Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

Murió un colectivero en una entradera en La Matanza

Seguridad

El hombre, de 39 años, recibió un balazo en la cabeza cuando se enfrentó con los asaltantes en la puerta de su casa; su padre resultó herido

Un colectivero fue asesinado esta madrugada cuando recibió un balazo en la cabeza durante una entradera en su casa de la localidad bonaerense de González Catán, partido de La Matanza. Su padre, además, resultó herido en el pecho, según confirmaron fuentes policiales.

El hecho ocurrió en los primeros minutos de hoy cuando Silvio Omar Fulmer, de 39 años, salió en su camioneta Renault Duster de su vivienda, en la calle Lorenzini al 5800, para dirigirse a tomar servicio a la terminal de colectivos de la línea 88 en la localidad de Virrey del Pino. Sin embargo, fue sorprendido en la puerta de su casa por dos ladrones armados que lo obligaron a reingresar a la propiedad, señaló la agencia DyN.

Los asaltantes, con el control de la situación dentro de la casa, cargaron en la camioneta de la víctima electrodomésticos y objetos de valor, y también se apoderaron de dinero. Cuando se disponían a escapar con el botín, el colectivero salió a la calle armado con un cuchillo y los enfrentó. Su padre, Mario Omar Fulmer, de 68 años, salió a la puerta de calle para auxiliarlo.

En esa circunstancia, uno de los ladrones disparó a quemarropa contra el colectivero y su padre: al primero lo mató de un balazo en la cabeza y al otro le provocó una herida leve en el pecho.

Los asaltantes, tras los disparos, optaron por huir corriendo, sin llevarse lo que intentaron robar.

Testigos de lo ocurrido informaron a la policía que uno de los ladrones es un conocido delincuente de la zona.

En la comisaría de González Catán se instruyeron actuaciones por "tentativa de robo, calificado por el empleo de arma de fuego, homicidio y lesiones"..

REDES SOCIALES
 

TEMAS DE HOYArgentina, en defaultThomas GriesaAxel KicillofLa muerte de Grondona