Ercole Felippa: "Se puede mejorar la competitividad sin necesidad de una devaluación"

El presidente de la Unión Industrial de Córdoba advirtió sobre los problemas de la actividad y llamó, autocrítico, a una recuperación de valores entre los empresarios

Silvia Stang
LA NACION
Domingo 04 de agosto de 2013

Los problemas en la economía de Brasil, la inflación, las dificultades para importar insumos, el déficit energético y un tipo de cambio retrasado son los factores negativos que enfrenta la actividad fabril, según la enumeración que, a lo largo de una entrevista con LA NACION, hizo Ercole Felippa, presidente de la Unión Industrial de Córdoba. El empresario destacó que frenar la pérdida de competitividad es un objetivo que puede lograrse sin necesidad de una devaluación -más allá de la que hoy ya se produce-. De poco serviría esa devaluación, dice, "si no se resuelven cuestiones de fondo" que también influyen en la performance de la industria. ¿Una salida posible? Analizar cada sector y usar otros instrumentos de la política económica, como la reducción de derechos de exportación o los reintegros.

Un dato de la actualidad por el que se mostró preocupado, por sus efectos negativos en las empresas y en la sociedad toda, es el de los enfrentamientos políticos, como el que mantienen los gobiernos de Córdoba y de la Nación. Es algo que repercute, dice el dirigente, en una mayor presión impositiva -dado que localmente se busca recaudar lo que no se obtiene de la administración central- y en la falta de obras de infraestructura. La zona de Freyre, donde está la cooperativa láctea Manfrey que Felippa preside no tiene, de hecho, gas natural. Y la construcción de gasoductos es un tema de controversia política.

Felippa dialogó con LA NACION el miércoles último, durante el 6° Coloquio anual de la UIC y horas antes de su discurso de cierre, que despertó la reacción del ministro de Planificación Julio De Vido. El funcionario emitió un comunicado de prensa, molesto porque el empresario había hablado de la necesidad de un Estado "sin intervenciones innecesarias", y de darle batalla a la corrupción. "Sería bueno que explique a qué se refiere cuando habla de terminar con la corrupción", expresó el ministro.

"No tengo intención de polemizar; no dije nada agraviante", dijo el viernes Felippa, consultado por LA NACION sobre el comunicado. "No hago acusaciones de corrupción, pero cuando hay sospechas hay que investigar y, además, me referí a la corrupción del sector público y del privado", agregó.

-¿Cuáles son hoy las principales dificultades para la industria?

-Hubo un importante crecimiento en los últimos años; en Córdoba, a sectores tradicionales como el automotor, el agroalimentario y el metalmecánico se agregaron nuevos como la industria del software. Ahora notamos que hay dificultades; la provincia tiene un alto nivel de dependencia de Brasil y si hay problemas allí, se siente enseguida. En lo interno, si bien valoramos la defensa de la industria a través de la sustitución de importaciones, muchas veces esas políticas generan efectos colaterales que impactan en la actividad, como cuando se restringe el ingreso de un insumo para usar en un proceso productivo. Otra cuestión coyuntural es que cuando se habla de competitividad se asocia con atraso cambiario, y es cierto que el país lo padece, pero la competitividad no depende sólo de eso; una devaluación, como muchos piden, generaría más efectos nocivos que beneficios si no se resuelven cuestiones de fondo.

-¿Cuánto atraso cambiario hay?

-Depende del sector. Pero digo que por ahí se lo puede mejorar sin devaluación, vía reducción de derechos de exportaciones o reintegros.

-De todas formas, hoy se da una devaluación de un 20% anual

-Sí, el Gobierno ha tomado nota y se aceleró ese proceso de devaluación.

-Con respecto a lograr permisos para importar, ¿han notado un cambio en los últimos tiempos, cuando se trata de insumos?

-Hay épocas en las que hay mayor fluidez y épocas en que no la hay; hace 15 o 20 días recepcionamos varios pedidos por parte de empresas, porque no ingresaba prácticamente nada.

-¿Cómo ve la política de congelamiento de precios?

-Es una medida que podría llegar a servir, pero como algo netamente coyuntural, para salir del paso. Es difícil para el largo plazo, porque está la cadena de proveedores y como no se puede congelar todo, hay distorsiones.

-¿Y qué debería hacerse?

-La inflación es un tema complejo; tiene que ver con políticas monetarias y con la necesidad de un fuerte proceso de inversiones para evitar el desequilibrio entre oferta y demanda. Hay también factores políticos; estamos en un proceso electoral, pero haría falta que después se tome una serie de medidas que pueden resultar antipopulares.

-¿Cómo imagina la industria de acá a un año?

-No sé si de acá a un año, pero a mediano plazo soy optimista, porque el potencial está intacto. Los empresarios tenemos que desempeñar un rol fundamental, asumiendo la actividad como lo que es: una actividad de riesgo. Hoy tenemos a los que nada quieren arriesgar y que papá Estado los proteja, y también a los piratas que hacen de la actividad una timba. Necesitamos rescatar valores.

Perfil

Ocupación: empresario del sector lácteo

Edad: 52 años

Preside la Unión Industrial de Córdoba desde 2010 y la cooperativa Manfrey desde 1996.

Con un discurso más moderado que tiempo atrás, sostiene que la entidad que preside no es oficialista ni opositora y que debe señalar las dificultades que enfrenta el sector

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