Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan
Ver página en pdf

Pizarrón y pases cortos

San Lorenzo, una apuesta más rebelde

Deportiva

Por   | LA NACION

Alguien que conoce bien a Juan Antonio Pizzi dijo hace poco: "Es muy frontal, honesto y no le miente al jugador. Cuando no le gusta algo se lo dice. A su manera, trata de aplicar una escuela de conducta europea que en el fútbol argentino puede generar más de un choque, pero tiene muy claras sus convicciones" . Pizzi no la pasaba bien hasta hace poco en San Lorenzo. Pero encontró el rumbo en el torneo Final con algunas modificaciones de su idea originaria y el aporte de los juveniles que proyectó en primera (Héctor Villalba, Ángel Correa, Gonzalo Verón y Leandro Navarro). Puertas para adentro, aspira a dar el golpe galopando de atrás en el campeonato.

Pizzi asumió en la 11» fecha del Inicial 2012, en el empate ante Godoy Cruz 0-0. Y de entrada metió mano en el sistema y los intérpretes con respecto al equipo que conducía Caruso Lombardi. En Mendoza, jugó 4-2-3-1 con Migliore; Buffarini de lateral derecho (lo que luego sería un foco de conflicto), Alvarado, Bianchi Arce y Prósperi; Kalinski y Aguiar; Jara, Ruiz y Mirabaje; Stracqualursi. A diferencia de lo que hacía con Caruso, el Ciclón mostró una idea más protagónica con la posesión de la pelota (por encima del 50%, mientras que antes promediaba un 43%), generó más ataques y pasó a defender los córneres en zona, algo que a Pizzi le dio resultados, ya que sólo sufrió 4 goles de pelota parada (uno solo de cabeza) de los 21 que recibió en su gestión.

Entre sus comienzos y el actual equipo, el DT debió sortear varios obstáculos: la posición de Buffarini -estaba convencido de que podía ser una alternativa como lateral, pero quien no lo sentía así era el futbolista-; el conflicto que tuvo con Aguiar (rescindió el contrato); también debió poner en caja a Alan Ruiz, un zurdo con explosión y buen remate, pero que todavía tiene mucho que aprender; hizo equilibrio cuando Migliore fue preso: respaldó al ser humano y reemplazó la vacante con Torrico, aunque antes dejó bien en claro que su "titular" es Ibáñez. Y en medio de un clima adverso, los hinchas pidieron a Romagnoli. Pizzi nunca fue tribunero : absorbió la presión y se la jugó con los juveniles.

Pizzi ganó cuando se mostró abierto al cambio. Frente a Vélez, en Liniers, fue el clic : dejó el 4-2-3-1 por el 4-4-2 para buscar una alternativa ante la falta de profundidad y liberar a Jara del trabajo defensivo. Fue donde aparecieron los chicos y donde, para revertir el 0-1, en el segundo tiempo Buffarini volvió a ser lateral en un 4-3-1-2 que consiguió el 1-1 con Ibáñez; Buffarini, Alvarado, Cetto y Prósperi; Villalba, Mercier y Piatti; Correa; Jara y Navarro.

Con la frescura y la rebeldía para encarar y desequilibrar en el uno contra uno de los pibes más la movilidad en el resto de los volantes para tocar y generar los espacios fue que San Lorenzo encontró un funcionamiento ancho para atacar y convertir. En la apertura de los avances mueve el balón y lo lleva de lado a lado. Y llega decidido. No fue casualidad que pusiera a cinco jugadores dentro del área rival en el 1-0 de Piatti a All Boys (Piatti, Prósperi, Correa, Verón y Buffarini), cuatro en el 3-0 de Piatti en Floresta (Correa, Piatti, Verón y Buffarini); cinco también en el 1-0 de Verón ante Boca (Kannemann, Buffarini, Verón, Correa y Navarro); cinco en la acción donde Pezzotta cobró el penal que convirtió Buffarini para el 2-0; cuatro en la jugada del 3-0 de Correa.

A cinco fechas del final, Pizzi encontró el equipo. Aunque corre desde atrás y todavía está lejos del ideal, ¿estará a tiempo de pelear por el título?.

REDES SOCIALES
 

TEMAS DE HOYAmado BoudouEl cepo cambiarioMariano BeneditElecciones 2015La relación EE.UU. - Cuba