Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

Tras tres meses de espera, trasplantaron a Renzo en el Garrahan

Sociedad

La operación al niño de dos años se realiza desde la madrugada; el corazón apareció anoche

Renzo Salvatore Antonelli, el niño de dos años que sufre una enfermedad cardíaca que le fue diagnosticada antes de nacer, comenzó hoy a ser intervenido esta madrugada de un transplante de corazón en el Hospital Garrahan.

"Estamos todos juntos, muy contentos, con una ansiedad terrible", expresó Haroldo Antonelli, el papá de Renzo, poco antes del mediodía a la prensa para informar sobre el estado del pequeño de dos años, cuya operación seguía. "Renzo saltaba y se tiró a los brazos de la anestesista", recordó al referirse a los minutos previos del ingreso al quirófano.

El esperado corazón apareció anoche, luego de tres arduos meses de espera. Desde las 19 de ayer, en el Garrahan empezaron a realizar los análisis previos a la operación. Las pruebas consistieron en evaluar el tamaño del órgano, entre otras cosas.

Sus padres, Belén Ramos y Haroldo Antonelli, vivían en Corrientes cuando se enteraron, poco antes de su nacimiento, que el bebe sufría una miocardiopatía.

Los primeros años de vida de Renzo transcurrieron entre el Instituto de Cardiología de Corrientes y el Hospital Garrahan. La enfermedad le impide el normal desarrollo del miocardio, por lo que el músculo cardíaco no tiene fuerza para bombear sangre y oxigenar el resto del cuerpo. En octubre del año pasado, fue conectado a un corazón artificial. Desde entonces, se encontraba en la lista de espera del Instituto Nacional de Donación de Órganos (Incucai).

"Imaginate lo que significa esto para nosotros, saber que viene otra vida para nuestro nieto, que va a hacer cosas que nunca pudo hacer. Siempre estaba cansado, con su corazoncito y con su corazón artificial", relató su abuela Patricia a LA NACION, vía telefónica, mientras se encontraba en viaje hacia Buenos Aires junto a su marido, Jorge Ramos.

Viajaron para acompañar a su hija, Belén, madre de Renzo, que tiene 24 años. Y al padre, Haroldo, de 27. Cuando vivían en Corrientes, ella trabajaba en un restaurante, y su esposo arreglaba equipos electrónicos. Debieron dejar sus ocupaciones para mudarse a Buenos Aires. Y se llevaron también a su otro hijo, Valentino, que tiene seis años.

"Tenemos muchas cosas en la cabeza. Estamos tomando medicaciones para que la presión no nos suba, no sabíamos qué empacar. Estamos yendo rezando, hablando de las cosas que han pasado", contó la abuela, que también es locutora, emocionada.

En noviembre, Renzo tuvo un ACV que le inhabilitó la posibilidad de ver y escuchar, y le paralizó la mitad del cuerpo. "Fue una cosa que teníamos que sortear y lo ayudamos a rehabilitarse", dijo Patricia. "Pero estamos unidos con amor", añadió..

REDES SOCIALES
 

TEMAS DE HOYArgentina, en defaultThomas GriesaAxel KicillofLa muerte de Grondona