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El enigma de la partícula de Dios

Un descubrimiento revolucionario deslumbra al mundo de la física y una científica platense, María Teresa Dova, explica por qué

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PARA LA NACION
Domingo 26 de mayo de 2013
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¿Qué es el bosón de Higgs? ¿Realmente es la partícula que da origen al universo?

Para entender qué es el bosón de Higgs tenemos que hablar de la teoría que describe las partículas fundamentales de la materia y las fuerzas que hacen que éstas se unan para dar lugar al universo: el modelo estándar, el cual requiere de un mecanismo explicativo del origen de la masa de todas las partículas. Así se sugirió la existencia de un campo de fuerzas en el vacío, en el que las partículas adquieren masa a través de la interacción o fricción con el llamado campo de Higgs. Resulta que las partículas que interactúan más fuertemente adquieren mayor masa, mientras que aquellas que no la poseen pasan por ese campo como si no existiera. La consecuencia es que, si el campo de Higgs existe, deberíamos observar la partícula asociada al mismo, el bosón de Higgs. Los físicos estábamos buscando esta partícula desde hacía varias décadas, cuando el científico británico Peter Higgs propuso su existencia. No se trata de la partícula que dio origen al universo, sino que juega un rol central para entender el origen de la masa.

¿Por qué se la denomina partícula de Dios?

La confusión viene a partir del editor de un libro del Premio Nobel de Física (1988) León Lederman, que la bautizó así con más criterio marketinero que científico. El hecho es que su búsqueda llevó más de 20 años de trabajo de científicos, ingenieros, informáticos y técnicos de 80 países, y una inversión millonaria para la construcción del Gran Colisionador de Hadrones y sus detectores (ATLAS, CMS, ALICE, LHCb). Se trata de un instrumento altamente sofisticado situado bajo tierra, capaz de acelerar protones a altísima energía y producir choques entre ellos que dan lugar a la producción de partículas nuevas, entre ellas el bosón de Higgs. Por otro lado, los detectores que miden las partículas producidas en las colisiones son del tamaño de enormes catedrales.

¿Es cierto que para este hallazgo se reprodujo a escala el instante del Big Bang?

No. Ese es otro de los conceptos equivocados respecto del bosón de Higgs. Lo que hacemos en cada una de las millones de colisiones entre las partículas aceleradas en el Gran Colisionador de Hadrones es reproducir, en una pequeña porción del espacio, las condiciones de temperatura y energía altísima imperantes en fracciones de segundo después del Big Bang. No existe tecnología humana capaz de generar un Big Bang, donde el espacio- tiempo fue creado.

¿Qué implicancias tiene este hallazgo para la industria y la vida cotidiana?

Muchas tecnologías desarrolladas para construir el Gran Colisionador de Hadrones tienen un impacto revolucionario, como la World Wide Web. Fue un informático del CERN, Tim Berners Lee, quien inventó la www (en 1989) por una necesidad que teníamos los físicos de intercambiar información a distancia. Esa búsqueda del conocimiento nos movió a desarrollar más recientemente en el CERN la tecnología Grid, para trabajar con enormes volúmenes de datos en sistemas altamente complejos.

El CERN cerró su colisionador de hadrones hasta 2015. ¿Esto quiere decir que finalizó el experimento?

Nada de eso. Hoy tenemos muchos más datos que hace un año, y de aquí a 2015, cuando vuelva a prenderse en un rango de energía mucho mayor, tenemos que analizarlos y estudiar todas las propiedades de la nueva partícula, así como continuar con la búsqueda de nuevas partículas y fuerzas. Esto nos permitiría responder a muchas incógnitas dentro del modelo estándar, como las relacionadas con la materia oscura o la asimetría entre materia y antimateria, entre otras.

Palabra de experta

María Teresa Dova es doctora en Física por la UNLP. Desde sus inicios participó en el proyecto del Gran Colisionador de Hadrones del CERN, Centro Europeo para la Investigación Nuclear con sede en Ginebra, Suiza.

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