Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
 
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan

Pensamientos Incorrectos

El nuevo feminismo

Opinión
 
 

Cuando vimos en un diario la presentación del Nuevo Feminismo en Europa, pensamos que las protagonistas del asunto eran francesas. ¿Por qué? ¿Prejuicios? Tal vez. Pero prejuicios a favor. Es decir: la mujer francesa sabe crear una imagen seductora con pocos elementos, emite una silueta que es síntesis de lo simple, lo bello y lo mínimo. A través de las décadas, esta fórmula se ha transmitido por medio de Mylene Demongeot, Brigitte Bardot, Miou-Miou, Catherine Deneuve, Leslie Caron. En fin, no es necesario abundar: una francesa es una francesa. Y en una simple foto de prensa, esto también se nota.

Al leer los informes sobre el NF, comprendimos que nuestro pensamiento atrasaba cincuenta años: las líderes son ucranianas. Se trata de Anna Hutsol (27 años, pelirroja, tal vez marxista, habitué del Café Kupidon de Kiev), Alexandra Shevchenko (25 años, rubia, viajera, pintora y diseñadora) y Oksana Shachko (24 años, también pintora, actualmente detenida por desorden público). Estas chicas encabezan un movimiento de 300 militantes, en general estudiantes, periodistas, médicas, economistas y abogadas, que ha echado raíces en Rusia, Estados Unidos, Alemania, Italia, Francia, Portugal y Túnez.

Tal vez debamos aceptar que los cuerpos tienen su propio lenguaje

El toque propio del movimiento radica en que sus protagonistas ponen las ideas, pero también el cuerpo. Se las ve con los pechos desnudos, y apenas cubriendo el pubis con una bikini. Luego portaligas, medias negras y zapatos de taco. En la cabeza, sólo una provocativa toca de monja. Muestran torsos naturales y muy bonitos, sin siliconas. Aparecen furiosas, forcejeando con policías, pateando y mordiendo, con rústicos letreros de protesta pintados sobre el pecho. Lo hayan querido o no, las fotos tienen una estética muy sexy.

De esta forma se manifestaron en la Catedral de Notre Dame de París, festejando la renuncia del papa Benedicto XVI. También se exhibieron en Berlín, cuando Angela Merkel recibió al presidente ruso Vladimir Putin, al grito de "¡Abajo Putin!" y "Fuck the dictator".

Se considera que esta es la tercera oleada del feminismo, entendiendo que la primera tuvo lugar durante la posguerra (Simone de Beauvoir y otras), la segunda en la década del 60 con Gloria Steinem, Angela Davis y el Women´s Lib, en tiempos de los hippies de California...y la nueva manifestación se estaría registrando ahora mismo. En Canadá existe un movimiento, a la vez feminista y exhibicionista, que se denomina Slut Walk, y podría traducirse como la Marcha de las Prostitutas. Las chicas se muestran con atuendos provocativos.

Según Alice Schwarzer, directora de la revista feminista alemana "Emma", estas chicas "usan el topless para atraer la mirada de los hombres y les envían un mensaje contra la prostitución, la pornografía y la violencia de género. ¡Es un golpe formidable!". Sin embargo, la líder Anna Hutsol, en sus arengas, recomienda: "¡No posen! Ustedes son combatientes, no modelos". Pero es que son mujeres. Tal vez se contorsionen, en su lucha con agentes que intentan colocarles las esposas y cubrirlas con una manta, de un modo involuntariamente sensual. Tal vez debamos aceptar que los cuerpos tienen su propio lenguaje. Y estas feministas no tienen nada que ver con Gloria Steinem o Simone de Beauvoir: son extremadamente jóvenes y bellas.

El feminismo siempre fue una movida de clase media, nutrida en las universidades y los colegios privados

También dicen: "En cualquier país de Europa, un hombre puede pedir dos mujeres por Internet, como si fueran dos pizzas, y en cambio una mujer puede ser detenida, por días y días, a causa de que ha mostrado los pechos".

En realidad, una mujer también puede pedir dos varones por Internet, y obtenerlos, y disfrutarlos y pagarlos con su tarjeta de crédito. La prostitución puede ser una tragedia humana, pero hoy día predominan los prostitutos travestidos sobre las chicas de la calle. Tanto es así que estas últimas han dejado la calle y atienden en "departamentos privados", donde se manejan con un aparente sistema de cooperativas.

En Buenos Aires, Rosario, Córdoba, Salta, Río Gallegos, Quequén, los argentinos tenemos alguna experiencia sobre burdeles y casitas con el farol colorado. Nada de esto nos espanta. Pero al mismo tiempo conocemos la salida de "Golden" y otros locales para mujeres, donde los gigolós hacen su negocio a las 2 o 3 de la mañana, cuando las chicas salen a la calle, alborotadas.

Las banderas históricas del feminismo, igual salario por igual trabajo, voto equiparado, derechos cívicos y protecciones esenciales (a veces abusivas) en caso de divorcio, han sido obtenidas. Abundan las jefas políticas en todo el mundo: Michelle Bachelet, Cristina Kirchner, Dilma Rouseff, Angela Merkel, Hillary Clinton. Vivimos en el siglo de la mujer. Existe incluso, en algún país, un nuevo delito: el "femicidio", en el supuesto de que matar a una mujer es distinto (¿más grave?) que liquidar a un varón.

Entonces: ¿Qué puede comunicarnos el nuevo feminismo europeo?

El feminismo siempre fue una movida de clase media, nutrida en las universidades y los colegios privados

No mucho. En esta época, la pareja humana atraviesa un momento difícil, y se registra la fricción furiosa entre una mujer agresiva, exigente, demandante, insolente, combativa, siempre insatisfecha, y un hombre encerrado en su silencio, hosco, resentido, abrumado, asustado, incubando el golpe. Se verifican diariamente los datos de la mujer agredida en la "violencia de género" (hombre que golpea a una mujer, nunca al revés) y esto va convirtiendo al varón en un monstruo indeseable. Que al mismo tiempo se victimiza y reclama la tenencia de sus hijos, o al menos la tenencia compartida, que es tendencia mundial. En este tiempo, las estadísticas marcan terribles casos de mujeres golpeadas o asesinadas, pero también se verifica el Síndrome de Alienación Parental: el desorden psicológico debido a que la madre (por lo general es ella, salvo casos como el de Gabriela Arias Uriburu) impide el contacto del padre con sus hijos. Es la guerra de los sexos. El colapso de la pareja humana. El divorcio como lugar común.

Las chicas de Ucrania, dicho sea de paso, vienen a ratificar una vieja verdad. Cuando se comprime un resorte durante mucho tiempo y luego se lo libera, saltará con fuerza irresistible. Es lo que ha ocurrido con los europeos del Este (serbios, rusos, ucranianos, croatas, eslovacos, eslovenos) que al colapsar el comunismo en el año 1990, salieron al mundo luciendo, por todas partes, sus cuerpos y/o fortunas. Hay docenas de millonarios, tenistas, futbolistas, atletas, artistas de rock y modelos de pasarela que representan esta realidad, conocida universalmente como..."los rusos".

¿En qué puede beneficiar, este nuevo feminismo, a una mujer argentina radicada en González Catán, en Jujuy o en Río Gallegos?

En nada. Pero el feminismo siempre fue una movida de clase media, nutrida en las universidades y los colegios privados. De manera que, desde nuestra perpleja platea burguesa, nos limitamos a contemplar a estas militantes que han llegado del frío. Son muy monas, usan el pelo "a la garçon." y muestran sus pechos con una furia un poco sobreactuada.

Princesas que juegan a la víctima.

Lindas princesas..

TEMAS DE HOYLa muerte de García MárquezIncendio en ValparaísoElecciones 2015Semana Santa