Si usted es una persona con dificultades visuales, navegue el sitio desde aquí

Los desnudos más sorprendentes del cine

Desde los más absurdos hasta los más oscuros, un repaso por momentos en los que los actores vencieron la timidez

SEGUIR
LA NACION
Miércoles 28 de agosto de 2013 • 12:49

*1. Michael Fassbender en Shame

0
Michael Fassbender, siempre al descubierto en Shame
Michael Fassbender, siempre al descubierto en Shame. Foto: Archivo

La paradoja de Brandon, el personaje que interpreta Michael Fassbender en Shame, es que esa constante exposición de su cuerpo ante extraños (y ante extrañas circunstancias) no es más que una herramienta que emplea cuando no sabe lidiar con otra clase de exposición: la de un pasado que lo atormenta. En consecuencia, para contrarrestarlo, o para directamente evadirlo, encuentra en la compulsión sexual una anómala forma de refugio. Pero Brandon es una bomba de tiempo y él lo sabe, ya que esa conducta implosiva irremediablemente va a tener que llegar a un fin, que puede estar representado por un grito a la deriva o por el reinicio del círculo vicioso que, sobre el final, es detonado con tan solo una mirada.

*2. Halle Berry en Monster's Ball

Halle Berry en una actuación que le valió el Oscar en Monsters Ball
Halle Berry en una actuación que le valió el Oscar en Monsters Ball. Foto: Archivo

Leticia en Monster's Ball tiene algo del Brandon de Fassbender ya que el sexo, para ella, también funciona como una suerte de mecanismo para eludir, para evitar pensar en el pasado, en la tragedia de su pasado. La película de Marc Forster no será precisamente memorable, pero cuenta con una secuencia perfecta en la que se reflejan gran parte de los estados anímicos, todos ellos concentrados en los cuerpos de Halle Berry y Billy Bob Thornton. La escena comienza con Leticia narrando una circunstancia cómica de su hijo fallecido, para luego mutar en minutos de llanto incesante, que culminan con el sexo no solo como escape sino también como modo de unir a dos individuos igual de necesitados de afecto, igual de abatidos por la muerte.

*3. Jason Segel en Forgetting Sarah Marshall

Jason Segel y su desprejuicio en Forgetting Sarah Marshall
Jason Segel y su desprejuicio en Forgetting Sarah Marshall. Foto: Archivo

Que tu pareja te deje debe ser uno de los momentos de mayor vulnerabilidad, siempre para quien lo padece, para quien es el receptor del "tenemos que hablar". Forgetting Sarah Marshall se hace eco de esa incomodidad para construir una de las primeras escenas de la película, hilarante, triste, vergonzosa, todo eso al mismo tiempo. La mirada de Jason Segel no podría ser más extraordinaria, resume a la perfección el pánico a la ruptura y el miedo al instante posterior a que Sarah cierre la puerta. Lo brillante del film de Nicholas Stoller es que empieza como termina. Con ese hombre desnudo ante la presencia de una mujer. Solo que sobre el final, esa mujer es otra y ya no representa el cierre de una etapa sino la promesa de algo nuevo.

*4. Julianne Moore en Ciudad de ángeles

Julianne Moore confiesa una infidelidad mientras se desnuda. Sutil.
Julianne Moore confiesa una infidelidad mientras se desnuda. Sutil.. Foto: Archivo

El desnudo se muestra con naturalidad en Ciudad de ángeles, la adaptación precisa, honesta y fiel al universo de Raymond Carver que filmó Robert Altman. Tan natural es que vemos al personaje de Julianne Moore confesar una infidelidad con soltura y especificidades (desde con quién hasta cómo), mientras su marido sigue echando sal a la herida. La cámara de Altman no pone en primer plano el cuerpo de Moore o su desnudo progresivo. Por el contrario: los movimientos de ese cuerpo están mostrados como una acción más dentro de las múltiples que se producen en poco más de seis minutos. Carver era el poeta de lo prosaico, de las miserias cotidianas vistas desde un techo, casi como espiando. Y Altman supo captar ese espíritu con la misma sequedad y sensación alarmista, esa de la quietud antes de la tormenta.

*5. Diane Keaton en Alguien tiene que ceder

Diane Keaton, eternamente sexy en Alguien tiene que ceder
Diane Keaton, eternamente sexy en Alguien tiene que ceder. Foto: Archivo

Harry Sanborn se lo explica muy bien a Erica Barry. Ella es una mujer cuyo atractivo radica, principalmente, en cómo baja las barreras cuando ya no siente la necesidad de ponerse combativa. "Ese es el combo ganador, eso es lo que te hace una persona formidable" dice Harry, con el incuestionable carisma de Jack Nicholson. Porque más allá de narrar los vaivenes del vínculo entre dos personas que no saben cómo manejar la atracción a su edad, el film de Nancy Meyers focaliza mucho en Erica, en su forma tan encantadora y genuina de experimentar el romance. Por lo tanto, cuando Harry la encuentra expuesta de manera literal, la reacción de Erica/Keaton es de perplejidad primero, y de aceptación después, perfecta analogía de cómo irrumpe ese hombre en su estructurada vida.

Seguinos en Facebook y encontrá en tu muro todas las noticias de Personajes.tv https://www.facebook.com/personajes.tv

En esta nota:
Para verVideos recomendados
Lo que dejó la indagatoria de Lázaro Báez, por Paz Rodríguez Niell y Jorge Liotti

Lo que dejó la indagatoria de Lázaro Báez, por Paz Rodríguez Niell y Jorge Liotti

De no creer, por Carlos Reymundo Roberts

De no creer, por Carlos Reymundo Roberts

Recomendado de teatro: Ni con perros, ni con chicos

Recomendado de teatro: Ni con perros, ni con chicos

Entrevista completa de Pilar Sordo

Entrevista completa de Pilar Sordo

Te puede interesar

Enviá tu comentario

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Las más leídas