido diálogo sobre estas propuestas que comentaba, donde hemos tenido acuerdos. En la última semana simplemente no ha habido más intercambio de opiniones. No más que esto.

- El jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, dijo que el diálogo se enfrió...

En general no opino de lo que dicen otros dirigentes. Desde mi punto de vista, como dije en un anterior reportaje con LA NACION, uno puede llegar al mismo destino por rutas separadas, por vías separadas, o en forma conjunta. Depende de las circunstancias, no hay que dramatizar nada. Si alguien tiene sentimiento de frío o de calor, son problemas de quien los tiene.

- En el Pro creen que la próxima es una elección distrito por distrito, ¿para usted también?

Esta es una elección absolutamente nacional. Acá se juegan cosas muy profundas. Las propuestas que acabo de decirle tiene que ver con cuestiones nacionales de primera magnitud. Esto se juega en el 2013. Hay una cosa un poco extraña en alguna dirigencia: saltan de una supuesta elección distrital al 2015, pero se olvidan de lo único que es importante que es que en el 2013 se va a definir el cambio de rumbo. No va a haber 2015 si no hay un 2013 exitoso.

 
Mi propósito mayor no pasa por una candidatura, asegura el ex ministro de Economía. Foto: LA NACION / Matías Aimar
 

- Esta negociación se va a retomar o su camino va por otro lado.

Negociación no hubo. Hubo diálogo e intercambio de opiniones. Siempre hay que estar abierto al diálogo. Pero me parece que hoy son más rutas paralelas que otra cosa. Por esta diferencia que usted señalaba: preocuparse por quién va a ser candidato en 2015 y decir que la elección ahora es distrital, cuando lo que está en juego es la capacidad o no del actual gobierno de poder perpetuarse en el poder.

- ¿Los diálogos deben hacerlo entre estructuras o dirigentes?

Es cierto que las estructuras pueden entorpecer las negociaciones. Pero un dirigente que se precie debe poder conducir a su sector, marcando un rumbo y convenciendo de ciertas decisiones. No se puede escudar en que no puede hacer determinadas cosas porque la estructura no lo deja. Si es dirigente debe poder que manejar a todos los sectores.

- ¿Esto pasa en algunos partidos?

Efectivamente en algunos partidos y sectores no pasa y hay demasiado énfasis puesto en las candidaturas y poco en debatir las cuestiones profundas del país.

- ¿ Una candidatura es innegociable o es una pieza más en un armado electoral?

Mi candidatura no es para nada central. Lo importante es fijar cuatro cuestiones centrales.

- ¿Cómo ve usted al peronismo disidente?

A mí me gusta hablar de la "Renovación Democrática del Peronismo". Hubo otra renovación (NdR: la de 1988, liderada por el entonces gobernador bonaerense Antonio Cafiero), que estuvo ligada a tiempos distintos, con el peronismo que no era gobierno. Es más fácil ser renovador cuando no se es gobierno y se critica a los que no ganaron la elección, que ser renovador cuando el propio partido o una parte fue quien ganó las elecciones y fue dejado de lado.

- ¿Qué expectativa tiene sobre Sergio Massa?

Massa tiene todas las condiciones, sobre todo por edad, de formar parte de la renovación democrática del Peronismo.

- ¿Cree que la oposición tendría que ir con una sola lista a la elección del Consejo de la Magistratura?

La prioridad es usar todos los recursos legales, incluso los tratados internacionales, que en la Argentina tienen rango constitucional, para que la elección no se lleve adelante. Pero si fuera adelante, creo que habría que hacer un gran esfuerzo en lograr acuerdos para una serie de nombres básicos.

 
Lavagna, Venegas y Macri en el lanzamiento del partido del sindicalista. Foto: Prensa Pro
 

- ¿Hay alguna alternativa para acercar posiciones con el Pro?

Como decía. No ha habido diálogo desde la semana pasada.

- ¿Espera un llamado de alguien?

- Ni uno tiene que llamar ni el otro tiene que esperar. Cada uno sabe evaluar cuál es la situación y en todo caso tomar decisiones. Uno actúa en función de los objetivos y el objetivo no tiene que ser una candidatura. El objetivo no tiene que ser ganar una elección local, sino cambiar el rumbo del país en el 2013.

- ¿No lo va a llamar a Macri por teléfono?

No se plantea en estos términos.

- ¿Entonces no tiene previsto hoy o mañana llamarlo a Macri?

No sé... Se me puede ocurrir llamarlo dentro de un rato o dentro de dos años..

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