Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

Tromsø: la movida nocturna en una ciudad noruega, donde el sol no se oculta

El Mundo

Durante el verano no hay noche y a la 1 am el sol ilumina las calles; un periodista de LA NACION describe el ritmo de una de las ciudades más septentrionales del mundo

Por   | LA NACION

 
Storgata, una de las calles principales de Tromsø, a la una de la mañana en verano. 
 

TROMSØ (Enviado especial).- Durante el verano del hemisferio norte hay un detalle inquietante por encima del paralelo 69°, la noche nunca llega. En la ciudad de Tromsø, al norte de Noruega, hay unos 79.000 habitantes que no encuentran ninguna novedad a esta altura del año: entre las ocho de la mañana y las seis de la tarde el sol pega de lleno contra los edificios; y en lo que resta del día persiste una claridad muy similar a la que se percibe al romper el alba.

A las doce empieza el "sol de medianoche" , cuando las montañas que rodean la ciudad empiezan a recibir unos rayos anaranjados. Los bares suben el volumen de la música, empieza a correr alcohol y los adolescentes salen a divertirse con sus parejas y amigos. A ellos se suman los turistas, que usualmente visitan los bares por una cerveza noruega.

Todos se cruzan en la peatonal que conjuga restaurantes y bares. Los grupos de metaleros (todos vestidos con camperas de cuero) se cruzan con adolescentes prolijos tipo "metrosexual". Han tomado alguna copa de más, pero eso no dificulta la convivencia; algunos se saludan con algún grito efusivo. Casi no hay guardias en las calles, de hecho no es necesario. Es más, la policía ni siquiera porta armas.

La ciudad es uno de los principales puntos turísticos noruegos, que oficia como puerta de entrada a las maravillas naturales del Ártico.

Así se ve el sol a las doce de la noche en Tromsø durante el verano. Foto: Bård Løken
 

Todo el resto está durmiendo y en general el movimiento en las oficinas y comercios comienza a las ocho, cuando el sol brilla más fuerte. Durante el primer día conciliar el sueño puede ser algo confuso: a las once de la noche hay sol entrando por la ventana y el reloj biológico no detecta con claridad que es hora de ir a dormir.

El jueves a la 1 de la mañana hay sol y la mayoría de los kioscos y locales de comida rápida están abiertos. El país ostenta el nivel de precios más alto del mundo: un atado de cigarrillos cuesta 19,3 dólares; una vaso de cerveza en un pub, 11 y un menú completo en una hamburguesería (con papas y gaseosas), 15,78.

Los recién llegados no logran conciliar el sueño y salen a pasear para aprovechar la novedad: a algunos se los ve al otro día bostezando por las calles del centro en busca de un café antes de partir para una excursión.

El consejo para sortear esta adversidad que sólo perciben los que viven en la zona mediterránea del mundo es oscurecer la habitación con cortinas gruesas: entonces allí el cansancio de un día agitado sobreviene de golpe.

24 horas con noche

En el invierno el cambio del clima y luz en Tromsø es radical: la temperatura promedia los 3 grados bajos cero, la nieve acumula más de un metro y durante ocho semanas no sale el sol. Las horas nocturnas son completamente negras y en las del día la única claridad que se perciben es una tonalidad azul oscura en el cielo. Las luces de la ciudad están encendidas todo el tiempo.

 
 

Entre septiembre y mayo aparece la aurora boreal, enormes destellos verdes que se visualizan cuando los vientos solares pegan contra la atmósfera. Durante esta temporada la ciudad se llena de extranjeros que llegan para contemplar el espectáculo y exploran el norte noruego a punta de pesca de truchas y expediciones en trineos tirados por perros.

A 50 kilómetros de Tromsø está la península de Lygen, donde se elevan glaciares. Desde allí también parten excursiones para avistar ballenas de 18 metros de largo que llegan a las costas, viajes en bote, kayak y caminatas por los senderos rurales ladeados por nieve.

Todos los años llegan turistas de todas partes del mundo: los sudamericanos son uno de los segmentos de mayor crecimiento, en 2012 las autoridades registraron más de 2600 visitantes de la región, 168% más respecto al año anterior. Tromsø tiene un aeropuerto que recibe vuelos desde Oslo y de otros puntos de Europa, como Madrid, Londres o Copenhague.

Las creencias populares en torno a la luz de la aurora boreal generaron un nada despreciable segmento turístico. Las parejas japonesas viajan atraídas por la promesa de que "concebir un bebé bajo las luces del norte trae buena suerte". Aunque pueda sonar poco usual: Tromsø es uno de los destinos más exclusivo para los nuevos matrimonios de Japón, que por lo general escogen hoteles en las afueras del casco urbano.

La ciudad

Algunos de los habitantes de esta ciudad del norte de Noruega afirman que se encuentran exactamente en el centro de los negocios mundiales: a la misma distancia de Tokio que de Washington. El punto, que oficia de puerta de entrada al Ártico europeo, también es un epicentro académico, científico, pesquero y petrolero.

Este último es uno de los más importantes: Noruega es el mayor productor offshore de petróleo el mundo y en torno a esta industria se desarrolla un amplio abanico de servicios. Desde empresas que desarrollan sistemas para contener derrames de crudo en el mar hasta las que diseñan software para hacer seguimiento satelital de barcos.

La universidad local posee una matrícula de 10.000 estudiantes, que representan al 12% de la población local. También se encuentra en Instituto Polar y el Consejo Ártico , dos entidades abogadas a la investigación científica del polo norte. Allí se desarrollan trabajos que abarcan desde la investigación de las características migratorias de los osos polares hasta monitoreo del calentamiento global.

La ciudad es pequeña y ostenta altísimos niveles de desarrollo urbano, algo ideal para los que buscan paseos en trineo tirados por perros, autobuses puntuales, caminar sobre glaciares, comer bacalao en un restaurante, practicar esquí y snowboard o bien, para chequear alguna de las motivaciones de los turistas japoneses..



HOJA DE RUTA. La forma más rápida de llegar a la ciudad es la vía aérea. El aeropuerto local recibe vuelos directos desde Oslo, Londres y Madrid. Las líneas con más frecuencias son Scandinavian y Norwegian . Una noche de hotel puede conseguirse a partir de los U$S 150.

TEMAS DE HOYAmado Boudou procesadoArgentina en defaultConflicto en Medio OrienteTorneo Primera División