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El escenario

Una prueba que basta para que el juez tome ahora una resolución

Seguridad

Por   | LA NACION

En las investigaciones penales, lo que sobran son declaraciones, palabras. Y las palabras, se sabe, siempre pueden ser puestas en tela de juicio. En contraste, los exámenes científicos sobre los rastros tienen un valor superlativo, porque, aun sujetos a interpretaciones, no pueden ser refutados.

En esta etapa de la investigación del asesinato de Ángeles Rawson , aquella "confesión" a medias del encargado Jorge Mangeri, ese "el responsable fui yo", tenía un valor indiciario de peso relativo. Esa afirmación, asentada en un acta, valió para que la fiscal María Paula Asaro interrumpiera lo que, hasta entonces, era una declaración testimonial para transformarla en indagatoria, ya como acusado del crimen en Palermo. Sin embargo, carecía de una afirmación directa que no dejara dudas de la admisión del asesinato. Eran sólo palabras, en ese punto.

Pero, ahora, la certeza de que los restos hallados en el cuerpo de la víctima se corresponden con el perfil genético de Mangeri hace que la investigación dé un salto de importancia hacia adelante, un avance que, como contrapartida, hace retroceder las posibilidades del acusado para deshacerse de los cargos en su contra.

Si aquella media confesión dejaba a Mangeri algún margen para recuperar la libertad con una falta de mérito, aun cuando siguiera siendo el principal sospechoso, este primer resultado de ADN positivo basta para que, en esta etapa, cualquier juez esté en buena posición para dictar el procesamiento con prisión preventiva.

Esto no significa que esta sola prueba científica, de indudable valor, sea suficiente para, a la larga, conseguir una condena. Mangeri podrá ensayar alguna interpretación de por qué restos de su piel aparecieron bajo las uñas de la chica.

En criminalística, los restos debajo de las uñas suelen significar un claro signo de defensa de la víctima ante un ataque. La defensa suele tener, en estos casos, escasas posibilidades de ofrecer una interpretación exculpatoria plausible.

Sin embargo, una investigación encaminada al éxito acusatorio precisa, en general, mucho más que un solo estudio de ADN. Los resultados de los exámenes que se realizan sobre rastros hallados en el edificio donde vivía la víctima y trabajaba el acusado aportarán más luz; si esos restos biológicos se corresponden con el perfil genético de Ángeles Rawson, la situación de Mangeri será todavía más precaria.

Las pruebas científicas pueden ayudar a dar certeza no sólo sobre la mecánica del crimen, sino sobre la ubicación de la víctima y el victimario en la escena. De ellas se pueden sacar conclusiones esclarecedoras. Lo que nunca darán este tipo de pruebas son explicaciones sobre el móvil del crimen, aún inextricable.

Debido a la sensibilidad del tema, la nota fue cerrada a comentarios..

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