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Bajo presión

Las embajadas extranjeras, en alerta por la ofensiva del Gobierno

Política

Los conceptos de "impunidad" y "amenaza a los pilares institucionales de la democracia" se apoderaron del lenguaje de los diplomáticos extranjeros en Buenos Aires, que observan con mucha preocupación el avance del Gobierno sobre la prensa y la Justicia. Las críticas se potenciaron luego de las denuncias de corrupción en la Casa Rosada, ventiladas por periodistas y referentes de la oposición.

En las últimas dos semanas ya no sólo se menciona la idea de la Argentina "aislada" o "desglobalizada" en las embajadas. A ese vocabulario crítico emparentado con las trabas a las importaciones o las estatizaciones de empresas privadas se sumó un tono más grave en cuanto a una "tendencia en baja de la calidad democrática del Gobierno", según resaltaron varios diplomáticos.

El ámbito en el que se observaron signos de preocupación fue un encuentro reservado de embajadores de la Unión Europea (UE) en Buenos Aires. Pero también surgió luego de la visita de eurodiputados, entre diplomáticos de Asia, Estados Unidos, en los festejos por la independencia que hubo en la embajada de Paraguay y en otras oficinas diplomáticas de países latinoamericanos.

Según pudo saber LA NACION, algunas sedes diplomáticas elevaron informes secretos a sus capitales y alertaron sobre el "impacto negativo" de las reformas judiciales. También se alertó sobre la posibilidad de que el Gobierno intervenga el Grupo Clarín o expropie Papel Prensa, condicionando así la libertad de expresión en el país.

Una veintena de embajadores de la UE se reunió el 24 de abril pasado con el jefe de la delegación Alfonso Diez Torres para analizar, entre otras cosas, la situación de la reforma judicial que impulsó la Casa Rosada. Allí hubo una coincidencia: en la Argentina "existe una clara amenaza a la independencia de poderes", relataron a LA NACION por lo menos siete embajadores presentes en ese encuentro.

No obstante, hubo cautela y estricto cuidado al momento de hacer públicas estas apreciaciones, ya que el tema de la reforma judicial también divide a algunos de esos embajadores. En algunos países europeos, por ejemplo, está permitido el voto popular para miembros del Consejo de la Magistratura. Lo que no está claro es la injerencia política que aquí tendrá la medida.

Por otra parte, los eventuales "efectos nocivos" de la reforma judicial también fueron abordados por un grupo de cinco eurodiputados que llegaron a Buenos Aires hace diez días, liderados por el español Luis Yañez-Barnuevo García. Éstos mantuvieron reuniones con legisladores del oficialismo y de la oposición y, además de hablar de un eventual acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur, se mencionó la preocupación por el avance del Gobierno en la Justicia.

"Debemos alertar sobre que los acuerdos de cooperación entre la Unión Europea y la Argentina contemplan temas económicos, pero también un pilar político que es el de la defensa de la democracia, de los derechos humanos, de la libertad de prensa y de la independencia de poderes que aquí están bajo amenaza", expresó a LA NACION un destacado embajador europeo.

Sin embargo, los diplomáticos del Viejo Continente no son los únicos con muestras de preocupación. En la fiesta de la independencia de Paraguay, realizada el lunes pasado en la embajada de ese país, hubo un centenar de invitados y la ausencia total de funcionarios del Gobierno. El encargado de Negocios de Paraguay, Juan Miguel González Bibolini, pudo escuchar duras críticas de embajadores latinoamericanos ante las amenazas de la Casa Rosada a la prensa y a la independencia de los jueces.

"Sólo vamos a cuestionar públicamente al Gobierno si da muestras concretas de que quiere intervenir Clarín o expropiar Papel Prensa", aseveró el embajador de un país vecino. Su frase fue avalada por sus pares centroamericanos.

Indiferencia en EE.UU.

Por otra parte, hay signos claros de Estados Unidos de que la Argentina dejó de ser un país atractivo para Barack Obama. No sólo se plantearon diferencias entre ambas administraciones al momento de evaluar la lucha del Estado contra la corrupción, como expuso en una nota que envió la semana pasada la embajada de Estados Unidos a la Cancillería. También hay una evidente muestra de indiferencia de Washington hacia Buenos Aires: el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, viajará próximamente a Brasil en visita oficial y no vendrá a la Argentina. A la vez, Obama recibirá en la primera semana de junio al presidente chileno, Sebastián Piñera, señal inequívoca de que quiere potenciar ese vínculo.

"La Argentina no está dando buenas señales de transparencia", confió un diplomático del Departamento de Estado, en alusión directa a las denuncias de corrupción y lavado de dinero de empresarios amigos del kirchnerismo.

Si bien la reciente visita a la Argentina del vicepresidente de China, Li Yaunchao, fue mostrada por la Casa Rosada como una señal de alineamiento con el gigante asiático, esto no significa que en Asia haya una lectura altamente positiva del país.

"Creemos en la Argentina, pero también necesitamos tener muestras de apoyo y de interés de la Argentina por nuestros países", comentó a LA NACION Amarendra Khatua, el embajador de la India en Buenos Aires.

La queja del diplomático asiático está más vinculada a las trabas a la importación de productos que impone Guillermo Moreno. Aunque los nubarrones en el plano judicial y en la prensa también se trasladan al plano económico, cuando se menciona una inquietud automática por eventuales signos de inseguridad jurídica que advierten los observadores extranjeros en la Argentina..

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