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Empresarios comprometidos con la realidad social

Sábado 06 de julio de 2013
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En un mundo que experimenta cambios cada vez más rápidos y constantes, las profesiones y los oficios también mutan o se enriquecen. Algo así ocurre hoy, felizmente, con el papel que le está tocando desarrollar a los empresarios. No se trata, sin embargo, de ampliar sus prácticas al frente de una entidad en el sector de la Responsabilidad Social Empresaria o corporativa únicamente; se trata más bien de encontrar una nueva vocación, aquella que les ayuda a descubrir una forma distinta de contribuir al bien común.

En algunos casos se trata de personas que se han jubilado, pero que comprende que aún tiene mucho por aportar a su comunidad; en otros casos, aunque todavía están en actividad han decidido participar más profundamente en el campo social, junto a ONG o asociaciones civiles, porque comprenden que ese aspecto de la realidad necesita de su capacidad de emprendimiento y de una organización específica.

Ese mismo empuje demostrado por quienes saben lo que es tratar de imponer nuevas ideas o productos originales en un mercado muy competitivo –y haberlo logrado, lo cual no es un dato menor– es el que trasladan al campo social, y es justamente con este aporte distinto que todos ganan y nacen nuevas formas organizacionales, mejores y más funcionales.

Este estilo de empresarios comprometidos con su comunidad, pero que ponen el foco en las necesidades sociales y en el cuidado del medio ambiente, utilizando el dinero como un medio para llegar a fines más importantes y por ello mismo más trascendentes, es una tendencia mundial, que en la Argentina ha encontrado una resonancia inmediata. Son muchos los nombres, incluso algunos bien conocidos fuera de su ámbito empresario, de aquellos que han decidido dar ese gran paso adelante –implica para ellos también un enorme cambio, riesgos y esfuerzo– y pensar de manera diferente, pero sin olvidar una premisa fundamental: seguir haciendo buenos negocios desde otro lugar. Así nacen las empresas que buscan solucionar problemas sociales y ambientales desde los productos y servicios que comercializan, y también desde las prácticas laborales, ambientales, comunitarias, junto con sus proveedores y sus distintos públicos.

El cambio que esto representa tanto en el nivel mundial como en el local todavía no puede ser abarcado ni comprendido en su totalidad, porque como lo señalábamos, está en sus comienzos, pero nadie duda de que sus consecuencias serán poderosas porque son absolutamente necesarias para esta Tierra tan castigada por el mal uso de los recursos naturales.

Hay, por fin, una característica que une a todos estos empresarios, y es la de sentirse inmensamente felices con esta forma de encarar no sólo su carrera, oficio o su vocación, sino también su vida y su lugar en una sociedad más justa y equilibrada, a la que ellos contribuyen de manera fundamental.

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