Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí
lanacion.com | Las noticias que importan y los temas que interesan
Ver página en pdf

La caída del magnate estrella, reflejo de los problemas de Brasil

El Mundo

Eike Batista, emblema de la pujanza del país, enfrenta ahora serias dificultades financieras

Por   | International Herald Tribune

SAN PABLO.- Cuando el multimillonario brasilero Eike Batista apareció en el programa del periodista Charlie Rose en 2010 tanto él como su país estaban de racha.

Empujada por el boom mundial de las commodities , la economía de Brasil creció ese año un embriagador 7,5%. Y las ingentes propiedades de Batista -que abarcan petróleo, minería, transporte y bienes raíces- multiplicaban astronómicamente su valor.

Hoy, con la bolsa de San Pablo y el real en franca caída, mientras las protestas masivas sacuden al país, los miles de millones de Batista se evaporan. Después de alcanzar un pico de 34.500 millones de dólares en marzo de 2012, su fortuna bajó a un estimado de 4800 millones, según el Bloomberg Billonaires Index.

El ascenso y caída del empresario industrial brasileño es fiel reflejo del súbito cambio de fortuna de Brasil. Tras años de expansión económica, el motor de América del Sur ahora parece ahogado. La inflación es un problema serio, y en lo que va del año el mercado de valores de Brasil cayó un 23%.

El conglomerado empresario de Batista, en tanto emblema de la pujanza industrial del país, era una de esas prioridades del gobierno que ahora tanto se cuestionan y recibió más de 4000 millones de dólares en créditos e inversiones del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (Bndes).

"Batista ensambló su imperio gracias al colosal financiamiento del gobierno", dice Carlos Lessa, ex presidente del Bndes. "Pero la explosión de su riqueza y su prominencia en el escenario internacional tenían sus riesgos, como lo están descubriendo ahora tanto los inversores como el gobierno."

Batista amasó su fortuna vendiéndoles a los inversores el potencial de Brasil, armando empresas que se beneficiarían de los ricos depósitos petroleros del país, de sus vastos recursos mineros y de su clase media en vertiginoso crecimiento.

Pero en 2012 los inversores de las seis empresas de Batista que cotizan en bolsa -ninguna de ellas rentable- vendieron sus activos, en medio de pronósticos desalentadores, metas incumplidas y un fuerte endeudamiento.

Ahora Batista está desprendiéndose de sus activos y juntando efectivo. En abril se deshizo de una gran parte de su empresa de electricidad y ha puesto en venta su jet privado -un Embraer Legacy 600- por 26 millones de dólares. Está buscando un socio para el emblemático Hotel Gloria de Río de Janeiro, que compró en 2008, un proyecto que supuestamente debía estar listo para el Mundial de fútbol de 2014.

El domingo pasado, Folha de S. Paulo informó que la empresa constructora offshore de Batista, OSX, había caído en default en el pago de más de 200 millones de dólares a la empresa constructora española Acciona. Una vocera de Batista desmintió la versión.

En un comunicado, Batista rechazó las versiones de que su emporio estaría en camino a derrumbarse. En referencia a su reciente venta de acciones de su empresa petrolera OGX, Batista dijo que se trataba de "un ajuste mínimo y oportuno" para "reducir el costo de la deuda entre los acreedores". Como la jugada minó la confianza de los inversores, Batista enfatizó que no planea repetirla.

Batista no pierde la compostura y les recordó a los inversionistas que sus empresas todavía tienen miles de millones de dólares en efectivo. Para el contraataque también recurrió a las redes sociales, donde tuiteó que los que apuestan contra él quedarían mal parados.

Traducción de Jaime Arrambide.

REDES SOCIALES
 

TEMAS DE HOYCristina KirchnerFondos públicosElecciones 2015LA NACION DataTorneo Primera División