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Cristóbal López, sospechado de sobornos al comprar Petrobras

Un operador brasileño reveló cómo se habrían pagado US$ 10 millones

Martes 13 de agosto de 2013
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LA NACION

Problemas inesperados en Brasil para el empresario patagónico Cristóbal López. Habría pagado un soborno por US$ 10 millones para destrabar la compra de la refinería San Lorenzo a la petrolera estatal brasileña Petrobras, según reveló la revista Época, de ese país.

La revista se basó en documentos privados y las declaraciones de varios partícipes en la presunta operatoria ilegal para detallar cómo habría sido la ruta del dinero negro. Entre ellos, João Augusto Henriques, un operador del partido político PMDB, quien admitió su participación en la cobranza de "propinas" en distintos contratos de Petrobras. Uno de ellos, por los activos argentinos de la petrolera.

Los sobornos supuestamente recibidos, según Augusto, habrían llevado siempre el mismo destino: "aceitar" a ejecutivos de Petrobras, engordar los bolsillos de políticos brasileños y financiar las campañas electorales del PMDB –aliado entonces del oficialista PT–, que en la actualidad controla 79 de las 513 bancas de la Cámara de Diputados y 20 de los 81 escaños del Senado.

"Yo tenía que pasar 5 millones de dólares a PMDB", relató Augusto. "A partir de allí, no sé a quiénes les pagaban, ni cuánto. Vos se lo pasás a uno y a partir de allí, no podés saber si se lo dio a otro, se lo dio a media docena o se lo quedó", explicó.

En enero de 2011, y tras un largo proceso que incluyó una ardua discusión sobre el valor final de la venta por la inflación argentina, López cerró un acuerdo definitivo con Petrobras para la compra de su refinería en la localidad santafecina de San Lorenzo. Ese acuerdo también alcanzó a 360 estaciones de servicio y el stock de petróleo y combustibles que se encontraban en esas instalaciones.

Por todo ese paquete, el zar del juego, un apodo del cual López reniega, pagó cerca de US$ 110 millones, informó entonces Petrobras, lo que le permitió acceder a un 7% del mercado local de combustibles.

Las negociaciones previas a esa venta pronto se conocieron entre los brasileños como "Projeto Atreu" . Habrían incluido numerosos encuentros en el hotel Hilton de Buenos Aires entre septiembre y octubre de 2009.

En esas reuniones, según Augusto, habría participado el director de Petrobras Argentina, Clovis Correa de Queiroz, quien sin embargo negó luego a Época haber participado en la venta de esa refinería. Pero Augusto dio otra versión: "Clovis estaba en todas las reuniones. Como él había sido mi colega en la Facultad, y tenía una buena relación con él, me quedé más tranquilo".

Durante esos encuentros en el Hilton habrían cerrado algunos detalles, como por ejemplo a qué cuentas bancarias en el exterior se enviaría el dinero. Entre ellas, una identificada como " Tiger " ("tigre", en inglés), en China, ya utilizada para otros pagos ilegales al PDMB y al oficialista Partido de los Trabajadores (PT), según determinó la Policía Federal brasileña en 2009, durante otra investigación de pagos irregulares o "propinas" a políticos conocida como " Castelo de Areia ".

La operatoria incluyó, además, la intermediación de un operador argentino, Jorge Rottemberg, que intervino por parte de López, y la firma de un contrato de "cesión de derechos al cobro" por hasta US$ 10 millones entre una sociedad anónima uruguaya, Millfox Trading SA, y un estudio jurídico brasileño, Cedraz & Tourinho Dantas, cuya copia obtuvo LA NACION.

Por la sociedad uruguaya firmó un argentino, Orlando Raúl Palermo -quien figura en al menos dos sociedades junto a Rottemberg, Macopesa SRL y El Gonzalo SA-; mientras que por el estudio brasileño firmó Sergio Tourinho Dantas.

Según Augusto, el objetivo era canalizar el dinero negro a través de Tourinho, un ex diputado amigo suyo sin conocimientos en el área energética. "Acordar un contrato para recibir todo a través de ellos [por los abogados] y cada uno recibiría su parte después", sintetizó.

"Pasarles a terceros"

Consultado por Época, Tourinho, socio a su vez de dos lobbistas que trabajaban con el entonces director internacional de Petrobras, Jorge Zelada, confirmó que recibió una oferta indebida, pero que la rechazó. "En un determinado momento me dijeron que debía pasarles a terceros parte de mis honorarios. Claro que no lo acepté. Y por eso rescindieron mi contrato", afirmó.

En tanto, un vocero de López consultado por LA NACION confirmó que Rottemberg participó en las negociaciones, pero minimizó su rol y el monto final que cobró. "Fue el que trajo el negocio y se firmó con él un contrato de success fee, sujeto al éxito de la operación, por la que cobró una comisión del 3 por ciento sobre un total de 35 millones de dólares, ya que no participó en la compra de ciertos activos", explicó. "Por su participación cobró 800.000 dólares, de lo que tenemos una factura", precisó.

Según Augusto, las negociaciones incluyeron una negociación suya cara a cara con Rottemberg, que en los 90 se desempeñó como asesor del entonces jefe de Gabinete de Carlos Menem Jorge Rodríguez. Manejaba la privatización de los aeropuertos hasta que, en septiembre de 1997, debió renunciar cuando se difundió que cuatro años antes había sido condenado por una estafa con un cheque.

LA NACION intentó consultar a Rottemberg. Tras dejar mensajes en distintos teléfonos, se informó que se encuentra de viaje y que no regresaría hasta el mes próximo.

Desde Petrobras Argentina, al igual que desde su casa central en Brasil, en tanto, declinaron responder las consultas, tanto de LA NACION como de la revista Época. "No haremos comentarios al respecto", indicaron desde Buenos Aires.

Tras el estallido del escándalo, Augusto salió a relativizar sus dichos. Afirmó que se había tratado de una "conversación informal" con un periodista de Época. Pero la revista le contestó con la publicación del audio de esa entrevista en su página oficial de Internet. En las próximas horas se espera la apertura de un expediente penal en Brasil, como así también una investigación parlamentaria en el Congreso.

Una operación complicada

2009-2011. El empresario Cristóbal López negocia con Petrobras comprarle la refinería de San Lorenzo y 360 estaciones de servicio

Agosto de 2013. La revista brasileña Época revela el supuesto pago de hasta US$ 10 millones para cerrar la demorada venta en US$110 millones


Del editor: qué significa.La operación sospechada cobra mayor relevancia porque se trata de uno de los empresarios de mejor relación con el Gobierno en estos años.
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