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El Periférico de Objetos

El grupo teatral más prestigioso del país estrenará en Bruselas una pieza basada en obras del compositor, interpretadas en vivo, y con dramaturgia de Dieter Welke, también responsable de "Máquina Hamlet"

Domingo 07 de mayo de 2000
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LA NACION

El teatro es como la peste, es el tiempo del mal, el triunfo de las fuerzas oscuras alimentadas hasta su muerte por una fuerza más oscura aún: la de la verdadera libertad."

El texto de Antonin Artaud suena hueco. Lo dice un muñeco de cabeza grande, deforme, con ojos saltones que reparan en una pareja que hace el amor a un costado del espacio. La pareja se mueve, desnuda e indiferente a toda otra realidad: son otros dos de los muñecos que dan forma a "Monteverdi método bélico", el nuevo montaje del grupo El Periférico de Objetos, que se estrenará el 22 del actual en el Kunsten Festival des Art, de Bruselas. Para el grupo, un escenario conocido porque allí, hace dos temporadas, estrenaron mundialmente "Zooedipus".

Con "Monteverdi..." por primera vez trabajarán junto a un grupo de música barroca, el Ensamble Elyma, que dirige el argentino Gabriel Garrido, y un grupo de cantantes líricos especializados en este repertorio. "Teatro musical", lo anuncian sus responsables. "Opera de vanguardia", prefiere denominarla Dieter Welke, su dramaturgista.

La idea de montar este "Monteverdi..." es una propuesta de Frie Leysen, la directora del festival belga, una verdadera amante del compositor italiano nacido 1567. Ella también convocó a la Compañía de Romeo Castelluci (que estuvo en Buenos Aires para el Festival Internacional) y a la Compagnie Festina, que dirige la coreógrafa Francesa Lattuada, para armar una especie de tríptico basado en la música del compositor italiano.

"Ella quería ver qué podía pasar con grupos ligados a la escena de este milenio trabajando con la tradición operística", apunta en medio de un ensayo Daniel Veronese, uno de los directores del grupo, junto a Ana Alvarado y Emilio García Wehbi.

-Y ustedes, ¿qué encontraron?

Alvarado: - Rodear al mundo nuestro -cruel y macabro- con las emociones que provoca Monteverdi fue un descubrimiento complicado, pero poderoso. El trabajaba mucho con el tema de la sangre, la guerra, el amor. Pero la sangre nunca está en las puestas que se hacen de sus obras. En el otro extremo, si nosotros tenemos que poner sangre la usamos sin ningún problema. Si un personaje dice que no sabe dónde está el corazón va a buscarlo dentro del cuerpo. Por eso nos resultó muy inquietante este trabajo.

Alvarado sabe de qué habla. Porque a lo largo de los 11 años de trayectoria cada nuevo montaje de El Periférico se convirtió en un trabajo quirúrgico sobre la crueldad, lo macabro, la relación con lo siniestro.

"Hay algo que también nos une a Monteverdi. En cuanto a lo musical, él fue un revolucionario, uno de los creadores de la ópera. Justamente un género eminentemente musical. Y ese aspecto formal se relaciona con nuestro trabajo, porque al manipular objetos, el objeto cobra significado y el público tiene que distanciarse y creer eso que le sucede al objeto. Ese distanciamiento también está en la ópera. Por eso ni una ópera ni un trabajo nuestro podrían leerse desde una óptica realista", explica Veronese.

Un puente entre dos mundos

Del 1600 al 2000. El mundo formal de la ópera intenta tender un puente a estos exponentes del teatro de vanguardia. Exponentes que a los otros escenarios del mundo les abre sus mejores salas. No fue casual que el año último el Festival de Avignon dedicara una retrospectiva al trabajo de El Periférico de Objetos. O que luego del estreno mundial de "Monteverdi...", la agenda del grupo incluyera un largo camino por Berlín, Hannover, Basilea, Nueva York, Melbourne, Milán.

Pero para ese largo recorrido por tres continentes todavía falta. Ahora las energías están puestas en este nuevo trabajo. En los ensayos. En la articulación de cada una de las partes de un todo desafiante.

Un todo dividido en tres momentos, sobre madrigales, y un oratorio de Monteverdi. El primero lo denominan el Teatro Barroco y su destrucción. El segundo es el Teatro de la Sangre, para culminar en la Opera Quirúrgica. La primera parte cuenta con elementos grandilocuentes, es cuando entonan "Altri canti" adelante de una cortina metálica. Pero esa escena concluye con una ruptura violenta en la cual se destruye todo.

Con esa destrucción comienza el Teatro de la Sangre. "A partir de ese momento, reconstruimos la escena desde la nada. Todo ese proceso está atravesado por el amor, la lucha por el deseo, la guerra de los sexos. Temas que son de nuestro tiempo y que, de algún modo, uno podría rastrear como argumento."

Después comienza el combate, sobre el oratorio escénico "Il Combattimento di Tancredo e Clorinda", de Monteverdi, que es lo que llaman Teatro Quirúrgico. "O sea, la búsqueda del corazón y una pregunta fundamental:¿dónde está el amor?", cuenta y se interroga Alvarado.

Ese oratorio narra la historia de Tancredo, un caballero cristiano que se enamora de una sarracena, Clorinda, durante una cruzada. Pero en un combate nocturno, Tancredo mata sin saberlo a su amada. Con este escenario, Monteverdi despliega un arsenal de recursos y efectos vocales e instrumentales para acompañar dramáticamente la narración.

En esa escena, El Periférico se vale de una muñeca de cuatro metros de altura manipulada mecánicamente desde adentro.

La máquina periférica

Para el fino armado de sus espec-táculos suelen estar meses investigando, probando, tirando por la borda escenas ya armadas, reciclando ideas. Pero "Monteverdi método bélico" tuvo otro proceso, porque tiene otra dimensión, como la muñeca de cuatro metros.

Casi podría decirse que este espectáculo significa una suma de primeras veces:por primera vez trabajan por encargo, por primera vez incorporan elementos operísticos y por primera vez no habrá manipulación directa; hasta hoy, un sello del grupo.

Después de diez años de trabajar con músicas diversas de la actualidad, el grupo se encuentra con el desafío de montar su maquinaria escénica con oratorios y madrigales de un solo compositor, y del siglo XVII.

"Hasta el momento habíamos trabajado con música original y, en otras oportunidades, con musicalizaciones propias. Pero acá se trató de tomar un compositor (Monteverdi) que utilizó textos de Tasso y Petrarca. Por lo cual tuvimos que concatenar aspectos dramáticos-escénicos con la narración musical y la narración del texto. Hubo que conformar un cuerpo extraño con limitaciones y hacer que musicalmente tuviera identidad", apunta el director y dramaturgo Daniel Veronese.

"De todos modos -acota su mujer y codirectora- Monteverdi nos dio otra dimensión. Tuvimos que crecer, proyectarnos de otra manera. Tuvimos que tomar esos aspectos y discutir escénicamente con esa dimensión."

Para los integrantes del grupo, esta experiencia significó también tener en cuenta el tiempo de producción operístico. "Vino Garrido unos días, los cantantes otros y recién nos vamos a juntar todos seis días antes del estreno mundial", apunta Alvarado. En fin, un cambio en el mecanismo de producción. Tanto que este trabajo cuenta con el apoyo económico del festival belga, el Teatro Hebbel -de Berlín- y el Teatro General San Martín, que les compró 10 funciones que se presentarán la última semana de agosto. En el listado habría que agregar el Instituto Goethe, que trajo al dramaturgista. Todo una batallón para un grupo que creció en la carencia.

El método bélico

Durante los once años de trayectoria, los integrantes de El Periférico demostraron una constante necesidad de investigar otros rumbos artísticos. Alejandro Tantanián, una de las últimas incorporaciones, que no intervendrá en este montaje, escribió el libreto de "Liederkreis", la nueva ópera de Gerardo Gandini que estrenará el Teatro Colón. O Emilio García Whebi, un talentoso artista plástico, que hizo la régie de una ópera del compositor argentino Marcelo Delgado.

-¿El mundo de la ópera es el nuevo camino?

Alvarado: -No creo. A lo sumo ocurre porque algunas puestas musicales piden otro tipo de artistas.

-¿Harían montajes operísticos?

Veronese: -A mí me encantaría. Pero sería algo contemporáneo...

En ese largo camino que comenzó una trasnoche en el Parakultural cuando estrenaron sin bombos ni platillos "Ubu Rey", El Periférico fue ganando un espacio como ningún otro grupo.

- Se imaginan el próximo paso?

-Veronese: -No. Con "Zooedipus" terminamos una etapa. Luego de ese montaje no sabíamos qué hacer. Por eso esta propuesta nos abrió el camino hacia el teatro musical.

-Les resolvió un conflicto.

Veronese: -Algunos... (Se ríe.)

Alvarado: -...Pero nos metió en otros...

Veronese: De todos modos no sabemos qué vamos a hacer luego de "Monteverdi". Ana está haciendo espectáculos infantiles. Emilio pinta. Tantanián está interesado en la ópera. Yo tengo ganas de meterme con la fotografía y los documentales. Estamos necesitando recrearnos por afuera para volver a juntarnos y, después, ver...

-¿Lo próximo será una instalación?

Veronese: -Individualmente tengo pensado hacerlo. Por ahora nos une "Monteverdi". Nuestro trabajo está en constante modificación. En ese sentido, el grupo está vivo.

Por suerte, habría que agregar.

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