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El boom de la tv social / Los guionistas contraatacan

Hacer TV en la era de Twitter

Espectáculos

Seis pesos pesados de la pantalla chica norteamericana se reunieron a pedido de The New York Timesa debatir la era de oro del medio, el lugar de la audiencia y por qué nadie entendió el final de Los Soprano

Por   | Para LA NACION

LOS ANGELES (The New York Times).- Durante décadas, la experiencia de ver televisión fue siempre igual. Sintonizar su programa favorito, semana tras semana pacientemente, según los horarios del canal. Las repercusiones estaban restringidas a los ratings y quizás a alguna carta lamentándose por cambios en el elenco o la cancelación de su ciclo favorito. Ya no más. En un mundo conectado por DVD, DVR, video on demand y la Web, el balance de poder ha cambiado. El espectador puede empacharse con la temporada completa de House of Cards el mismo día de su debut en Netflix, y tuitear sobre el placer/la desconfianza/ el enojo (elija uno o todos) sobre las vueltas de su trama a una multitud de seguidores. También puede dirigir un ejército en las redes sociales para solicitar que un show vuelva de la muerte, quizá reencarnado en una película, como ocurre con Veronica Mars . Quienes producen las series deben lidiar de maneras ingeniosas con los avances tecnológicos, las cambiantes ecuaciones financieras y la cacofónica reacción online.

Este diario reunió a quienes conducen los destinos de seis de las mejores series de la televisión norteamericana: Shonda Rhimes ( Scandal y Grey's Anatomy ), Carlton Cuse ( Bates Motel y, antes, Lost ), Robert y Michelle King ( The Good Wife ), Terence Winter ( Boardwalk Empire ), Scott Buck ( Dexter ) y Beau Willimon ( House of Cards ) -que se emiten por canales abiertos, cable y Netflix- para hablar sobre los desafíos de hacer TV en la era del Twitter.

-Las audiencias parecen más enganchadas con la TV que nunca, ¿esa obsesión afecta la manera en que hacen sus ciclos?

Carlton Cuse : -El cambio en la manera en que la gente mira la TV nos ha permitido narrar historias con continuidad, lo que era un anatema en la TV abierta. Pensaban que si alguien se perdía un episodio y no podía seguir la historia se iba a otro canal. Hoy hay tantas formas y soportes para mirar programas que se reconoce que la narración serializada fideliza a la audiencia.

Shonda Rhimes : -Al mismo tiempo, parte del desafío de hacer una serie como Scandal es que queremos que el espectador sienta que si no lo ve en vivo, se está perdiendo algo. Es por eso que todos se meten en Twitter para ser parte de esa experiencia comunal, de ver la serie y hablar de ella.

-¿Cómo se comparte la experiencia de ver una serie como House of Cards , cuyos episodios están disponibles todos a la vez?

Beau Willimon : -Hay muchas maneras de compartir la experiencia de ver un programa: tuitear en vivo, un fanático que le dice a su amigo "Tenés que ver este programa, así podemos charlar de él" y dos semanas más tarde discuten la temporada completa. Creo que esta costumbre se está expande en círculos concéntricos, lo que permite más experiencias al espectador.

Winter : -Va a ser interesante descubrir, dentro de 40 años, si hay algún programa de nuestros días que recuerde la gran mayoría de la sociedad, como ocurría en nuestra infancia, cuando todos sabían las canciones, los gags, las frases.

-¿Cómo se acercan a las redes sociales con sus programas? Sienten presión para lograr momentos "tuiteables"?

Cuse : -A&E quiere que Bates Motel se vea en vivo. A través de las redes sociales uno puede crear la sensación de que hay que estar ahí frente a la TV para verlo, algo que Shonda sabe hacer bien. Yo hasta recurrí a tuitear en vivo con mi mamá. No tengo vergüenza. (Pregunta a Rhimes.)

-¿Por qué empezaste a tuitear en vivo?

Rhimes: -Usaba Twitter para decir cosas como "Miren Grey's Anatomy el jueves". Pero cuando comenzamos con Scandal , sabíamos que el canal no nos promocionaría, porque teníamos una temporada de sólo siete episodios. Kerry Washington (la protagonista de la serie) me dijo, "Deberíamos tuitear en vivo". Le dije al elenco que era parte de su trabajo. Hasta el peluquero y el escenógrafo tuitean. Es divertido para todos.

Winter : -Me horrorizaría pensar que por tuitear te pierdas algo de la historia.

Rhimes : -Es que ven la serie más de una vez. La ven y tuitean en vivo y después la miran de nuevo para decirle a los demás "descubrí esto".

Willimon: -No es distinto de lo que le pasa a un fan comentando un episodio con otro. Sólo que esa experiencia se expande para incluir a cientos de miles o millones de personas. Empecé a contestar preguntas del público a través de Twitter una vez por semana y aprendí mucho. No son nada tímidos: el anonimato permite un diálogo muy franco con el espectador, del que uno sólo puede beneficiarse.

Robert King : -Soy un voyeur de las redes sociales. Las leo, pero no participo. Prefiero absorber las críticas e intentar entender de dónde vienen.

Michelle King : -Nunca quise sumarme a Twitter. Quizá para evitar tener que ponerme a la defensiva.

-¿Cómo evitan ponerse a la defensiva?

Cuse : -Te tienen que resbalar ciertas cosas y tenés que saber mantener la perspectiva.

Robert King :-Cuando uno descubre que 50 personas en las redes sociales no entendieron la escena que escribiste, hay que arreglarla.

Cuse : -Si estás contando una historia, no importa cuán riguroso y claro seas al hacerlo, estás en una burbuja. En el momento en que la audiencia se mete, esa burbuja se pincha. Su percepción es la realidad de la ficción. Pienso que la clave, al menos para mí, es permitir que el diálogo en Twitter esclarezca y no imponga lecturas al programa.

Willimon : -Dickens leía todas las cartas que recibía. Sus novelas eran un diálogo con sus lectores. Escribía para entretenerlos: le pagaban por palabra, por lo que quería que estuvieran contentos. Pero también quería asegurarse que entendieran la historia que les contaba.

Winter : -Nunca recibí una carta, un mail o un tuit sobre nada. Puede que los televidentes de mi programa ma sean vagos, pero creo que la mayoría de la gente que mira TV no se expresa, sólo mira TV ¿Vamos a dejar que los usuarios de Twitter dicten los términos del programa?

Rhimes : -Si es para clarificar algo que la audiencia no entendió, es útil. Pero si hiciéramos caso a todo lo que reclaman no escribiríamos una palabra: Todavía estoy asombrada por la cantidad de gente que quería que Olivia Pope y el presidente (Tony Goldwyn) se casaran.

-Vince Gilligan, el creador de Breaking Bad , dijo recientemente en una entrevista: "La gente cree que somos como Bobby Fisher, que tenemos pensados los siguientes 30 movimientos en el tablero". Pero los guionistas suelen meter a sus personajes en dilemas de los que no saben cómo los sacarán. ¿Es así?

Rhimes : -No, para nada (todos se ríen). Al final de la primera temporada de Scandal , la gran pregunta era: ¿quién es Quinn Perkins? La gente del canal nos preguntó quién era. Yo les respondí: "Cuando nos renueven el contrato se los cuento".

Willimon : -Una ficción televisiva es más parecida al jazz que a una sinfonía: es call and response . Por ejemplo, personaje de Peter Russo (Corey Stoll) no se postulaba para gobernador en el guión, pero al ver las increíbles escenas entre Corey y Kevin Spacey decidimos darle esa historia a Peter Russo, lo que hizo que debiéramos reescribir buena parte de la serie. Terminó mejorando la historia, ya que tuvo un efecto dominó en todos los personajes. Uno puede tener un plan, pero hay que estar abierto a mejorarlo con una idea nueva o una oportunidad imprevista.

-En The Good Wife , los televidentes criticaron ferozmente al personaje del marido abusivo de Kalinda, la investigadora del estudio jurídico en el que transcurre la serie ¿Eso tuvo algún efecto en ustedes?

Robert King : -Uno de nuestros guionistas fue a un bar, donde un hombre lo enfrentó y le dijo: "No te metas con Kalinda. No es por mí: mi mujer te quiere matar". La crítica no frenó la historia, sólo se le dio otro ritmo. En lugar de contarla en 13 episodios lo hicimos en ocho o diez.

-En Lost pasó algo similar...

Cuse : -En la serie había muchos personajes en segundo plano, pasajeros del avión que no conocíamos. Así que decidimos que dos personajes secundarios darían un paso al frente. La respuesta del público fue horrible. Ya nos habíamos dado cuenta de que era mala idea: teníamos 16 protagonistas en la serie, así que su aparición significaba quitarle aire a personajes que todos querían. Terminamos enterrando vivos en la arena a Nikki y Paolo. En definitiva, uno debe seguir sus propios instintos. No hay nada más importante a la hora de hacer TV.

-Shonda, tenés dos programas al aire al mismo tiempo. ¿Te gustaría estar en el cable?

Rhimes : -¡Todos los días! Este año haremos 46 horas de televisión. Me encantaría vivir en un mundo en el que pudiéramos hacer 13. Nuestros programas serían mejores.

Robert King : -La única ventaja de hacer 22 capítulos por temporada, para nosotros, es la posibilidad de experimentar más. No sé si podría permitírmelo con 13.

Willimon : -No me parece que el modelo de 13 capítulos restrinja la experimentación.

Michelle King : -¡No nos saquen lo único que tenemos! (se ríe)

Cuse : -Es fácil entender por qué hay tantas ficciones tan interesantes en el cable: su forma de producción elimina mucho relleno. Hacer 22 buenos capítulos es más difícil que hacer 13. Para Bates Motel, Kerry Ehrin y yo hacemos sólo 10, porque todo se dirige al momento en que Norman Bates se convierta en "el tipo de la película de Hitchcock".

Willimon : -La única razón por la que dividimos House of Cards en 13 episodios de una hora es porque tenemos compradores internacionales que ponen al aire el programa semanalmente en la TV. Pero la puerta está abierta para hacer desaparecer el concepto de temporadas. Podrían ser emitidos por partes: una de 22 minutos, otra de 94. No tener episodios, sino seis u ocho horas de historia que la audiencia podría ver de corrido o elegir ella misma dónde pausar.

Robert King : -¿No es eso lo interesante de la TV de hoy? Todo lo novedoso va a la pantalla chica gracias a su estructura flexible y a la cantidad de temas que podemos contar.

-Scott, Dexter terminará en los EE.UU. el 22 de este mes. ¿Cuándo definiste cómo terminaría?¿Te preocupa la reacción a este final?

Buck : -A comienzos de la temporada pasada. Como es la historia del protagonista, Dexter, se trata del destino de esa persona. Sé que algunos van a odiarlo y odiarme, pero es el final correcto.

-Terry, pasate por un momento así como guionista de Los Soprano , que tuvo el final más polémico que se recuerde...

Winter : -Sí. Sufrí daños colaterales. Meses después, la gente pareció calmarse y en muchos casos llegaron a la conclusión de que fue un buen final. A mí me gustó. David (Chase, el creador) nos lo había contado a mí y a Matt Weiner (de Mad Men ) un año antes. Creo que no estaba preparado para la reacción.

Cuse : -¿Te explicó el final?

Winter : -No. Entendí que si uno es Tony Soprano, alguien saldrá de un baño de hombres alguna noche en algún lugar. Podría ser esta noche u otra, pero el pasado alcanzará tarde o temprano. El final nos dejó sacar nuestras conclusiones.

-Beau, ¿cuánto tiempo puede durar House of Cards ?

Willimon : -Ni idea. Las series son como la vida: la gente muere de vieja o de forma violenta y trágica. Pero nadie sabe cuándo. Terminar una ficción en la pantalla chica es imposible: la razón por la que la gente mira TV es porque no quiere que termine lo que está viendo. Contrariamente a lo que ocurre en las películas, donde se entra en la sala sabiendo que dos horas más tarde saldrá de ahí, lleno de pochoclo, para seguir con su vida. Así que estás tratando de lograr lo que la gente realmente no quiere que ocurra.

Traducción de María Elena Rey.

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