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Represión en Turquía: denuncian que la policía añade gas pimienta al agua a presión

El Mundo

Un diario local publicó un video con evidencia, y el gobierno de Estambul reconoció que agregan una "solución médica"; Erdogan dijo que "limpiar" la plaza era su "deber"

ESTAMBUL.- Una nueva denuncia se suma a las críticas a la represión del gobierno turco en las protestas que llevan más de una semana instaladas en Estambul y Ankara. Según un diario local, la policía añadió una solución de gas pimienta al agua a presión que lanzan sus tanquetas para dispersar a los manifestantes, algo que fuentes oficiales negaron parcialmente.

El diario turco Milliyet publicó un vídeo en el que se ve a dos soldados echar el contenido de un bidón azul, identificado con la marca Jenix, en los tanques de los vehículos de agua a presión.

El bidón es idéntico al que se encuentra en la web de la empresa Jenix, identificado allí con las siglas JNX5073A, con la acotación de que únicamente se puede vender a instituciones públicas o fuerzas de seguridad.

Desde anoche circulan por las redes sociales testimonios de manifestantes, apoyados por fotografías, que aseguraban haber sufrido graves irritaciones cutáneas y enrojecimientos tras haber sido rociados por el agua de los blindados policiales.

Ali Çerkezoglu, secretario general del Colegio de Médicos de Estambul, confirmó al diario Milliyet que según numerosos testimonios, las personas expuestas al agua de los blindados habían sufrido una reacción alérgica y una sensación de quemazón que duraba al menos dos horas.

Jenix es una empresa turca, registrada en Estambul, que fabrica pulverizadores de gas pimienta para defensa personal.

Ante esta información, el gobernador de Estambul, Hüseyin Avni Mutlu, reconoció esta mañana en conferencia de prensa que el agua de los blindados contenía una "solución médica", reconocible por su color diferente, pero negó que se tratara de "productos químicos", algo a lo que consideró "especulación falsa".

"Era mi deber"

Por su parte, el primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, cuestionado en las manifestaciones por un gobierno con tinte autoritario, volvió a defender la represión en la plaza Taskim y el parque Gezi de Estambul.

"Ya he dicho que habíamos llegado al fin, que esto era insoportable. Ayer [sábado] la operación se llevó a cabo y [las plazas] se limpiaron. Era mi deber como primer ministro", dijo Erdogan durante un mitin de su partido en Estambul.

 
 

Dos protestas

La protesta, no obstante, está lejos de disolverse. Hoy, miles de jóvenes, que comenzaron a protestar contra un proyecto de urbanización y terminaron pidiendo la renuncia del premier, volvieron a protestar en Estambul y Ankara. Allí se encontraron con varias ráfagas de gas lacrimógeno emitidas por los vehículos de la policía antidisturbios, que tratan de impedir que los se reagrupen de cara a la marcha organizada por el partido de Erdogan.

Máquinas excavadoras quitaron las barricadas y trabajadores municipales barrieron las calles adyacentes a la céntrica Plaza Taksim, tomada por la policía, después de que miles de activistas salieran a las calles por la noche tras una carga policial en la que los agentes antidisturbios utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua.

El colectivo de protesta detrás de la campaña del Parque Gezi, Solidaridad Taksim, llamó a los activistas a concentrarse de nuevo en la plaza, pero el gobernador de Estambul, Huseyin Avnni Mutlu, dejó claro que no lo permitiría.

"Cualquier convocatoria en Taksim no contribuirá a la paz y a la seguridad", dijo a los periodistas, mientras la policía antidisturbios disparaba gases lacrimógenos en varios lugares para dispersar a los grupos de manifestantes.

"Cuando el ambiente actual sea estable podrán continuar ejerciendo sus derechos democráticos. Bajo las circunstancias actuales no permitiremos ninguna concentración", añadió.

Se espera que decenas de miles de seguidores del partido gobernante, el AKP, se reúnan a varios kilómetros de distancia de la plaza, en la otra punta de la ciudad, para acudir a la segunda marcha de la semana organizada por Erdogan.

El premier ha asegurado que las marchas del AKP en Ankara y Estambul sirven para dar inicio a la campaña de las elecciones locales del año que viene y no tienen ninguna relación con las protestas, pero son ampliamente percibidas como una muestra de fuerza en respuesta a las manifestaciones.

El contundente orador Erdogan ha sido durante mucho tiempo el político más popular de Turquía, su partido AKP ha ganado tres elecciones seguidas, con un porcentaje mayor de votos en cada oportunidad, pero sus críticos lo acusan de ser cada vez más autoritario.

Aunque las manifestaciones no han supuesto una amenaza inmediata para su Gobierno, sí han empañado la imagen de Turquía como un paraíso de la estabilidad en un Oriente Medio turbulento.

Huelga general

En este contexto de convulsión social, dos de los mayores sindicatos de Turquía anunciaron hoy una huelga general a partir de mañana en todo el país para denunciar la violencia policial contra los manifestantes opositores del primer ministro.

"Estaremos en huelga mañana [lunes] en todo el país, con el [sindicato] DISK y otras organizaciones", dijo Baki Cinar, portavoz del sindicato KESK. Médicos, ingenieros, arquitectos y dentistas se suman a la convocatoria de huelga.

Los sindicatos, que también pidieron el fin "inmediato" de la violencia policial, ya cumplieron una huelga el miércoles, un día después de un intento de la policía de desalojar la plaza Taksim de decenas de miles de manifestantes.

Esa primera convocatoria de huelga general no fue seguida de forma masiva. La Confederación Sindical de Obreros Revolucionarios (DISK) reivindica 420.000 miembros y la Confederación Sindical de Asalariados del Sector Público (KESK), 250.000 afiliados.

Agencias EFE, Reuters y AFP.

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