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Fairphone, el celular sustentable y con conciencia social

Una iniciativa holandesa busca ofrecer un smartphone avanzado, pero que tenga detrás un proceso de producción responsable en lo social y en lo ambiental

Jueves 11 de julio de 2013 • 01:44
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PARA LA NACION
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El Fairphone tiene una pantalla táctil de 4,3 pulgadas, chip de cuatro núcleos y Android 4.2
El Fairphone tiene una pantalla táctil de 4,3 pulgadas, chip de cuatro núcleos y Android 4.2.

"Hacer un smartphone que tenga un mínimo impacto sobre la sociedad y el planeta". Este ha sido el objetivo inicial que se propusieron los fundadores de Fairphone a la hora de revolucionar el mercado de telefonía celular. El producto es un dispositivo tecnológico que, a la vista, es como cualquier otro, pero que detrás de sí muestra un proceso de producción particular, que se diferencia y distingue de lo realizado hasta el momento.

La iniciativa la puso en marcha en enero de este año un grupo de desarrolladores expertos de Holanda, luego de haberlo presentando como una idea original durante casi dos años. Desde un comienzo, contó con el apoyo de Waag Society, una fundación que promueve la articulación de la experimentación con las nuevas tecnologías, el arte y la cultura.

Comercio justo, trabajo digno y correctamente remunerado, respeto por el medio ambiente son las tres claves que caracterizan ese proceso de elaboración del celular que luego llegará a las manos de los usuarios. Conozcamos más sobre esta excelente iniciativa que demuestra, una vez más, que el avance tecnológico y la sustentabilidad pueden ir de la mano para crear grandes cosas o generar movimientos con impacto.

Por un comercio justo

Para hacer que un producto sea más sustentable es necesario primero conocer cuáles son los principales aspectos de su déficit ambiental y social. En este caso, con las principales problemáticas existentes detrás de la industria electrónica.

Lavado de cobre en una mina africana
Lavado de cobre en una mina africana. Foto: Fairphone

Por un lado, la explotación desmedida de minerales que atenta contra la preservación de los recursos naturales y contra la propia vida de los trabajadores en el marco de conflictos políticos y bélicos no oficiales, como los transcurridos desde hace años en la República Democrática del Congo. Así lo explica Miquel Ballester, encargado de la estrategia de producto en Fairphone, en una entrevista publicada en el sitio especializado Xataka : "Hay grupos armados que extorsionan a las comunidades para conseguir financiar sus actividades. Una de las fuentes de dinero es la aplicación de tasas ilegales impuestas a mineros artesanales por trabajar en ciertas zonas (especialmente en los Kivus). La gente sigue muriendo, las mujeres siguen siendo violadas y hay niños a los que no les queda más remedio que trabajar en la minería". Frente a ello, el Fairphone será fabricado sin minerales que procedan de las minas que puedan servir para financiar conflictos de este tipo en los países de origen.

Para comprender esta problemática, los invito a tomarse unos minutos y escuchar la exposición en TED de Bandi Mbubi, un activista y refugiado que pone en el eje de debate el vínculo entre la telefonía móvil y la guerra.

Por otro lado, la explotación laboral de grupos sociales más marginales en pésimas condiciones de trabajo es otra de las lamentables características de la industria. La producción del Fairphone, en cambio, garantiza condiciones laborales justas y responsables para cada uno de los trabajadores que protagonizan toda su cadena de elaboración. Desde quienes se ocupan de la obtención del coltán y el estaño, necesarios para su fabricación, hasta los trabajadores de las fábricas en China donde se ensamblan los equipos. Ello busca garantizarse a través de un fondo benéfico común que ayudará a todos los responsables involucrados a percibir un salario justo, mejorar sus condiciones de vida y facilitarles el acceso a la educación.

Lo interesante de la propuesta es que la responsabilidad ética no se agota en su proceso de elaboración sino que continúa en su venta. Un porcentaje de los ingresos generados será destinado al organismo Closing the Loop , que se ocupa de promover y mejorar el reciclaje de la basura electrónica, a partir de la recolección de celulares en desuso para el posterior rescate de sus partes que aún tienen una vida útil. Esta acción se enmarca dentro de uno de los objetivos futuros de los creadores de poder llegar a elaborar el Fairphone con materiales 100% reciclados.

Características técnicas

Conocemos ya su aspecto más destacado vinculado con su diferencial proceso de producción con principios más sustentables. Profundicemos ahora en sus características tecnológicas más técnicas que también lo constituyen como un smartphone distinto. Corre Android 4.2, pero por su principio de otorgarle mayor libertad al usuario el bootloader estará desbloqueado (así que se podrán cargar otras versiones de Android o sistemas operativos compatibles). Tiene doble SIM, un chip MediaTek 6589 de cuatro núcleos a 1,2 GHz, 1 GB de RAM, 16 GB de memoria interna, ranura microSD, pantalla LCD de 4,3 pulgadas y resolución de 960 x 540 pixeles, cámara principal de 8 megapixeles y frontal de 1,3 megapixeles, batería de 2000 mAh, 162 gramos de peso y 9,8 milímetros de grosor, además de 3G, Wi-Fi, GPS y demás.

Expectativas

Al momento, el proyecto cumplió con el objetivo inicial de recaudar el dinero suficiente para la primera fabricación de celulares a través de pedidos reservados. ¿La respuesta del público? ¡5000 pedidos concretados hasta principios de este mes! Esto les permitirá ahora elaborar el stock de 20.000 unidades, a un costo estimado por unidad de 325 euros. Aunque su formal lanzamiento al mercado espera concretarse antes de fin de año.

"Compra un teléfono, empieza un movimiento" es el lema que acompaña al Fairphone y que creo debería empezar a regirse en nosotros como un principio a la hora de consumir. Siempre creo que la compra es un voto (casi político) no sólo hacia un determinado tipo de producto, sino también a un proceso específico de producción. La clave es estar informados para poder decir "sí, voto por esto" y "no, no seré parte de esto".

Rescato las palabras de Ballester para concluir: "Fairphone no es un teléfono, es un movimiento de gente que cree que podemos trabajar hacia una electrónica más justa en todos los sentidos, desde ONGs, responsables de marketing, mineros, consumidores, fabricantes. Desde las condiciones de trabajo hasta el reciclaje pasando por sistemas más abiertos que potencian la participación y la concientización de todo lo que conlleva hacer un teléfono móvil".

Rodrigo Herrera Vegas es co-fundador de Sustentator.com

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