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Inflación

Paritarias 2013, una negociación con final abierto

Economía

Varios gremios cerraron en torno del 24%, pero la incertidumbre por los precios hace que no esté todo dicho

Por   | LA NACION

Cerraron esta semana paritarias en un 24 por ciento, o muy cerca de esta cifra. Sin embargo, según los especialistas, las empresas deben estar en alerta máxima a la hora de monitorear la inflación y el descongelamiento de precios. Si la era Kirchner marcó un diferencia a favor de los empleados dentro de convenio, cuyos aumentos salariales le vienen ganando a la inflación, 2012 ya se diferencia con aumentos que la igualaron. Los trabajadores no ganaron ni perdieron, quedaron igual. Qué depara 2013 en estos términos es todavía incierto. Según la Encuesta de Expectativas de Inflación de la Universidad Di Tella, se espera que ronde el 30% aunque hay pronósticos más optimistas que la calculan entre un 20 y 23 por ciento.

"Los principales acuerdos de aumentos salariales en las negociaciones paritarias no superaron el 25%. La UOM cerró en 24% más 2 sumas adicionales de $ 700 cada una. Estos aumentos superan la pauta oficial establecida en un principio en 18%, pero resultan inferiores a los reclamos gremiales anteriores al congelamiento de precios. En 2012 los salarios del sector privado aumentaron como la inflación en torno del 25%, mientras en 2013 se espera que lo hagan por debajo de la inflación", dice José Luis Blanco, director de la consultora Tendencias Económicas.

María Laura Cali, directora ejecutiva de Sel Consultores, reafirma esta posición. "Considerando puntualmente los ajustes para personal dentro de convenio, el porcentaje de incremento proyectado por las compañías para 2013 es de 25 por ciento. Este número recorre todos los sectores económicos, sin oscilantes significativas."

Según una encuesta de SEL, cuando consultó a las empresas qué demanda salarial esperan de los sindicatos, el promedio asciende a 27%, con un techo de 30 por ciento. Sin embargo, ante la pregunta directa sobre el porcentaje en el que consideran terminará cerrando la negociación, mencionan un 25% en línea con lo presupuestado.

Por otro lado, el Gobierno, en este año electoral, busca, según Claudio Caprarulo, economista de la consultora Analytica, recuperar el poder de compra perdido por el salario en los primeros meses del año. "Es prioritario que se cierren la mayor cantidad de acuerdos salariales en el segundo trimestre, para dar un mayor impulso a la economía en la primera mitad del año vía un incremento del consumo."

Mandan las bases

Si la inflación superara el 24% establecido de aumento en paritarias, un nuevo escenario se avecina, con nuevos protagonistas en el mundo sindical: los delegados. "La gestión de Recursos Humanos tiene un nuevo modelo de sindicalismo, que no es el tradicional." A la hora de explicar cuál es, el abogado laboralista Julián de Diego dijo en la 7ª Conferencia de Política Salarial y Beneficios organizada por FOCO: "El modelo sindical de Perón estaba inspirado en Benito Mussolini. No se trata de un modelo democrático, sino monárquico. El poder está en la cúpula. La sucesión se da a través de la muerte del jefe, que a veces deja parientes a cargo".

El nuevo paradigma, según de Diego, está dentro de las empresas. "Los trabajadores buscan representación en los delegados. Hay que tener cuidado: el hecho de que se haga un arreglo con la cúpula no es garantía de que las bases lo van a aceptar".

Nicolás Brodkorb, a cargo del área de RR.HH. de Dow, recomienda ante esta perspectiva no sólo tener una muy buena comunicación con los sindicatos, sino tener un canal abierto con los delegados, ya que esto ayuda en la negociación.

Para intentar evitar el conflicto, y sin dar el brazo a torcer para paritarias en torno de 24%, desde el Ministerio de Trabajo se da el visto bueno a algunas variantes para que el trabajador se quede conforme. Entre ellas, los discutidos no remunerativos, que no pagan impuestos, no se computan para un despido ni suman para el aguinaldo. Sin embargo puede haber un cambio radical si se aprueba el proyecto de ley presentado por el senador Nito Artaza y que ya tiene media sanción. Este establece que todo lo no remunerativo tiene un plazo de 12 meses para incorporarse al sueldo, con la salvedad de que el trabajador tiene que percibir el mismo salario de bolsillo.

"Hay que tener en cuenta que un no remunerativo de $ 100 tiene el mismo desembolso para el empleador, pero si se incorpora al sueldo, para que el trabajador perciba esos $ 100, el empleador deberá pagar $ 200, es decir el doble, a causa de los impuestos", dice de Diego.

Otros métodos para reforzar paritarias que se quedan cortas son sumas fijas, refuerzos, día del trabajador del gremio, suplemento o plus vacacional que, según de Diego, pueden representar entre 2 y 3,5% más. "Quien haya firmado 23% va a tener una movida dentro de su fábrica", sentencia el abogado.

El consultor Bernardo Hidalgo recomienda a las empresas no olvidar, en este contexto inflacionario y de estancamiento de la economía, que los beneficios son un complemento del salario y que no lo sustituyen.

Sin embargo, "será difícil que los salarios puedan alcanzar lo que se viene en términos de inflación", dice el economista Guillermo Dumrauf, profesor titular de la Universidad del CEMA durante su ponencia en FOCO. "Los salarios reales van a ser aún más bajos cuando se ajuste el tipo de cambio real, pero hoy la inflación ya los alcanzó.".

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